viernes, 7 de diciembre de 2007

Inmaculada Concepción (A)

8-12-2007 INMACULADA CONCEPCIÓN (A)
Gn. 3, 9-15.20; Slm. 97; Ef. 1, 3-6, 11-12; Lc. 1, 26-38

Queridos hermanos:
Nos relata el evangelio de hoy que “el ángel, entrando en su presencia (en la de María), dijo: ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor esta contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres.’” Vamos a tratar de acercarnos a alguna de estas afirmaciones que el ángel le hace a María.
- “Alégrate.” Son las primeras palabras que le dice el ángel a María, cuando se presenta ante ella. Y María le puede preguntar que por qué ha de alegrarse. El ángel le dice que se ha de alegrar porque el Señor está con ella. En este mes de noviembre estuve en Covadonga impartiendo con otras personas Cursillos de Cristiandad; a medida que iban transcurriendo y que el Señor iba actuando, la alegría se iba adueñando de todos los que estábamos allí. Era un contento profundo, hondo, totalizante y sanador el que teníamos. Todos comprendíamos que era fruto de la presencia de Dios, porque, cuando Dios viene y nos visita, la Alegría de verdad se instala en nuestro ser más profundo. En este mes de noviembre estuve en Lugo impartiendo ejercicios espirituales a más de 60 personas; a medida que iban transcurriendo las horas y los días, y el Señor actuaba en todos nosotros, la alegría se iba adueñando de todos nosotros. En los ejercicios espirituales procurábamos estar en silencio; procurábamos más escuchar al Señor que a los otros; procurábamos más escuchar al Señor que a nosotros mismos y, cuando esto sucedía, la alegría profunda, honda y totalizante se adueñaba de nosotros. Y es que la alegría no es otra cosa que Dios presente y actuando en nosotros.
- “Llena de gracia.” María está llena de gracia, es decir, de Dios. Está llena de gracia desde el mismo momento de su concepción, porque el Señor la preservó del pecado original. También nosotros estamos llenos de gracia en el momento de nues­tro bautismo. Sin embargo, existen dos diferencias entre María y nosotros: 1) En cantidad y calidad nuestro "llenos de gracia" es distinto del "llenazo de gracia" de María, ya que todos tenemos una misión en este mundo, pero la misión de María consistió en dar a luz al Hijo Unigénito de Dios, al Santo entre los santos. 2) María mantuvo esa incolumidad, este “llena de gracia” hasta la hora de su muerte. Pudiendo pecar, porque era tan libre como nosotros para decir NO a Dios, pero no lo hizo y por eso ella no perdió ese "lle­nazo de gracia", con el que fue saludada por el arcángel Gabriel.
- "Bendita tú eres entre todas las mujeres". ¿Por qué dice esta expresión el ángel? Las mujeres en Israel y en otros lugares esta­ban normalmente sometidas al varón: al padre, al hermano y al marido. Su única riqueza eran los hijos. Una mujer sin hijos era una desgraciada. Así Rebeca, mujer de Jacob, entregó una esclava suya a éste para que tuviera hijos suyos por envidia hacia su hermana; Ana, la madre de Samuel, sufría por no tener­los; Sara, la mujer de Abrahán, reñía con Agar, ya que ésta tenía un hijo de Abrahán y ella no; Isabel, la prima de la Virgen María, al saberse embarazada estuvo 6 meses sin salir porque el Señor se había acordado de su opro­bio; el caso más sangrante para mí y que nos narra el Antiguo Testamento se da cuando las hijas de Lot emborracha­ron a su padre para tener descendencia, pues todos los hombres de aquella región habían muerto; etc. Por eso, Isabel felicita el embarazo de María, ya que una mujer con un hijo en su vientre era una mujer dichosa.
Pero, ¿por qué el ángel le dice que es bendita sobre todas las mujeres? Cuando Eva pecó e incitó a pecar a Adán, el Señor ya prometió la salvación del género humano a través de un Mesías. Esto se desprende de las siguientes palabras de la primera lectura: “ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón.” Es decir, la serpiente buscará morder el talón del género humano a través del pecado, pero la mujer aplastará la cabeza de esa serpiente. ¿Cómo será eso, cómo una mujer podrá aplastar la cabeza de la serpiente-Satanás? El pueblo de Israel siempre interpretó que una mujer daría a luz a un salvador, al Mesías. Toda mujer judía confiaba en ser la madre de este Mesías. Pues bien, María fue la mujer elegida por pura gracia de Dios para traer la salvación al género humano y por ello fue felicitada por el ángel como bendita entre todas las mujeres.
- "El Señor está contigo". María recordando su vida, en su ancianidad, podía haberse preguntado si realmente el Señor había estado con ella a lo largo de todos los años:
* Cuando quedé embarazada de Jesús por obra del Espíritu Santo, yo ya estaba desposada con José. Y él podía haberme denuncia­do por haberlo traicionado (como si hubiese cometido adulterio) y el castigo por ello era el apedreamiento. ¿El Señor estuvo realmente conmi­go?
* Cuando tenía el embarazo muy adelantado, tuve que marchar por esos mundos de Dios y dar a luz de un modo insano, como los animales, en una cuadra. ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
* Cuando nació mi hijo, casi me lo mata Herodes y tuvimos que escapar rápidamente. ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
* Nos marchamos a Egipto, un país desconocido, con lengua extraña y malviviendo en medio de muchas dificultades. ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
* Luego al regresar a Nazaret, cuando Jesús tenía 12 años, nos dio un susto de muerte al escapársenos en Jerusalén. ¡Vaya angus­tia la nuestra durante los tres días que pasamos antes de encon­trarlo! ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
* En Nazaret Jesús se comportaba de un modo raro, ya que no quería casarse como hacían todos los chicos a la edad de 18 años, rechazando a todas las chicas que nosotros le apuntábamos. Todos los vecinos y la familia murmuraban de nosotros. ¿El Señor estuvo realmente conmi­go?
* Para colmo de males en medio de tantas estrecheces como pasábamos, se murió mi querido marido José, dejándome sola con Jesús. Y yo seguía sin ver nada de lo que me había anunciado aquel ángel misterio­so unos 25 años antes. ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
* Además, después Jesús me dejó sola y se marcha a predicar. Muerta de vergüenza tuve que irme con mi familia, porque yo no tenía medios de subsistencia y tuve que escucharles a todas horas que Jesús no tenía cabeza al abandonarme y no darme nietos, como hacían todos los buenos hijos. Me decían que era primero la obligación y luego la devoción. ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
* Jesús, mi hijo, era bueno, hacía siempre el bien. Así me lo decía tanta gente, pero otros lo querían matar y lo odiaban. ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
* Al final, mataron a mi hijo Jesús. Y yo me quedé sola: sin marido, sin hijo, sin nuera, sin nietos. ¿Dónde están aquellas promesas maravillosas que oí hace tantos años? ¿El Señor estuvo realmente conmigo?
Como María podemos decir también nosotros: ¿El Señor está conmigo con mi hijo drogadicto, con mi marido en paro, con mi familia o yo enfermos, etc.? Si María hubiera sabido lo que supo al final de su vida, ¿hubiera dicho el ”fiat” al ángel o se hubiera negado? ¿Mereció la pena el decir que sí para lo que luego resultó? ¿Merece la pena nuestra fe para lo que resulta en nuestra vida?
María dice hoy y siempre: Sí, el Señor estuvo siempre conmi­go. Yo me fío de Dios, confío en El. Ha merecido la pena todo lo sufrido, porque El me ha dado mucho más de lo que yo nunca pude esperar.

6 comentarios:

Gloria Elena (Colombia) dijo...

En cuanto a la homilía de la Inmaculada Concepción, le comento que muchas veces los seres humanos nos alejamos de Dios cuando se nos presentan obstáculos. No nos damos cuenta que El está presente en todos los momentos de nuestra vida: buenos y malos, El está presente en el aire que respiramos, en ese sol tan grandioso que nos ilumina cada mañana, en cada ser humano. Hay una ausencia, hay una falta de fe, Dios está aquí mismo, conmigo y con todos.

Colombia es un país "violento", el por qué juzgar a éste y el por qué no ver todo lo lindo que nos ofrece, porque es tan fácil juzgar y no ver que detrás de todos esos hombres violentos hay una historia pasada, ¿el por qué se comportan así, es un cuestionamiento que me hago? No los juzgo. Son individuos que se han alejado de Dios, pero entre todos podemos hacer que crezca la tolerancia, El Señor está realmente conmigo, y con todos nosotros. Es así como reflexiono y los invito a que durante esta época de Navidad nuestros corazones se unan y en un acto de misericordia oremos por todos esos individuos que están alejados de Dios y aún no han podido quitarse la venda de los ojos que tienen, al no ver que todos los seres humanos somos iguales. Deseándoles, también una feliz Navidad.

Ramón dijo...

La fiesta de la Inmaculada, fiesta grande del catolicismo. Mi madre tiene 76 años, católica practicante desde que nació, nunca sabe qué se celebra hoy. Muchos, muchísimos como ella, tampoco.

Desde hace tiempo este día salgo de la iglesia lleno de dudas. Los curas, obispos y demás que tienen el deber y el privilegio de hablar en la asamblea a la asamblea ¿saben lo que celebramos? ¿no están de acuerdo? ¿no les gusta el tema?
Mi madre y como ella muchísimos católicos en España creen saber que la inmaculada concepción de María se refiere a la inmaculada preñez de María y no a la preñez de Ana con el concurso de Joaquín. Es decir, preñez la de Ana como todas, por la vía natural:
- "¿Cómorrr? ¿qué dices? Me parece que estás equivocado, aquí lo único inmaculado que hubo fue lo de María con Jesús porque no hubo sexo. Si hay sexo ¿cómo va a haber nada inmaculado? ¿que a Dios le dio por ahí por lo de la economía de la salvación? ¡Anda ya! ¡Menudos vericuetos y complicaciones en los que metéis a Dios! Y ya puest@ Dios a librar del pecado original a una criatura, ¿por qué sólo a María, por qué no lo hizo con todos los seres humanos? ¿por qué no da a todos las mismas oportunidades a ver qué pasa?"

Tanto empeño en que esta fiesta permaneciera en el calendario laboral para su digna conmemoración y la mayoría de los “celebrantes” pasan de lo que se celebra. ¿Tendrán razón los predicadores obviando siempre el tema central de este día? ¿Será porque para ellos esta fiesta no tiene sentido?

Aloya dijo...

La Festividad de la Inmaculada Concepción, es la exaltación de la Purísima Concepción de María. Para mí, excede mi capacidad el análisis de este hecho excepcional, en el que creo y acepto, como una de las demostraciones del amor de Dios Padre hacia los hombres. La Pureza de María, la entiendo desde la óptica de la fe, Ella era la elegida para ser la Madre de Jesús,el Hijo de Dios, nuestro Redentor, lógico era también que Dios la preservase del pecado original y de toda mancha,desde el momento de su concepción.
Realmente en María, confluyen tres situaciones excepcionales para un ser humano :
En la primera Dios la libra del pecado original y de toda impureza, y en la segunda, Dios se encarna en Ella, por obra y gracia del Espíritu Santo, sin que María pierda su virginidad.
En la tercera, a Ella, se le confiere el cuidar aquí en la tierra, al mejor de los Tesoros, Jesus, Dios humanado.
Estos hechos, desbordan el raciocinio de cualquier ser humano, pero para Dios no hay nada imposible, y está claro que quiso venir a este mundo, y hacerse mortal, en unas condiciones extraordinarias, eligiendo a María y llenándola de Gracia, pero también de privaciones, de dolor, como a todos los seres humanos, viendo morir ignominiosamente a su Hijo...
Dios estuvo siempre con ella, pero esto no le supuso ninguna ventaja a lo largo de su vida, con respecto al resto de los mortales, salvo el regalo excepcional de criar y cuidar a Jesús, compartir su niñez, adolescencia y juventud y atesorar en su corazón, tantas experiencias al lado del Hijo de Dios.
Yo creo firmemente que Dios está presente en mi vida, y que formo parte de su proyecto, lo importante en mi caso, es reconocer siempre en toda circunstancia esa presencia, que efectivamente como nos dice D. Andrés, llena de paz, incluso de alegría, aun en circunstancias duras de la vida. Durante algún pensé, que cuando " asimilaba ", situaciones difíciles, se debía a mi " capacidad de aguante ", pero era solo una gran espejismo, unicamente la fe, me da ese registro de serenidad, solo Dios, puede estar detrás de mi fortaleza.
Gracias D. Andrés, por hablarnos de una María, tan próxima, tan Madre, tan desvalida..., nos acerca más a esa Madre excepcional que compartimos todos los seres humanos.
Un abrazo a los amigos del Blog.
Aloya

Violeta dijo...

Me encanta la reflexión que has hecho sobre el Evangelio de la Anunciación..., yo siempre digo que es un misterio insondable, que nunca llegaremos a descubrir...un pozo profundo al que debemos ir adentrándonos poco a poco y de puntillas...
Casi no puedo expresar la alegría que recibí leyendo la Homilia, sí, realmente Dios está en nosotros y su presencia, percibida, nos alegra y mueve a obrar el bien.
También me ayudó mucho a reconocer mis deficiencias en la fe, la reflexión que haces al final, intentando manifestar las posibles oscuridades y dudas de María...Pudieron ser reales o no, pero que son y serán las de todos los que peregrinamos por este mundo y queremos vivir nuestra FE, desde esa convicción de que el Señor está siempre con cada uno de nosotros, a pesar de... y contando con lo que tengo y lo que soy.
Gracias Andrés. Que la Virgen Inmaculada sea siempre nuestro mejor modelo, nuestra maestra y la estrella que guie nuestro caminar y el de todos los que queremos ir hacia Jesús.
Ella nos indicará el camino: "Haced lo que Él os diga".

Olga dijo...

La homilía de la Inmaculada Concepción me lleva a resaltar y a profundizar en tres ideas principalmente.
1º - ““Alégrate.” Son las primeras palabras que le dice el ángel a María, cuando se presenta ante ella. Y María le puede preguntar que por qué ha de alegrarse. El ángel le dice que se ha de alegrar porque el Señor está con ella”. Es realmente cierto que la ALEGRÍA es fruto de la presencia de Dios en nuestra vida. Cuando Él se posa en mí ser, en mi vida, en mi corazón, me doy cuenta que mi actitud interna y externa es de serenidad, paz, sosiego, se origina esa alegría y como resultado de ésta brota la esperanza.
2º Dice Andrés que a medida que avanzaban los días tanto en el cursillo de Cristiandad como en los ejercicios espirituales en Lugo, la alegría se iba adueñando del corazón de cada uno de los participantes una razón concreta era porque escuchaban más al Señor que a ellos mismos. Evidentemente, si soy yo la protagonista de todo lo que vivo en mi interior, es imposible reconocer la acción de Dios en mi vida y mi mente no va mas allá de lo que yo misma me apropio como mío y va en detrimento de mi vida espiritual. Pero si es Dios el que va invadiendo mi ser, el horizonte de mi vida interior va tomando profundidad, amplitud y brota la alegría profunda, honda, totalizante de la gracia de Dios, de la permanencia de Él en mí ser.
3º - “"El Señor está contigo". María recordando su vida, en su ancianidad, podía haberse preguntado si realmente el Señor había estado con ella a lo largo de todos los años:”
Haciendo un recorrido por mi vida personal en oración, gozaba y agradecía al Señor todos los momentos en que Él ha estado conmigo, surgían acontecimientos alegres y tristes, personas y lugares. Llego a la conclusión que “EL SEÑOR HA ESTADO Y ESTÁSIEMPRE CONMIGO a pesar de mi debilidad, de mi pecado, de mi inconstancia, de mis infidelidades.
María esta llena de Dios, henchida de Dios y por eso en ella desbordaba la ALEGRÍA, María siempre estuvo llena de Dios para poder cumplir con la misión que ÉL tenía para Ella y EL SEÑOR SIEMPRE ESTUVO CON ELLA.
Que esta fiesta de la Inmaculada Concepción en este año 2007, nos ayude cada vez más a reconocer la GRANDEZA de María y a vivir como ella vivió.
Gracias al Señor que a través de Andrés nos ayuda por medio de esta bella homilía a profundizar en las actitudes de María y nos anima a acoger la Palabra de Dios en nuestro corazón e ir haciendo vida en nuestra vida esas actitudes que Dios nos muestra por medio de ella.
Un abrazo para todos
Olga

Pepitina dijo...

¡¡Qué comentarios tan preciosos habeis hecho!!
“Alégrate.” "El Señor está contigo". Desde que recibí la homilía, han resonado estas palabras en mi corazón con una fuerza inmensa haciéndome vivir ese Gozo de María, que sólo Dios puede producir en nosotros. Estas palabras me han llevado a hacer un recorrido de mi vida y ante mi sorpresa he visto como Dios, precisamente en aquellas ocasiones de pecado por mi parte, allí continuaba haciéndose presente...esperando, esperándome, con mas cercanía aún que en tantos momentos de Tabor como me haya querido regalar.¡¡cuánto que agradecerLe!!¡Cuánto que convertir en mi vida!!
La cercanía y humanidad de la Virgen se nos ha hecho tan patente en esta homilía,¡¡gracias, Pater!!