miércoles, 24 de diciembre de 2008

Navidad (B)

25-12-2008 NAVIDAD (B)
Is. 9, 1-7; Sal. 95; Tit 2, 11-14; Lc. 2, 1-14

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Queridos hermanos:
- En el día de hoy celebramos el nacimiento del Hijo de Dios. Hace muchísimos años Dios Padre creó este universo y, como nos dice la Biblia, “todo era muy bueno” (Génesis 1, 31): el aire, las estrellas, las aguas, los montes, las plantas, los animales; hasta el ser humano era muy bueno, pero… el mal y el pecado hicieron que la creación se desestabilizara y se corrompiera en gran medida. Mas en ese momento Dios Padre hizo una promesa a toda la humanidad. En efecto, dijo Dios a la serpiente que, cuando ella hiriera en el talón al hombre, éste le pisaría la cabeza (cfr. Génesis 3, 15b). ¿No os fijasteis en las imágenes de la Inmaculada Concepción, en donde aparece una serpiente con la manzana en su boca mientras la Virgen María le pisa la cabeza? Pues eso significa que ella, la Virgen María, acaba con el poder del pecado y del mal. ¿Cómo? A través del nacimiento de su Hijo. Por lo tanto, vemos cómo la Navidad representa el cumplimiento de la promesa de Dios Padre a la humanidad al principio de la creación. Desde siempre y por siempre los hombres estábamos esperando este día, y hoy, día de Navidad, celebramos que Dios ha cumplido su promesa.
Las lecturas que acabamos de escuchar nos dicen todo esto. Así en la segunda lectura leemos que Jesucristo es el Salvador nuestro, el que trae la salvación a todos los hombres. En el evangelio se lee que el ángel anunciaba a los pastores que un Salvador había nacido, y la señal de ello era un niño recién nacido, envuelto de pañales y acostado en un pesebre. Lo mismo se dice en la primera lectura del profeta Isaías.
- Pero ¿en qué consiste esta salvación? Ante todo se ha de decir que la salvación no es una cosa ni es algo etéreo. La salvación es Dios mismo en la tierra en la persona de Jesús. Por lo tanto, si queremos la salvación, si buscamos la salvación, hemos de encontrar, coger y no soltar a Jesús.
* Jesús nos trae luz, una luz grande en medio de tantas tinieblas como tenemos.
* Jesús nos trae alegría y gozo en medio de tanta tristeza como nos rodea.
* Jesús rompe la vara del dictador y quema la bota que aplasta a los demás.
* Jesús nos trae la paz a todos los hombres, porque Dios ama a todos los hombres.
* Jesús nos purifica de nuestros pecados… por muy viejos que sean, por muy grandes que sean, por mucho daño que hayan hecho. Y es que este perdón y esta purificación de Dios harán que nuestra piel envejecida y arrugada quede como la de un bebé. Dios hará que nuestras manchas de pecados desaparezcan y quedemos más limpios que cuando usamos el mejor detergente del mundo. Dios hará que los recuerdos del pasado, que denuncian nuestros errores, pecados y malos hechos, que nos aplastan y nos martillean la conciencia una y otra vez, queden asumidos en la paz de Dios.
- ¿Cómo sabré yo que la salvación de Jesús, que Jesús mismo está en mi vida? ¿Cuáles son y cuáles deben ser los frutos de esta salvación en mi vida? * La salvación de Jesús estará en mí cuando yo sea instrumento de Jesús y de su salvación para los demás.
* Jesús estará en mí, como dicen las lecturas de hoy, cuando renuncie de verdad y de una vez por todas a una vida sin religión y sin Dios, pero no sólo teórica, sino y sobre todo prácticamente. ¿De qué me sirve ser católico creyente y no practicante?
* Jesús estará en mí cuando renuncie a los deseos mundanos.
* Jesús estará en mí cuando lleve una vida sobria, honrada y dedicada a las buenas obras.
* Jesús estará en mí cuando sea un hombre de paz, y transmita paz a los que me rodean.
- Voy a poner tres ejemplos de esto último que acabo de decir. Sabéis que yo grabo las homilías y, tanto escritas como habladas, las mando por correo electrónico y las cuelgo en Internet (en un blog). Pues bien, algunas personas escriben sus comentarios en Internet sobre las homilías. Hay un chico, David, que se está acercando a Dios y a su Santa Iglesia desde hace poco y sigue las homilías por Internet. El miércoles, 23 de diciembre, puso este comentario: “Buenas a todos. Gracias, padre, por esta homilía tan maravillosa. Estoy de acuerdo en que la Virgen María vela por todos nosotros en todo momento… Es nuestra madre y se comporta como tal. Estos días para mí han sido muy difíciles; he estado ingresado una semana en el hospital, y ¡ay! en la soledad del mismo me sentía acompañado de mi otra madre, la Virgen. Aunque parezca mentira me sentía acompañado por ella y cuidado; sentía como si alguien me estuviese cuidando cuando mis familiares se iban del hospital. Me decía que ojalá algún día pudiese entregarme a Dios con tanta plenitud como se entregó María a la voluntad de Dios sin poner ningún obstáculo. Hoy miércoles hemos ido a cantar una misa a la cocina económica de Oviedo para toda la gente desfavorecida y para los voluntarios, y en esta Misa, siempre estaba muy presente la Virgen María; nos estaba guiando y cuidando. Aprovecho este blog para animaros a que este fin de semana acudáis todos a Madrid al Encuentro de las familias. Yo es el primer año que voy a ir, y estoy muy orgulloso de ello, tengo ganas de decir a los cuatro vientos que...¡¡Quiero pertenecer a la familia Cristiana!! Un saludo para todos y Feliz Navidad a todos”.
También quiero contaros el caso de José Ángel. Es un padre de familia de unos 42 años. Tiene 3 hijos. Trabaja como profesor de religión y dedica su tiempo libre a estar con su familia, a atender como voluntario y con alumnos suyos el albergue de transeúntes “Cano Mata”. Por si fuera poco esto, los sábados por la noche coge un termo de chocolate caliente, que le prepara su mujer, y sale por Oviedo a dar conversación y un poco de chocolate caliente a los hombres y mujeres sin techo. Pasa también un poco de tiempo en la iglesia de las Esclavas para hablar con Jesús, su Salvador. Su mujer le espera despierta para escucharlo y darle ánimo.
Finalmente quiero reseñar aquí algunas palabras de un chico de Oviedo, Tino, que falleció hace unos 12 años. Tenía poco más de 30 años; murió de enfermedad y en los últimos meses de vida Dios se acercó a él a pasos agigantados. Para Tino su enfermedad fue su Navidad, es decir, Dios naciendo en su ser: “¡Bendita el alma que sufre, cuando se está haciendo buena!; también el cincel que esculpe hace sufrir a la piedra. Sufrir para conseguir una figura perfecta en la piedra, la escultura, en el alma, la belleza, que refleja al sonreír su bello rostro princesa […] ¡Bendita el alma que sufre, cuando se está haciendo buena…!” (8/95). “Ayer me sentí morir. La tremenda desintoxicación a que me estoy sometiendo llegó ayer al límite. Por momentos sentí que mi vida se consumía y tuve miedo, mucho miedo. Afortunadamente me encontraba rodeado de mi familia. Mientras por mi cabeza surgían alucinaciones, mi padre y Pablo (un hermano) intentaban tranquilizarme. Parecía el final, cuando miré a mi padre, rodeé mi mano por su cuello y le dije: ‘Papá, te quiero’. Milagrosamente mi corazón volvió a latir con normalidad y mi cabeza dejó de dolerme. Fue como si expulsara en ese momento el veneno del resentimiento, que nunca quise expulsar. Dios ha querido o creído conveniente esa situación de pánico para que de una vez abriera mi corazón a quien más me quiere, me quiso y me querrá siempre: MI PADRE” (6/4/96). “Nunca supe responder con precisión la cuestión: ‘anote su profesión’ […] industrial o comercial, técnico deportivo, animador recreativo, cualquiera puede valer. Pero ninguna mejor que la que voy a poner a partir de este momento. ¡Qué va, no me la invento! De profesión… PENITENTE” (29/4/96).

5 comentarios:

Any dijo...

Una Santa Navidad para todos amigos ¡¡¡ que en este nuevo renancer Jesus llene sus hogres de paz .. y esperanza .... En la Misa del hoy y en mi brindis estaran en mi corazon ¡¡¡¡

Anónimo dijo...

La vida sin Dios, no es vida, es simplemente un vegetar, un vivir desestabilizado, sin que nada ni nadie, pueda " llenar " tus vacios.
Durante muchos años, he rezado casi por norma durante horas al día, como un autómata, pidiendo y repitiendo las plegarias, sin más. Desde hace algún tiempo, he comenzado a " Orar ", y compruebo que Dios se hace presente en mi vida, de otra forma, mucha más próxima, como Padre, no como un Dios lejano, que apenas escuchaba tantas súplicas, metidas a calzador en el " barullo " que tenía mi alma. El Señor, hace de mi vida siempre una Navidad, El está ahí, descubrirlo es la panacea, pero una vez que lo descubres tu vida cambia para siempre. ¡ Vivir sin Dios ! No podría. El es el referente de mi vida. El Mensaje de Jesús, está tan actual hoy, como hace dos mil años, el que dejemos a Jesús de lado, no es por su Mensaje, es por los Mensajeros, que fallamos, especialmente por la falta de coherencia ," no hacemos lo que decimos, ni decimos lo que hacemos", y eso nos lleva a esta crisis de valores y pérdida de la fe, que hoy tenemos que vivir los cristianos, consecuencia de nuestra incapacidad para dar testimonio de nuestra religíón.
Gracias D. Andrés, por esta Homilía esperanzadora de la Navidad. Que el Señor, nos siga regalando su venida cada instante de nuestras vidas, y gracias por enseñarme a orar.
Un abrazo a todos los hermanos del blog.

JosePesoz dijo...

Querido Padre Andrés, llevo una temporada queriendo darle las gracias por las Homilias que nos ofrece a través de este blog, y doy gracias a Dios todos los días por haberme puesto en su camino. Para mi que vivo alejado de las cuidades, no se explicar la "canela" que sigifica poder escucharlo todas las semanas, por que escuchar la palabra de Dios explicada por usted me hace revosar de emoción y me ayuda en mi caminar diario con Jesús, todos los dias al orar con Jesús, le tengo a usted presente, sin más desde cerca de "Taramundi". Gracias Padre, José de Pesoz.

Chony dijo...

¡¡Qué bonitos testimonios!!! Y están empeñados en hacernos creer que Dios no existe, ¡¡¡pues jesús nació, un 25 de diciembre, y aún sigue con nosotros!!! Estas personas nos dan fe de ello. Esto es solo una pequeña muestra, pero gracias a Dios hay montones de esperiencias que nos hablan de ese Jesús cercano, que se muere de amor por nosotros, y que jamás se aparta de nuestro lado. Gracias, a estos jóvenes que así nos lo testifican. Y Tino, estará
ahora gozando de ese amor pleno y total, en ese mundo nuevo, donde ya
no existe el dolor. Jesús nació; "el mundo que caminaba en tinieblas, ha visto una gran
luz" y luz son estas personas para todos. En la noche-buena, he seguido el consejo de nuestro obispo, de poner una vela en la ventana, como señal de que Jesús había nacido, y que en mi hogar cristiano, lo habíamos acogido con gozo. Cuando la coloqué, pensé que poco iba a durar, porque hacía aire, y bastante niebla, al irnos a la cama aún seguía encendida, y allí la dejé; al levantarme por la mañana lo primero que hice fue, ir a ver la vela; aún seguía
encendida, y así siguió hasta la media noche de ayer, día de Navidad. ¿Por qué cuento esto? Parece una tonteria, pero a mi me hizo meditar bastante. Yo veía que aquella vela ternia una llama potente y luminosa, que al dia siguiente la llama saguía igual aunque parte de la cera se había consumido, y así hasta que no quedó nada, y la llama mantuvo su vigor y luminosidad, hasta que quemó toda la cera que la
envolvía.
Jesús en el evangelio de S. Mateo, sermón de la montaña nos dice:
"vosotros sois la luz del mundo" yo me veo como esa vela, en mi
interior hay una mecha que el Señor ha encendido, no para que me
ilumine a mi solamente, sinó que ha de dar luz, a todo aquel que vive a mi alrededor; y poco a poco yo me iré consumiendo, pero la luz de Cristo en mí, ha de seguir tan viva como en un principio, de tal
manera que se verá, que no es Chony la que hace las cosas, ni la que ilumina, es la LUZ, la luz de Cristo, el E. S. que habita en mí.
Esa es la misión del cristiano, permitir que Cristo alumbre a todo
hombre a traves de cada uno de nosotros. ¡¡¡Qué maravilla!!! esto es ni más ni menos lo que hacen estos muchachos, con su forma de vivir.
Ser como la luna, que nos refleja la luz verdadera, del astro que la
posee. Mucho he meditado todos estos días sobre estos misterios, y la verdad me apetece compartirlo con todos vosotros, pero sería demasiado pesada.
Andrés, una vez mas, gracias. Un abrazo a todos.
BENDITO SEA DIOS.
Chony

pepitina dijo...

¡¡Me alegra Any volver a leer tu nombre en el blog!! Eso nos trae buenas noticias tuyas.Cuídate.
"Cómo sabré yo que la salvación de Jesús, que Jesús mismo está en mi vida? * La salvación de Jesús estará en mí cuando yo sea instrumento de Jesús y de su salvación para los demás." Nos dice la homilía. Estas Navidades, la Salvación se hace patente en mi vida, como nunca me había ocurrido; me da Paz, Gozo pensar en ella. Jesús nace para salvarnos,¿habrá mejor noticia?
En fechas importantes suelo recordar por la noche,¿qué es lo mas importante que me ha ocurrido hoy? sea buena ó mala noticia..El día de Navidad lo tuve muy claro. Aunque había estado en Misa de gallo, volví al día siguiente a la Misa parroquial temprana. Después de misa, estaba muy recogida ante el Sagrario -con el templo silencioso ya y vacio- y después de un gran rato, alguien me tocó el hombro. Un hombre de unos 40 años, que participa en el Grupo sinodal y que este año ha comenzado en el pequeño grupo que tenemos de la Adoración nocturna en la parroquia...,me traía una caja de bombones con su cariño y agradecimiento. Me comentó que tenía que dedicar mas tiempo a su oración personal...Le señalé el Sagrario,-fíjate Jose, le dije, ese es nuestro pesebre. Allí nace Dios cada día para ti y para mi.Allí nos salva, cada día, cada minuto.- Hablamos de oración. Cuando se fue, me di cuenta de lo bonito que había sido ese encuentro ante el Señor, que nos ha prometido ESTAR donde dos ó mas nos reunamos en Su nombre.El mejor regalo. La mas sabrosa oración, de este 25 de diciembre.
Jesús nace y nos salva. No dejemos que las tinieblas nos venzan: Su Luz está con nosotros, siempre que venzamos el mal con el bien.¡hay mucho y muchos buenos!
¡¡Feliz Navidad!