domingo, 31 de enero de 2010

Homilía D. Jesús Sanz, Arzobispo Oviedo

Homilía de la Toma de posesión de
D. Jesús Sanz como Arzobispo de Oviedo

Se me ha ocurrido coger este enlace de la radio COPE y publicarlo en el blog para que podáis escuchar la homilía de D. Jesús Sanz, el sábado 30 de enero de 2010 en la Catedral de Oviedo. Creo que no tiene desperdicio. ¡Que aproveche!

Andrés Pérez


Una vez dentro del enlace de la COPE, pinchad en la tecla de la izquierda del todo de la barra negra y escucharéis a D. Jesús.

6 comentarios:

Pepitina dijo...

A través de su homilía en la toma de posesión es fácil ver la persona de nuestro Pastor, D. Jesús. Fue enriquecedora la Celebración..el orden, recogimiento y atención a pesar de ser tantos, el gran número de sacerdotes hermanos que le acompañaron, las lecturas tan selectas, el recibimiento que tuvo antes de entrar en la Catedral, todo. Ha sido una gran idea del P. Andrés hacernos disfrutar de la homilía en viva voz, porque creo que no tiene desperdicio; yo continuo sacándole enjundia.
La primera amigos…fue en la frente, por si alguno pensábamos algo o en alguien, él lo aclaró: “Un Obispo es siempre Sucesor de los Apóstoles, no Sucesor de los anteriores Sucesores, pero..” Como dije en un comentario a la homilía, me impactó la gran pancarta que le recibió en la Plaza de la Catedral: “Bendito el que viene en nombre del Señor”..Viene a nosotros y lo hace en Su nombre, porque creo que todos intuimos en él un hombre de Dios. Hay palabras que lo confirman.
Agradecido, familiar y cercano, además de inteligente y saber que tiene entre manos (¡que es mucho!). Su comunicado a las Autoridades: .."comparto una vocación de servicio a las personas concretas a través de la entrega personal y de las Instituciones que representamos. Cuenten conmigo como un colaborador leal y cordial en las iniciativas que para el bien de nuestros ciudadanos respeten íntegramente sus vidas y garanticen en todos los campos su libertad. Somos herederos de una rica y secular tradición que tiene inequívocamente raíces cristianas, y.. Cuenten con mi disponibilidad y amistad respetuosa.", no deja dudas, si es que la tuviesen de una posible manipulación o castigo desde la impopularidad a la que no teme y esta actitud le hace libre, como nos confirmó con sus palabras.
No nos queda duda que sea un hombre de Dios, orgulloso de su vocación franciscana, con gran conocimiento de sí mismo y que humildemente nos ha comunicado, sin necesidad de tener que hacerlo tan detalladamente, pues esto suele traer críticas y muchas opiniones; pero esto mismo creo que le hace aún mas libre.
Los medios de comunicación social también han recibido un saludo claro y cariñoso en el tono: "Quiera Dios que demos motivo para las buenas noticias de las que todos estamos tan necesitados, y que vosotros acertéis a contarlas con hondura y verdad. Estoy a vuestra disposición."
Quizás lo que más me ha impactado haya sido, su saberse enviado y creer firmemente que no está solo, trae buenas credenciales, ¡las mejores, creo!! y así lo ha dicho: "Vengo sencillamente en el nombre del Señor: no tengo otras credenciales." Y continua diciendo algo tan humano como divino:"Dios hace cosas grandes a través de una humildad no fingida. La desproporción (que siente ante tal responsabilidad) no era un castigo o una burla, sino un sencillo camino: el que Dios nos brinda para que en nuestra pequeñez sea manifiesta y patente su grandeza."
Aunque continuaré resumiendo esta homilía para mi, me quedaré con este “sencillo camino”, como D. Jesús llama a "esa desproporción" que tantas veces sentimos entre lo que somos y podemos y lo que Dios nos pide en sus llamadas a cada uno de nosotros y en la vida diaria, que es lo más duro, porque nadie lo sabe y por tanto, no somos noticias para nadie sino para Él. Es un pequeño paso para poder vivir ese: MI DIOS Y MI TODO.
Ah!! He de confesaros que su envoltorio franciscano, me ha llevado a releer a San Francisco, en la biografía-novelada de Louis de Wolf, experto en darnos hambre de santidad, al acercarnos de manera entretenida la vida de los santos. “El mendigo alegre”..así lo titula; ya dice mucho en éste…¿cómo es posible ser alegre siendo mendigo? Habrá que releerlo…porque me suena a desnudez, desprendimiento…y SOLO DIOS.
Siento haberme alargado. La homilía lo merecía.

Anónimo dijo...

Agradezco sinceramente a D. Andrés, que me permita comentar en este espacio del blog, lo que sentí al escuchar en el enlace de la COPE, la Homilía de nuestro Sr. Arzobispo, D. Jesús.
Desde mi observatorio protocolario, haré un breve comentario sobre lo que percibí en los medios, ya que no le ocnozco aún personalmente, pero me impresiona muy bien, incluso cuando camina, cuando mira, cuando sonrie, y cuando habla, desde el tono de su voz, hasta su gesticulación, medida sabiamente, tiene porte..., unicamente en el antuendo, falla la Mitra, un poco "barroca", habría que aligerar bordado, de todas formas, le sienta bien la Mitra española.
Lo de ser montañero, y creo que esquiador, le suma muchos puntos, el que ama la naturaleza, ama el diálogo con Dios. A los que nos gusta "caleyar" por los montes y sendas, es imposible no entrar en el agradecimiento al Creador de tanta maravilla.

La Homilía, me ha gustado mucho, incluso me emocionó, cuando describe el sentimiento personal al llegar a Asturias, procedente de los montes Pirináicos, y toparse con el mar Cantábrico, y ver la silueta de los Picos. Todo lo relata con un hondo sentido de la estética y mucha espiritualidad.
D. Jesús, tiene gran tarea en esta Diócesis, muchos senderos inaccesibles, dónde la fronda se ha ido adueñando del camino, y hay que despejar con energía tanta naturaleza desbordada por el tiempo, o por falta de sabia atención en su cuidado.
Cuando D. Jesús nos dice que viene a Asturias, sin "precocinar", me alegra, pues aparte de tener un fino sentido del humor, detrás de ese término, intuyo valor, y este carisma le va a ser fundamental, valor para estar en Vetusta, para amarla, y para apaciguarla, digo Vetusta, como podría decir Asturias, pero me suena mejor el término de Clarín.
D. Jesús viene dispuesto a trabajar, viene cargado de buenos deseos, que no le quitarán firmeza en sus decisiones, y las va a tener que tomar, y muy pronto.

D. Jesús,¡ Sea bienvenido a su Diócesis de Asturias! Le estábamos esperando, no sabe V.E. desde hace cuánto tiempo, ni se imagina V.E., la necesidad que tenemos algunos cristianos de su cercanía, de su discernimiento, de su paz, y de su coraje para guiarnos...

Que el Señor ilumine a D. Jesús, y a la Curia asturiana en esta nueva singladura. Yo le encomiendo de corazón a la Santina, y le envio mi afecto incondicional, además de poner toda mi mejor voluntad en seguir trabajando por esta Diócesis, especialmente en aquellos lugares donde pueda ser más útil.
Gracias D. Andrés, por su generosidad, a la que nos tiene acostumbrados siempre, y por esta nueva demostración de Amor a D. Jesús, nuestro Arzobispo.
Un abrazo a los hermanos del blog

Chony dijo...

Me ha encantado volver a escuchar la homilía de D. Jesús, es de una profunda riqueza, cada palabra y cada frase.
Me entusiasma su exquisita dicción, y su estilo poético al describir las maravillas de nuestra tierrina, y a la esbelta torre de nuestra catedral, en la que él ve, un dedo de filigrana arquitectónica, apuntando hacia el cielo.
Me gusta su forma de hablar , su voz pausada y serena, y sobretodo descubrir su sencillez; no cabe duda de que como él dice, viene en el nombre del Señor; por eso mismo es valiente, sincero , humilde, claro y directo; no tiene temor a nada, ni busca la lisonja, solo tiene una cosa muy clara, que es un cristiano peregrino, que se deja conducir por el Señor, al que ha dicho SI, no tiene mas credenciales, y desde luego creo que no son necesarias, observando su humildad, no maquillada; confesando su debilidad y pobreza de espíritu, que todo ,lo espera de Dios, ya que a Él se ha entregado en cuerpo y alma.
Me parece hermoso que se sienta padre sin dejar de ser hijo, y maestro siendo discípulo; así podrá ser mas cercano a todos, como el desea.
Es un hombre con una fina sensibilidad, y que tiene muy claro que lo que le espera, no es un camino de rosas precisamente, pero siente toda la energía necesaria para afrontar y corregir con firmeza y caridad.
Desde luego su mensaje, abre camino a la esperanza, porque en él se ve con claridad el corazón de Dios.
La iglesia en Asturias se siente dichosa de acoger al Señor en la persona de este franciscano entregado y decidido, en la seguridad de que de su mano recibiremos grandes bendiciones; Cristo lo es todo, con esta frase sabemos lo que podemos esperar.
Yo le brindo mi apoyo y oración, y doy gracias a Dios por su llegada a nuestra ciudad.
D. Andrés, muchas gracias por habernos hecho llegar esta grabación, es importante tenerla a mano, y poder profundizar en su mensaje. Ha sido otro gran detalle de los suyos, ¡que Dios le bendiga!
BENDITO SEA DIOS.
chony

Anónimo dijo...

Me ha emocionado la homilía de Don Jesús, que Dios lo bendiga.
Mi objetivo es llenarme más del Señor, ser humilde, no caer en la soberbia, servir al Señor con pureza y amor, ser libre, como decía en la homilía Don Jesús Sanz, que no tenía miedo a la impopularidad, que viene de parte de Dios. Qué humildad,qué amor, qué transparencia, tiene que sentir una libertad maravillosa. Así, quiero ser,para ello me abandono en el Señor, confío en Él

Fabián dijo...

Conozco a Jesús desde que ambos eramos adolescentes; compartimos juntos ilusiones, anhelos y, también, deseos de santidad. Como él es dos años mayor hizo de hermano mayor en unos años de militancia cristiana, lo recuerdo ahora que, ambos, sabemos la importancia de ser testigos. Jesús es de quienes cuando hablan lo hacen con total sinceridad, se sabe pobre e ignorante, y lo dice, más cuanto más avanza su camino por esta vida. Como es un apasionado, sabe que ese camino es desprenderse de todo para alcanzar la Nada, pero no una nada vacía, sino la Nada que esconde Todo. Oí esta homilia en Oviedo, y la oigo ahora de nuevo mientras escribo ahora este comentario, por uno de esos regalos que nos hace el destino. Gracias.

Fabián dijo...

Conozco a Jesús desde que ambos eramos adolescentes; compartimos juntos ilusiones, anhelos y, también, deseos de santidad. Como él es dos años mayor hizo de hermano mayor en unos años de militancia cristiana, lo recuerdo ahora que, ambos, sabemos la importancia de ser testigos. Jesús es de quienes cuando hablan lo hacen con total sinceridad, se sabe pobre e ignorante, y lo dice, más cuanto más avanza su camino por esta vida. Como es un apasionado, sabe que ese camino es desprenderse de todo para alcanzar la Nada, pero no una nada vacía, sino la Nada que esconde Todo. Oí esta homilia en Oviedo, y la oigo ahora de nuevo mientras escribo ahora este comentario, por uno de esos regalos que nos hace el destino. Gracias.