viernes, 2 de enero de 2015

Homilías semanales EN AUDIO: semana después de Navidad









3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jesús Dios y Hombre....¡cuánto bien me ha hecho esta homilía!! Yo siempre percibí en mí, una mayor devoción hacia el Jesús Divino, no lo podía evitar.Ya con 50 años en que me acerqué más a Teresa de Jesús y su obra,me maravillaba el que ella se hubiera enamorado de la "humanidad de Jesús", ante aquella imagen de la Flagelación. Y le pedí siempre que me mostrase ese rostro humano que yo no acababa de descubrir.
Lo he descubierto, me ha enamorado y sigo percibiendole en mi fe, en mi oración y en mi trato hacia los demás.
Además, hace años al comenzar dirección espiritual, aquel sacerdote me llevó por Teresa y Juan de la + y ¡cuánto se lo agradezco hoy día! En este Centenario de Sta. Teresa la siento muy cercana, y mi fe y oración más humanas que nunca.

Loli dijo...

Querido Andrés:
El Jesús que me conmueve, que me emociona, y en el que tengo puesta mi devoción, es éste:
El Jesús que un día me preguntó ¿por qué lloras? ¿a quién buscas? y me llamó por mi nombre.
El Jesús que dijo: "venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré..." y me alivió.
El Jesús que me enseñó que el amor de verdad es el que suelta y no el que amarra.
El Jesús que me pide que permanezca en su amor, porque Él siempre permanecerá en el mío.
El Jesús que me anima a vivir en la verdad, para así ser libre.
El Jesús que me dice que no me afane ni me preocupe, porque ya he elegido la mejor parte.
El Jesús que cada día toca mi corazón para que no deje de seguir buscándole.
El Jesús que garantiza mi salvación, no por mi esfuerzo, sino por su amor.
El Jesús que compartió conmigo a su Madre, y me regaló un gran amor y devoción hacia ella.
El Jesús Eucaristía al que encuentro en el silencio y la soledad de la contemplación.
El Jesús Niño, que en estos días de Navidad, me hizo llorar de emoción, mientras le adoraba.

Gracias, Andrés, por ayudarme conocer mejor a Jesús. Un abrazo.

Pepitina dijo...

Loli, gracias por ese precioso testimonio que nos dejas en tu comentario. Ha sido mi oración tempranera de hoy...
Un abrazo, y ¡Felices y santos Reyes!!