jueves, 8 de enero de 2015

Bautismo del Señor (B)



8-1-2015                                BAUTISMO DEL SEÑOR (B)
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Homilía de audio en MP3
Queridos hermanos:
            El martes pasado, 6 de enero, celebrábamos la fiesta de la Epifanía del Señor, es decir, la fiesta de la Adoración de los Reyes Magos. Hoy domingo, 11 de enero, celebramos ya el Bautismo del Señor. Es decir, Jesús acaba de nacer y ya Dios Padre lo envía a cumplir la misión para la que lo había mandado a la tierra. ¿Cuál es la misión de Jesús en la tierra? Nos lo dice la primera lectura: “yo te he llamado para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas”. 

            Voy a desarrollar el mensaje de hoy en cuatro ideas:
            1) Hace años un vendedor fue al Polo Norte a vender bañadores y biquinis. Hace años un vendedor fue al desierto a vender trajes de esquiar. Hace años un vendedor fue al medio del Amazonas a vender aspiradores eléctricos en donde no había ni para enchufar un solo cable. Ninguno de esos vendedores pudo vender nada. Nadie quería sus mercancías, pues no eran útiles ni necesarias.
            Pero si es terrible para los vendedores que nadie quiera sus mercancías, porque no las necesitan, más terrible es aun cuando la gente no quiere las ‘mercancías’ que Jesús nos ofrece y que la gente dice no necesitar.
            Cuando Jesús predicó hace casi 2000 años, cuando Jesús habló a la gente de parte de Dios, una inmensa mayoría no quiso escucharle, no quiso ‘comprarle sus mercancías’. Unos le siguieron por la novedad, otros (como los hermanos Juan y Santiago) para estar en los puestos de honor, otros sólo para curarse, otros para ver milagros…, pero muy pocos quisieron y aceptaron enteramente el mensaje de Jesús. Por eso, a la hora de su muerte, en el Calvario, quedaban muy pocos de sus seguidores.
            2) ¿Queremos nosotros las ‘mercancías’ que Jesús nos ofrece? ¿Necesitamos nosotros las ‘mercancías’ que Jesús nos ofrece?
Jesús quiere hoy bautizarnos con agua y con Espíritu Santo a todos nosotros. Nuestra respuesta es: ¡YA ESTAMOS BAUTIZADOS!
            Jesús quiere hoy abrirnos los ojos, que están ciegos a tantas cosas y verdades de la fe y de la vida. Nuestra respuesta es: ¡NO ES NECESARIO! ¡YA VEMOS!
            Jesús quiere hoy sacarnos de las prisiones en las que estamos encerrados. Nuestra respuesta es: ¡NO HACE FALTA! ¡SOMOS LIBRES Y VAMOS A DONDE QUEREMOS! ¡NO ESTAMOS EN NINGUNA CARCEL!
            Jesús quiere hoy darnos luz para que salgamos de las tinieblas que nos rodean. Nuestra respuesta es: ¡GRACIAS, NO HACE FALTA! ¡TENEMOS LA LUZ DEL SOL O LA LUZ DE LAS BOMBILLAS Y FAROLAS DE NUESTRAS CASAS Y DE LAS CALLES!
            Cada vez menos gente quiere las ‘mercancías’ de Jesús.
            3) ¿Qué vamos a hacer, entonces, aquellos que seguimos el encargo que Dios Padre dio a su Hijo Jesucristo? ¿Rendirnos? ¿Acobardarnos? ¿Acomplejarnos? ¿Abandonar? ¿Escondernos? ¿Encerrarnos dentro de la parroquia o de nuestras casas?
            ¿Qué significa rendirnos, acobardarnos, acomplejarnos, escondernos…? Con un ejemplo quedará más claro: En la homilía de la Adoración de los Reyes Magos contaba aquel suceso que le pasó a Egidio, compañero de San Francisco de Asís: “A cuantos se le cruzaban en el camino, el hermano Egidio se abría en una ancha sonrisa, levantaba la voz y decía: ‘El Señor te dé la paz.’ Cuando veía campesinos cortando pasto o escardando maíz, desde la vereda o aproximándose a ellos, les gritaba jubilosamente: ‘El Señor te dé su paz.’ Los aldeanos se quedaban sin saber qué responder. Por primera vez oían semejante saludo. Varias veces repitió Egidio la misma escena. ‘Este está chiflado –dijeron por fin unos segadores, y sintiéndose burlados, comenzaron a replicarle con palabras gruesas. Egidio se asustó al principio. Después le dio vergüenza. Más tarde sintió desfallecer momentáneamente su entusiasmo por este género de vida. Se aproximó atemorizado a Francisco y le dijo: ‘Hermano Francisco, no entienden el saludo. Creen que estoy burlándome de ellos. ¿Por qué no me permites saludar como todo el mundo?’”. Cuando narraba este hecho, os pregunté a vosotros si serías capaces de saludar por el teléfono, por las calles de vuestro pueblo a la gente, no con el ‘buenos días’ o con el ‘buenas tardes’, sino con las palabras de San Francisco de Asís: “El Señor te dé la paz”. Me dijisteis que NO. Decimos que NO por miedo al ridículo, y preferimos hacer el ridículo ante Dios antes que hacer el ridículo ante los hombres. Preferimos seguir al mundo antes que a Dios.
            4) Quisiera que el día de hoy fuera:
a) el día de la fidelidad al Señor,
b) el día del recuerdo de nuestro Bautismo,
c) el día de levantarnos una vez más de nuestras cobardías, de nuestras miserias y de nuestros pecados,
d) el día en que le prometamos al Señor coger la antorcha que Jesús nos dejó,
e) el día en que llevemos la luz de Dios a todos los hombres,
f) el día en que sigamos abriendo los ojos a los ciegos,
g) el día en que sigamos dando libertad a los encarcelados de sus propios miedos y desgracias,
h) y el día en que sigamos sacando de las tinieblas a los que anhelan la luz.

            Por eso, para renovar nuestro Bautismo y la misión que Dios nos encomendó, os propongo que repitamos ahora nosotros el Credo. Por nosotros lo hicieron hace ya años nuestros padres y padrinos. Ahora ya podemos hablar nosotros por nosotros mismos y lo hacemos así (de pie):
“- ¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra?
R: Sí, creo.
- ¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
R: Sí, creo.
- ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la Vida eterna?
R: Sí, creo.
- Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro.
R: Amén”.

9 comentarios:

Feli dijo...

Hoy es un día feliz para mi.Me apunté a un grupo,en el cual somos 1500 personas,estoy contenta,en él,porqué se habla como aquí,contamos dichos,adivinanzas,ponemos postres que hacemos,etc.Ayer pusieron una pregunta,si creíamos en Dios,quedé asombrada,escribirían unas 50 personas,yo no vi a nadie que se manifestase abiertamente en el si.Y yo puse creo en Dios,lo necesito y soy feliz,y más cosas.tendría un me gusta como mucho,pero dije lo que siento.Esta Navidad,a los que les escribí una felicitación, les puse a todos,Dios os bendiga.Es hora de dar la cara,e irradiar felicidad.Que bonito, ,,sacarnos del hoyo en el que nos metemos infinidad de veces,y poder ver de entre las tinieblas.,y abrir los ojos a los ciegos,pero a los que queremos ver. Yo quiero su mercancía pero creo que recanéo,bastante a la hora de aceptarla.Cuando yo era pequeña,había tanta luz,por las estrellas que me ponía a contarlas cientos de veces,hoy en día casi ni se ven,hay demasiada iluminación artificial en la calle,y no vemos.Que Dios nos bendiga a todos.

Pepitina dijo...

Me han emocionados los rostros de Jesús y del bebé en el momento de ser bautizados. En ambos me ha sido fácil ver la presencia del Espíritu Santo.¡Qué fuerza la del actor y que "confianza" la del niño!
Este domingo renovaré con gozo un año más las promesas que hicieron por mí un día al bautizarme y la recordaré a mis hijos y a los nietos que lo comprendan, en la comida.
La palabras de Isaías que un día pronunció Jesús al comienzo de su vida pública en la Sinagoga de Nazaret, me marcaron de adolescente y hoy siguen haciéndolo aunque con una mayor comprensión y deseo de que sean también mi misión, en cierta forma. Si el Reino ha llegado y lo creo firmemente, deseo acogerlo de corazón.
Buena semana para todos.

Chony dijo...

Me parece preciosa la homilía de hoy, y aplicándomela a mi he de decir; Que yo si quiero y NECESITO "las mercancías de Jesús".
NECESITO Señor cada día que me abras los ojos que cures mi ceguera, quiero VER, verte en el hermano que pasa a mi lado, en el vecino que me cruzo en el portal, en el borracho de la esquina, en el pobre desaliñado y maloliente, en el enfermo que sufre, en los niños explotados, en los ladrones y asesinos, en aquellos que me hacen daño...Etc.
NECESITO Señor que, rompas los cerrojos de mis prisiones, las ataduras que me impiden hacer tu voluntad, y ser libre, con la libertad de los hijos de Dios. Libre de egoísmos y comodidades, de afectos, del miedo al que dirán y al ridículo, de desánimos, de mirarme al ombligo.....
NECESITO que cures mi ceguera, que me concedas tu LUZ, esa luz que eclipse todas mis luces artificiales; que llene de claridad mi corazón, mi mente, todo mi ser; que me permita conocerme como tu me conoces, y verte cada día y cada minuto de mi vida, VER tú amor, tú misericordia, tú entrega, tú perdón, tú saber hacerte pequeño, tú fidelidad....
TE NECESITO señor, te quiero; yo me siento muy pequeña y muy débil, VEN EN MI AUXILIO.
Muchas gracias a todos.

Anónimo dijo...

Andrés cotus explicaciones tus ejemplos calan en las personas y nos hacen comprender en cuantas vivencias podemos tener comportamientos mas generosos con los que nos rodean , gracias

Pepitina dijo...

Mis ocho nietos han recibido el Bautismo y he de decir, que he sido mucho mas consciente de este sacramento, en estos momentos de mi vida, que cuando con alegría e ilusión llevé al Bautismo a mis seis hijos...Por una parte me apena, pero por otra me anima el ver que mi fe y formación en muchos aspectos espirituales han crecido. Ello me anima al ver la vida complicada de nuestros jóvenes, como mis hijos, (familia,desarrollar su fe, trabajo, vida social...) confío en que también ellos tendrán, tienen su momento y madurarán en muchos aspectos importantes. Nuestra oración común, la de mi marido y la mía es, que "Crezcan en gracia y sabiduría ante Dios y ante los hombres"; tanto lo hijos como los nietos.
Recordaré este Blog en la misa de hoy para que sea "el día de la fidelidad al Señor", como nos pide el Pater.
Buen día para todos. ¡Feliz Bautismo!

Olga dijo...

¡PRECIOSA, PROFUNDA Y COLMADA DE MENSAJE LA HOMILIA DE ESTE DOMINGO DEL BAUTISMO DEL SEÑOR.
Me remitió a la homilía del domingo segundo después de Navidad, en la que tan claro nos describía Andrés que significaba “nacer de Dios: y ¿cómo podemos nacer de Dios? Y nos seguía diciendo en su homilía existen varios modos y uno de ellos es mediante el sacramento del bautismo y más adelante nos describía otras maneras ya del actuar humano que nos hace nacer de Dios. Cuando perdonamos, cuando hacemos la vida fácil a los demás, cuando hacemos el bien a todos, cuando oramos etc.….
Hoy en esta fiesta del Bautismo de Jesús nos vuelve a mostrar esa manera de nacer de Dios y es cuando dejo que Dios actué en mi vida y permito que su gracia me abra los ojos cuando me enceguezco por el mal, egoísmo, soberbia, rabia, pereza, falta de compromiso, odio, etc.etc.
- Cuando dejo que la gracia de Dios actué en mi y le permito sacarme de tantas prisiones como me meto en la vida. Cuando no dejo que la Luz de Dios penetre en mi vida y estoy en tinieblas.
Hoy quiere darle Gracias a Dios por mi bautismo, por darme la fe, por impulsarme a la Fidelidad y al compromiso.
Gracias Señor por darnos también personas, instrumentos tuyos que nos hacen salir de las tinieblas y buscar tu LUZ.
Un abrazo y feliz y Santo 2015 pata todos quienes se acercan al Blog.

Anónimo dijo...

Sí creo.

Ha sido como estar ahí.

Gracias Andrés.

Un abrazo para cada un@

araceli rodriguez dijo...

Cuantas veces he despreciado la "mercancía" que Jesús nos vende!,gracias a tí Andrés o a Dios a través tuyo, estoy empezando SOLO EMPEZANDO a ser valiente y decir que SÍ CREO y que ÉL es el único que merece la pena. Tengo muchos fallos, desánimos, comodidades...pero sé que si me alejo de Jesús no soy feliz. Como siempre tus homilías además de entenderlas muy bien me y nos hacen mucho bien. Buena semana

Anónimo dijo...

¡Luz para los encarcelados!
¡Para los encarcelados en las cárceles o en cualquier forma de privación de libertad!
¡Para los encarcelados por su situación difícil en la vida: enfermedad, paro, pobreza, soledad…!
¡Para los encarcelados en la mente y el espíritu: cobardía para salir de alguna situación, miedos, ceguera, miserias, pecados…!
¡Que el bautismo de Cristo nos inunde de su luz y de su espíritu!