jueves, 19 de octubre de 2017

Domingo XXIX del Tiempo Ordinario (A)



22-10-17                    DOMINGO XXIX TIEMPO ORDINARIO (A)
DOMUND
Queridos hermanos:
            - Un año más celebramos el Domund. El lema de este año es: ‘Sé valiente. La misión te espera’. El cristiano debe de ser valiente como lo fue Jesús, el cual, sin temor a las consecuencias en su cuerpo o en su fama, se esforzó en vivir la buena noticia de Dios Padre que nos ama a todos y en anunciarlo a todos los hombres. El cristiano de hoy debe de ser valiente como lo fue la primitiva Iglesia, que vivió la buena noticia que Jesús les anunció sin miedo a las consecuencias; ahí está la infinidad de mártires.
            - También hoy existen cristianos que viven valientemente su fe en Jesús para anunciar el evangelio y para dar su vida por los demás. Tenemos el caso de un obispo español en África, que salió en las portadas de los periódicos por defender a los musulmanes que residían en su diócesis. Tomado de El Confidencial (21-5-2017):
“Juan José Aguirre defendió el 14 de mayo haciendo de escudo humano a un millar de musulmanes que se habían refugiado en la mezquita de Bangassou, de la República Centroafricana. Un hombre ante los disparos de cientos de guerrilleros de la milicia ‘anti-balaka’, predominantemente cristiana, que llegaron a Bangassou hace 4 años y atacan sin piedad a los musulmanes. Les disparaban, en palabras de monseñor Aguirre, ‘como a conejos’.
A pesar del riesgo asumido por el obispo y sus compañeros, los religiosos no pudieron evitar que el tiroteo se saldase con 80 muertos, incluido el imán de la mezquita, quien ‘salió al baño y le mataron de un tiro en el pecho’, cuenta Aguirre.
La gran mayoría de los musulmanes refugiados en la mezquita lograron ser evacuados en camiones y trasladados al seminario de Bangassou, donde se les ha dado acogida, al igual que en la catedral de la Diócesis de la ciudad. ‘Hemos traído a los musulmanes de la mezquita hasta el seminario’, cuenta a su familia el obispo. Mientras, el obispo continuó 'escoltando' el templo de Tocoyoko hasta que los atacantes se alejaron de la mezquita. Recuerda ahora que allí dentro se respiraba un ‘hedor horrible’, puesto que se trataba de ‘más de 1.500 personas’ y todos ‘se hacinaban como sardinas. Hombres, mujeres, niños, muertos y vivos. Era un infierno’.
El prelado también ha confirmado que en su casa acoge a decenas de musulmanes que tienen miedo a la milicia y a quienes ahora no les queda nada: ‘Los musulmanes lo han perdido todo’. Hay más de 2000 musulmanes ocupando el seminario y la catedral, sin contar las decenas de personas que se refugian en la casa del obispo. Después de un ataque en el que se han registrado 80 muertos y cientos de heridos.
El conflicto en la República Centroafricana excede al motivo únicamente religioso. La milicia ‘anti-balaka’ es conocida como un grupo predominantemente cristiano, pero en él se integran aquellos a los que el propio obispo denomina ‘desheredados’, que incluye bandidos, expresidiarios, delincuentes o criminales. El detonante del conflicto se inicia en 2013 cuando los ‘seleka’, fundamentalmente de religión musulmana, se hicieron con el control de Bangui, la capital centroafricana, y dieron un golpe de Estado. Desde ese momento, la crisis política se activa y ambos grupos, los ‘anti-balaka’ y los ‘seleka’, comienzan una espiral de violencia desmesurada.
En marzo de 2017 los ‘anti-balaka’ se formaron para luchar contra los ‘seleka’ y hoy meten a todos los musulmanes en la misma cacerola, todos son golpeados por igual. Los ‘anti-balaka’ han reaccionado a los asesinatos que cometieron los ‘seleka’ con odio y matanzas sin pudor. Ahora el ‘ojo por ojo’ es lo único que los mueve para cometer estos ataques”.
            - Asimismo conocemos aquí el caso de Michel, chico senegalés, que sufrió la muerte de sus padres en la guerras que padeció Senegal en la década de 1990, y que tuvo que huir y ser recogido por una familia de Guinea-Bissau durante varios años. Posteriormente Michel pudo volver con su abuelo y hermana a su aldea. Ahora está estudiando en Oviedo para discernir si tiene la llamada del Señor al sacerdocio. Ha dejado su país, su familia, su cultura, su idioma…, y ha venido a un lugar extraño para seguir al Señor. Lo está pasando mal con el idioma, con las costumbres, con la soledad, pero sabe lo que quiere. Michel es valiente. Le costó mucho esfuerzo sacar los estudios de bachiller y ahora se está esforzando con el español, con los conceptos de filosofía y de teología, que para él son más difíciles que pescar peces en un río lleno de cocodrilos o serpientes, o recoger dátiles de palmeras con alguna serpiente agazapada en lo alto y que en cierta ocasión le mordió.
            - Sí, muchos misioneros, a lo largo de la historia de la Iglesia y a lo ancho de toda la geografía de la tierra han mostrado una gran valentía para dejar su tierra, su casa, sus costumbres, y aventurarse en otros lugares, muchas veces inseguros. Han manifestado su valentía en la temeridad de sus viajes, dada la precariedad de los medios con los que se contaba para los desplazamientos. En la constancia y perseverancia a la hora de aprender lenguas nuevas y adaptarse a culturas tan distintas. En el desafío a enfermedades contagiosas y a poderes políticos que les han perseguido y martirizado.
- Y, finalmente, también ha habido (y hay) un sinfín de cristianos que, sin salir a ningún lugar, han sido (y son) valientes para vivir y defender su fe en sus casas, en sus familias, en sus pueblos, en sus propios países.
            En el día de hoy se nos pide a los cristianos que ayudemos con nuestros donativos a los valientes misioneros para que puedan cumplir con la misión a la que Dios les está llamando a lo largo y ancho de todo el mundo. Pero también se nos pide hoy a los cristianos que vivamos y anunciemos con valentía y sin complejos nuestro amor y nuestra fe en Jesucristo.