viernes, 15 de enero de 2010

Domingo II del Tiempo Ordinario (C)

17-1-2010 DOMINGO II TIEMPO ORDINARIO (C)
Is. 62, 1-5; Slm. 95; 1ª Cor. 12, 4-11; Jn. 2, 1-12

Homilía de audio en MP3
Queridos hermanos:
Quienes me conocéis un poco, sabéis lo mucho que me cuesta preparar las homilías y charlas, pues me pongo frente al ordenador y no sé por dónde voy a salir. Sin embargo, luego maravillosamente van surgiendo ideas y palabras. Hoy es uno de esos días: leo las lecturas de la Misa, miro en cosas que pasan a mi alrededor y veo muchos temas sobre los que hablar: la Iglesia y los diversos ministerios o carismas que Dios nos da; el amor de Dios para su pueblo; la acción de María y su figura en la fe de todo cristiano; el matrimonio; el hombre ante Dios… Hoy voy a hablaros de dos de estos temas:
- El primero de los temas se refiere a la Virgen María. Nos dice el evangelio de hoy: “Faltó el vino y le dijo su madre: ‘No les queda vino’. Jesús le contestó: ‘¿Quién te mete a ti en esto, mujer? Todavía no ha llegado mi hora’. Su madre dijo a los sirvientes: ‘Haced lo que él os diga’”. Siempre me ha sorprendido en este texto que acabamos de escuchar cómo Jesús da el brazo a torcer ante su madre. Ésta oye la respuesta negativa del hijo a su indicación, pero María no hace caso y actúa cómo si la respuesta de su hijo Jesús hubiera sido positiva. Él no tenía intención de hacer ningún signo o milagro aquel día en que fue invitado a una boda, pero su madre, de modo muy femenino y de la forma en que sólo una madre puede hacerlo, le mete en el brete de hacer tal milagro. María pidió a Jesús que se metiera en cosas muy prácticas, en cosas de la vida ordinaria, en cosas de la cocina. Aquí comprobamos la fuerza y el peso que tiene la Virgen María ante Dios, ante su hijo Jesús.
Estoy leyendo estos días un libro de Vittorio Messori, un periodista italiano, que en su juventud tuvo un encuentro con Jesús, se convirtió y dio un vuelco completo a su vida. En este libro suyo, titulado “Por qué creo”, habla en un momento de la Virgen María y dice que en el ámbito protestante se ha debilitado mucho la fe en Cristo, y precisamente por estar convencidos los protestantes que dar honores, alabanzas y oraciones a María era quitárselos al Hijo. “Justamente allí, donde se proclamaba el ‘Solus Christus’, allí donde se despreciaba como superstición pagana una devoción a María que habría oscurecido y contaminado la fe en el Único Redentor, he aquí que el Cristo como Hijo de Dios ha terminado por desvanecerse para transformarse en un sabio, en un moralista, en un profeta judío. La fe en Jesús, Hombre-Dios, se ha demostrado bastante más sólida entre católicos y ortodoxos, es decir, donde María tiene un lugar más importante. Por eso, si la fe es auténtica, cultivada, pensada, consciente, ocurrirá lo contrario de lo que se piensa, o espera, una cierta teología: antes o después nos encontraremos con María. La Virgen María es una garantía de salvaguardia, como sintetiza una antigua antífona litúrgica: ‘Gaude, Virgo Maria, tú que, sola, has destruido las herejías en el mundo’. Palabra de experiencia milenaria: allí donde está Ella, no sólo está Él también, sino que está la seguridad de que la fe es la justa, la ortodoxa. Pero esta certeza sobre María fue para mí una conquista y un don progresivo” (pp. 205-206). Recuerdo haber leído o escuchado hace tiempo que las sectas protestantes son muy activas en América Latina; por ejemplo, en Méjico. Aquí la gente tiene mucha devoción a la Virgen de Guadalupe y, cuando los integrantes de la secta les dicen que, para entrar en las comunidades protestantes, tienen que dejar de rezar a la Virgen de Guadalupe, porque eso es algo pagano y no querido por Dios ni por la Biblia, entonces los católicos mejicanos y amantes de la Virgen dejan de lado a los protestantes y continúan con su devoción a María. Ella está haciendo que mucha gente siga dentro de la Iglesia católica. Aquí también se comprueba la fuerza y el peso que tiene la Virgen María entre los hombres.
- Por otra parte, en el texto evangélico que acabamos de escuchar me ha llamado hoy la atención lo siguiente: “Jesús les dijo: ‘Llenad las tinajas de agua’. Las llenaron hasta arriba. Luego les mandó: ‘Ahora sacad y llevádselo al mayordomo’. Lo llevaron al mayordomo. Este probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues la habían sacado ellos)”. Aquí se nos dice que Jesús convirtió agua en vino, y era un vino bueno. Más adelante Jesús convertirá el vino en su propia sangre: “Esta es mi sangre, la sangre de la alianza, que se derrama por todos” (Mc. 14, 24).
Pero en lo que quiero fijarme en el día de hoy es en unas palabras muy simples, pero que esconden mucha profundidad y carga detrás: El mayordomo no sabía de dónde venía el vino, pero los criados sí que lo sabían, pues habían sido ellos los que habían sacado el agua y llenado las tinajas. Los criados SABÍAN que el vino venía de Jesús, pues fue Jesús quien convirtió agua en vino. El mayordomo sólo se preocupó de gustar el vino y comprobar que estaba bueno, que tenía buen “bouquet”; el mayordomo sólo se preocupó de reñir con los novios, porque habían dejado el vino bueno para el final. Para nada le importaba de dónde venía ese vino bueno. Repito: los criados sí que SABIAN de dónde venía el vino: de Jesús.
Me preguntaréis que por qué me fijé en estas palabras: “sabían los criados y no sabía el mayordomo”. Pues porque el miércoles me llamaron a grabar una entrevista para un programa de radio y hablando con el chico del estudio, éste manifestó que no tenía fe, que no creía en Dios, que no creía que existiera otra Vida después de esta vida. Me di cuenta que este chico no “sabe” de Jesús… aún. El no lo conoce todavía.
El miércoles me enteré de la terrible noticia del terremoto en Haití. En uno de los periódicos se contaba la experiencia de un comerciante español, que estaba allí y que vivió esos momentos angustiosos. El iba en un coche por la carretera y vio cómo se abría ésta y la tierra tragaba coches con todos los ocupantes dentro. En esos momentos se vio morir y exclamó: ‘¡Yo soy cristiano y creo en Dios!’ Era una especie de confesión de fe y de acto de arrepentimiento ante Dios. No sé si este hombre era creyente y practicante, o más bien lo tenía un tanto olvidado. No sé si este hombre “sabía” de Jesús. Lo que sí sé es que en ese momento “supo” de donde venía el “vino bueno y auténtico”: de Jesús, y por eso hizo ese acto de fe, de certeza, de saber.
Otro ejemplo: os transcribo ahora la carta de un soldado americano que murió en la segunda guerra mundial, en el desembarco del norte de África de 1943. En un bolsillo de su guerrera se encontró una carta que decía así: “¡Escúchame, Dios mío!, nunca te había hablado; pero ahora quiero decirte: ‘¿Cómo te encuentras? Escucha, Dios mío; me dijeron que no existías y como un tonto me lo creí. La otra tarde, desde el fondo de un agujero hecho por una bomba, vi tu cielo… De pronto me di cuenta de que me habían engañado. Si me hubiera tomado tiempo para ver las cosas que Tú has hecho, me habría dado cuenta de que esas gentes no consentían en llamar al pan, pan y al vino, vino. Me pregunto, Dios, si Tú consentirás en estrecharme la mano… Y, sin embargo, siento que Tú vas a comprender. Es curioso que haya tenido que venir a este sitio infernal antes de tener tiempo de ver tu rostro. Te quiero terriblemente; quiero que lo sepas. Ahora se va a dar un combate terrible. ¿Quién sabe? Puede ser que llegue yo a tu casa esta misma tarde… Hasta ahora nunca habíamos sido camaradas, y me pregunto, Dios mío, si Tú me vas a estar esperando a la puerta. Mira, ¡estoy llorando! ¡Yo, derramando lágrimas! ¡Ah, si te hubiera conocido antes…! ¡Bueno, tengo que irme! Es extraño, pero desde que te he encontrado ya no tengo miedo a morir. ¡Hasta la vista!” También este chico americano “supo” de dónde venía el “vino bueno y auténtico”: de Jesús.
¡Señor, queremos ser en nuestra vida como los criados que llevan las tinajas siguiendo tu voz, y no como el mayordomo! ¡Señor, queremos “saber!”

7 comentarios:

Any dijo...

Buenos dias Andres y hermanos ¡¡¡ me ha encantdo esta Homilia .. y Andres tus palabras llegan al alma .. te lo puedo asegurar.. saben mi abuela me decia ..cuando niña ..para llegar al hijo o sea a Jesus... siempre llega por medio de su Madre ..Maria .. Ella como toda mujer tiene un alma muy sensible .. y sabra que es por tu bien ... luego hablara con su Hijo de ti ... estas palabras me llegaron tan hondo .. que siempre las recuerdo .. y el dia que llegue la hora de mi partida a la casa del Padre .. seria feliz de ecuchar a Jesus .. diciendome ¡¡¡mi Madre me ha hablado de ti ¡¡¡¡
Que tengan una buena semana y unamosnos en una oracion por la gente de Haiti ..para que los que han partido esten en paz y los que quedaron encuenten consuelo ...

Pepitina dijo...

-¡Señor, queremos “saber!”-
Viendo mi realidad- al menos una de las situaciones que hoy ocupan mi corazón-, no podía imaginar que desde esta manifestación de Jesús en Caná, y explícitamente en esa frase de la homilía del P. Andrés, pudiese encontrar respuesta y luz para aquella. No es nueva la situación que vivo, ya la vivieron en aquellas Bodas en Caná: unos queremos saber y otros no; ni saben ni quieren saber, pero esto a los del primer grupo nos duele,no podemos evitarlo. Se trata de una pequeña "comunidad" que intenta vivir algunos encuentros al año, unidas por la educación recibida. Ahora nos encontramos en que unas quieren saber y otras no tienen ni inquietud ni deseo de saber,de formarse..Me doy cuenta que estas personas, como el chico del estudio de radio, " no “sabe” de Jesús… aún."; por esta frase del P. Andrés y ese "aún", además de los ejemplos que nos presenta, vemos cómo Dios tiene su momento para cada uno de nosotros. Lo tendría para aquel mayordomo,-aunque no diga nada el evangelio-, como lo tuvo con el soldado y el comerciante ante el terremoto..y en su momento cada uno "sabrá". ¡¡qué pena haber vivido hasta entonces sin saborear ese "vino nuevo" que el Señor continuamente nos está ofreciendo!! ¡qué pena ese conformismo!¡cuánta tristeza
el día que veamos las consecuencias que ese no querer saber, ha tenido en nuestra vida y en la de los demás!! ¡¡cuánta responsabilidad ante tal OMISIÓN.!! Mi oración se une a la del P. Andrés: ¡Señor, queremos “saber!”,enséñanos cómo ayudar a otros a saber de Ti, -quizás no hemos tenido todos las mismas oportunidades - no permitas que hagamos juicios, y danos Luz para
dar las razones de Fe que nos mueven a algunos y que quisiéramos contagiar. Santa María, madre maravillosa siempre me envía a Él: "Haced lo que Él os diga" y Jesús me dice: ora, ten paciencia, y como hice yo tantas veces contigo: no apagues la mecha vacilante ni quiebres la caña cascada.Cada uno tiene su momento.
Santa María, intercede por nosotros.
Buena semana amigos.

Chony dijo...

Muchas gracias por esta preciosa homilía, gracias por tanto "esfuerzo" y trabajo dedicado a nosotros.
La palabra de Dios contiene una riqueza sin igual, a mi siempre me ha llamado la atención esta evangelio, la actitud de María; está allí invitada y se da cuenta de que aquellos novios tienen un problema"serio" porque si falta el vino, no hay fiesta; ya que este simboliza la alegría; y como siempre hace nuestra Madre, trata de que aquel nuevo matrimonio, no tengan que pasar ese bochorno, y comenzar su nueva vida con las posibles críticas de sus invitados. Ella siempre dispuesta a interceder por todos nosotros, acude a quien sabe puede solucionar "el problema". Y la verdad me resulta sorprendente que ante la respuesta de su hijo, ella siga adelante con su plan. También resuenan en mi interior sus palabras a los criados "haced lo que Él os diga" y esta frase me invita a meditar, y me remite al libro de Samuel, que leíamos estos días, el consejo que le da Elí ante la llamada de Dios: Habla Señor que tu hijo escucha, y eso es lo que deseo contestar en todo momento a mi Señor, porque desde luego se que cada día, Él me habla, pero en tantas ocasiones mi oído está cerrado o distraído. Por eso Madre, Madre mía, Tú que siempre estás dispuesta a acudir en nuestra ayuda, escucha mi súplica; haz que esta hija tuya sepa escuchar la voz, la llamada de tu Hijo.
Nunca había reparado en la segunda reflexión que nos haces, saber reconocer de donde viene el vino bueno. Y aunque es así, trae a mi mente que esto si lo he vivido en varias ocasiones. Me explico: El Señor en su gran misericordia para conmigo, se ha valido de mi, para ayudar a otras personas de distintas maneras, yo sí conocía de donde provenía mi actitud, de donde había salido el "Buen vino" pero también me dí cuenta de que la gente que pudo ver mi forma de actuar, no se preocuparon de averiguar quien o que me empujaba a hacerlo. Esto me producía tristeza, porque mi deseo es y era, que se vea la obra de Dios en sus criaturas, y que detrás de mi proceder había un porqué. Ese porqué es mi encuentro personal con la persona de Jesús y con su amor hacia mi, que me empuja a amar a mis semejantes y a Él en ellos. He ahí la importancia de saber la procedencia de ese vino especial.
A mi me preocupa mucho, que si el mundo ha de sentirse atraído hacia Jesús, por el testimonio de los que le queremos, no sepan ver a Dios, en nuestra alegría, en nuestro amor, en la forma en que afrontamos los sufrimientos, en la entrega, en el perdón, etc. etc.
Aquí hay mucho tema, pero ya me alargué demasiado, como siempre, así que solo decir que , me encantó el testimonio que nos diste al final, del "hijo pródigo que regresa a la casa" la verdad es que quien ha probado el vino bueno, no puede conformarse con el que podemos encontrar en un tetabrik. Así que yo hoy como iglesia, me siento muy contenta y feliz, del regreso del hermano . Bienvenido a casa.
Queridos hermanos, que paséis una feliz semana, y compartamos todos esta alegría, así como también sepamos sentirnos cercanos con esos hermanos de Haytí que tanto están sufriendo.
Gracias Andrés.
BENDITO SEA DIOS.
Chony

Pepitina dijo...

Bonito comentario Chony. Y qué acertada tu bienvenida al Hijo Pródigo; creo que todos nos hemos unido a tu alegría. Ojalá un día leamos en el Blog: el hijo pródigo dijo....Ha sido como una afirmación a la elección que el P. Andrés ha hecho entre los temas que le sugerían las lecturas de hoy. Vamos, que la Virgen le dijo: "Andrés, haz lo que Él te diga" y este hijo suyo lo hizo; gracias a su docilidad al Espíritu, tenemos este hermosísimo testimonio que tan bien encaja en la homilía, aunque sea fuera de la escrita.
Hace unos años yo me planteé si mi devoción a la Virgen no le estaría quitando protagonismo por mi amor a Jesús y además lo hice con preocupación de no estar en Su Voluntad.De alguna manera Ella me dijo: Haz lo que Él te diga; y como el Señor nos habla desde Su Palabra...me encontré casi de repente enamorándome de aquellas palabras que eran para mi, de sus actitudes que intentaba e intento vivir, de sus preceptos que tanto amo. Es cierto, cuánto mas Jesús, más está María; más Dios Padre, más Su Espíritu, más los hermanos.Él sabe y yo deseo saberLe a Él.
Dos situaciones vividas ayer vuelven a acercarme a la homilía: y sigo con ese "unos si saben y otros no saben..aún." A las cinco de la tarde estaba en una misa funeral por D. Fidel Ibáñez, sacerdote y amigo;30 hermanos sacerdotes en el altar y la música de fondo:Vivimos para el Señor, morimos para el Señor..Al terminar la emotiva misa, tuve que marchar a prisa a Cabueñes donde el hermano de la chica que lleva en casa 14 años entraba en coma. Acababa de morir cuando llegamos; 41 años. Una hemorragia, no sabían de que moría.Todo inesperado, pero mi marido y yo sólo sabíamos que en aquella familia, aquel grupo tocado por el dolor mas duro por la pérdida de un hijo...Ninguno sabía. La madre permitió entrar al Capellán y rezamos nosotros con él; mi consuelo fue, no lo que nosotros dos sabíamos sino que al final -y como siempre- realmente el AÚN está en Sus manos y en Su Misericordia. No obstante os pido una oración por Miguel Angel, y por unos padre desolados y que "aún no saben".Oremos para que un día su familia sepa y esta fe les consuele.
Buena semana amigos.

Anónimo dijo...

Hace dos años visité la ciudad de Praga, dándo un paseo por el casco histórico, me encontré con un edificio que parecía un Templo, y entré. Me llamó poderosamente la atención la desnudez de sus paredes, aquel estrado-altar desolador, enfrente del cual había una diminuta Cruz, que quizá era un viejo cirial, yo pensé que todo ésto era producto de la reciente historia tan conflictiva de la República checa, y que los saqueos a que fue sometida, le habían dado este perfil tan triste, pero no era así, lo que sucedía es que estaba dentro de una Iglesia protestante, así me lo confirmaron, y entonces me di cuenta de que la gran ausente de la casa, era la Virgen María. Sentí pena por aquellos que se olvidan, y no reconocen el papel de Madre del mismo Dios hecho hombre, de la Virgen María, y por todos los que no reconocen su Inmaculada Concepción.
En otra ocasión, estando mi hija ingresada en un hospital, su compañera de cama en la habitación, nos llamaba la atención porque tanto ella como su familia rezaban una serie de oraciones de alabanza a Dios, y otras veces leían unos salmos un poco desconocidos para nosotros, en una ocasión que alguien vino a visitar a mi hija, hablamos de su rápida recuperación y de lo agradecidos que estábamos al Señor y a la Virgen María, la vecina de cama, se unió a nuestra conversación y apostilló " nosotros no necesitamos intermediarios, rezamos a Dios". Nos quedamos perplejos.
¡ A Jesús por María !
En las bodas de Caná, me llama mucho la atención el diálogo de Jesús con su Madre, ante la petición de María para atender a aquellos novios que veían como su banquete se les desmoronaba, Jesús parece contemplar el problema con una relativa distancia, pero no es así, la petición de su Madre, cala en su corazón amoroso, humilde y obediente como lo fue hasta su muerte en la cruz, Jesús actúa y hace el milagro.
María como intercesora de los matrimonios, especialmente de aquellos que se desmoronan, María como intercesora de la familia, y María como intercesora de la Humanidad, va estar siempre a nuestro lado, Ella nos mostró el camino en el primer milagro conocido que hace su hijo Jesús, y El lo hace..., porque se lo pidió su Madre.
Que esta "línea directa" que tenemos a través de nuestra Madre María para llegar al corazón de su Hijo, la utilicemos siempre a lo largo de nuestra vida, con la confianza y la fe que ella nos demostró en Caná.
Gracias D. Andrés, por trabajar tanto para que podamos comprender mejor la vida de Jesús, y su Mensaje, gracias también por mostrarme lo importante que es para mi salvación, intentar ser un siervo maravillado con las obras del Señor, y no un pobre mayordomo, que no acierta a ver lo cerca que está el Señor de el.
Un abrazo para los todos los hermanos del blog.

Manuel dijo...

Gracias, Señor, porque a través de Andrés, me muestras el camino de la Felicidad.
Gracias ,Señor, por hacerte el encontradizo conmigo en esta homilía ,por mostrarme que María me abre la puerta hacia Ti ,Señor.
Gracias ,Señor, porque me has hecho saber que sólo Tú eres el Camino,la Verdad y la Vida.

Chony dijo...

Pepitina, muy agradecida por tus palabras; ten por seguro que rezaré por esa familia, para que Dios los consuele, y lleguen a aceptar este acontecimiento a la luz de la fe, purificados por ese Vino Nuevo.
También me alegra el comprobar, que nuestro gozo es común por el regreso del hermano perdido; que todos nos alegremos con ello, y alcemos la Copa de la salvación, bendiciendo a nuestro Dios.
Sabes? yo también he tenido un tiempo en que pensaba como tu, es decir, que si me dirigía a la Virgen, era como "postergar" a Jesús, ¡¡que gran engaño es este!! como va a "celarse" Jesús de su madre, cuando ella es la mas interesada en mostrarnos a su hijo, para que nos enamoremos de Él?
Pepitina, yo también quiero agradecerte tus aportaciones a este blog, que son muy enriquecedoras.
Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros que somos pecadores. Nunca nos faltará el regazo de María, de nuestra Madre, para refugiarnos y sentirnos seguros y comprendidos, Ella se encargará de indicarle a su Hijo: Les falta vino; y a nosotros: haced lo que Él os diga. Que así sea. Bendiciones para todos.
BENDITO SEA DIOS.
Chony