viernes, 16 de enero de 2015

Homilías semanales EN AUDIO: semana I del Tiempo Ordinario














4 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bueno sentir reír a la feligresía al principio de tu plática y sentir el silencio profundo cuando vas ahondando, como sólo tú sabes hacerlo, en el asunto que toca.
Hoy es del demonio.

Cuanto sufrimiento a causa de esos demonios disfrazados de ira, pereza, tristeza, egoísmo…. Y cuanta justificación para que sigan anidando en la loca de la casa.

Luego están los demonios más pequeños pero no por ello menos dañinos, son los demonios de la cobardía, de la omisión, del ponerse de perfil ante hechos importantes, de lo políticamente correcto, de la ambición…

Personalmente, estoy viviendo una situación muy penosa y el principio de esa situación es un demonio de celos y otro de envidias pero a esos dos demonios se van uniendo otros, la omisión, el mirar para otro lado, la cobardía de denunciar hechos concretos, el estar esperando para recoger los restos del naufragio…
Todos ellos juntos están haciendo mucho daño y provocando una situación lamentable y probablemente irreparable.

Señor, protégelos y protégenos de esos demonios.
Gracias Andrés.

Un abrazo para cada un@


Pepitina dijo...

¡Magnífica charla la del martes sobre: "Enseñar con autoridad"! Por algo hay mas bien pocos padres, profesores, sacerdotes, "autoridades" civiles y religiosas, priores de religiosos....que han perdido, o bien, nunca han tenido autoridad.Algo de cuanto dices le falta.
Gracias por ese tono coloquial, que tanto bien me hace.

Olga dijo...

Al escuchar la homilía, me hizo reflexionar sobre “LAS AYUDAS, LAS MEDIACIONES” que Dios nos presenta para salir de nuestras situaciones, sobre nuestras enfermedades.
Hay muchos tipos de enfermedades y entre ellas están las del alma que son las PEORES y en muchos momentos llegamos a ellas por no buscar al Señor a través de los sacramentos. Dejamos acumular un día y otro día nuestras limitaciones, nuestro pecado y nuestra conciencia se va llenando de angustia, va llegando la tristeza y hasta en muchos momentos la depresión y buscamos al Psicólogo, al Psiquiatra, etc. (No digo que no haya problemas de estos por otras causas).
En el Evangelio vemos como “Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico”.
Estos fueron una “Ayuda, una Mediación” para acercar el paralitico hasta donde estaba Jesús”.
Pido a Dios que nos ilumine siempre y nos de la SABIDURIA para saber elegir esas ayudas y sepamos discernir quienes nos llevan al Señor que es EL único QUE SANA NUESTRA DOLENCIAS.

Anónimo dijo...

¡impresionante homilía sobre los Demonios!! Es cierto lo que dice el primero de los comentarios anónimo.
Además cuando dejamos que viva en nosotros algún demonio, a este se le van uniendo otros. ¡que verdad tan grande! Sí, Señor, ten piedad de nosotros y libéranos de tantos demonios que conviven en nuestro entorno y no reconocemos en tantas ocasiones.
Ven a curar en mí, el demonio de no fiarme totalmente de Tí, de no entregarme como Tú lo esperas de mí, ni a Tí ni a los demás!Amén