jueves, 17 de septiembre de 2015

Domingo XXV del Tiempo Ordinario (B)



20-9-2015                               DOMINGO XXV TIEMPO ORDINARIO (B)
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Homilía de audio en MP3
Queridos hermanos:
            - Dice Jesús en el evangelio de hoy: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. En esta iglesia parroquial, ¿quién es el más importante de los que aquí estamos? ¿Quién es el primero entre nosotros? Para responder a esta pregunta podemos hacerlo desde distintas perspectivas: desde la riqueza y, entonces, el más importante será el que tenga más dinero y más bienes; desde la fama y entonces el más importante será el más conocido y respetado; desde los títulos y los cargos y entonces el más importante será aquel que tenga en la pared de su despacho más diplomas y nombramientos. Veamos ahora quién es el más importante para la sociedad. En las revistas de ‘Hola’, ‘Semana’, en los programas televisivos “del corazón” se nos dice quiénes son las gentes importantes.
            De esta manera que estoy argumentando nos habla hoy la sociedad y el mundo. Pero esta manera de pensar hace que haya primeros, vencedores, famosos, pero también provoca la existencia de segundones, “tercerones”… y últimos. Si hay vencedores, es que hay también vencidos. Si hay gente con éxito, es que hay gente fracasada. Hay gente que nunca saldrá en las revistas del corazón, salvo que le toque la lotería, o saldrá en el apartado de sucesos, si mata a la mujer o al marido o a los hijos. Hace un tiempo me llamaba por teléfono una mujer, que tenía una hija estudiando en la Universidad. Esta chica se presentó a unos exámenes en septiembre y, de cuatro asignaturas, aprobó tres. Cuando lo supo, esta chica se hundió. ¿Por qué? Se hundió sólo pensando que otro alumno, que también se presentó a la asignatura que ella suspendió, haya podido aprobar y, de este modo, ella quedará de menos ante él. Sí, tiene miedo a quedar como una tonta, como una fracasada, como una perdedora, como la última mona. ¿En qué hemos convertido este mundo, nuestra sociedad para que la gente tenga miedo de aceptar que no somos mejores ni peores por quedar por delante o por detrás de otras personas? Ya sabéis el famoso refrán: “Más vale ser cabeza de ratón que cola de león”.
- Una vez más Jesús no quiere subirse a esta “rueda”, a este modo de pensar del mundo y de la sociedad. Los apóstoles también estaban metidos en esta “rueda”: “por el camino habían discutido quién era el más importante”. Jesús enseñó entonces a sus discípulos y nos enseña ahora a nosotros. Nos pregunta quién quiere ser el primero, el más importante, el vencedor…, y nos da la receta infalible para llegar a ser esto: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. Para ser el primero, ante Dios y ante los hombres, hemos de ser el último de todos, hemos de servir a todos, hemos de quedar por locos y tontos, como S. Francisco de Asís y la M. Teresa de Calcuta en sus inicios. El primero renunció a sus riquezas y honores, y a su futuro por Dios y por los hombres. Teresa renunció a la seguridad del colegio y del convento para ir a las zonas más pobres de Calcuta para estar con los más pobres. Y, efectivamente, siendo los últimos de todos y los servidores de todos, se convirtieron en los primeros y la gente los buscaba y admiraba: las multitudes seguían a S. Francisco, las multitudes dieron a Teresa de Calcuta un adiós popular y general cuando falleció.
Sigue Jesús enseñándonos en el evangelio de hoy a ser los últimos de todos y los servidores de todos: “Y acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: - El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado”. En los tiempos de Jesús, los niños eran los que no valían, los que no contaban…, eran los últimos. Pues Jesús coge a un niño y lo pone en el centro, lo abraza, y dice que quien abrace y acoja a un niño, a un enfermo de Alzheimer, a un anciano baboso… (al último de la sociedad de hoy), entonces acoge al mismo Jesús, al mismo Dios. Y, acogiendo al mismo Dios, que se hace último por nosotros y para nosotros, pasaremos a ser también los últimos de todo y de todos… como Dios[1].
Tenemos dos opciones: a) podemos seguir la sabiduría del mundo (la de las revistas del corazón) y procurar ser vencedores, ganadores, primeros, los más importantes o famosos. Esta sabiduría produce envidias, peleas, desórdenes, luchas, conflictos, codicias, ambiciones…; b) podemos seguir la sabiduría de Dios y ser los últimos. Como nos dice la segunda lectura, la sabiduría de Dios tiene como frutos la paz, la comprensión, la docilidad, nos llena de misericordia y de buenas obras para con los otros, nos otorga la sinceridad en nuestras acciones, en nuestras palabras y en nuestras intenciones.
Una vez que he explicado todo lo anterior, vuelvo a plantear la pregunta que hice al principio de esta homilía: En esta iglesia parroquial, ¿quién es el más importante de los que aquí estamos? ¿Quién es el primero entre nosotros? Pero no a los ojos de esta sociedad, sino a los ojos de Dios.

[1] Estamos hablando de la humildad y en ella hay una serie de grados de menor a mayor. (Copio del P. Alonso Rodríguez):”Llevar bien todas las ocasiones que se me ofrecieren de humildad; y en esto tengo que ir crecien­do y subiendo por estos tres grados: 1º Llevándolas con pacien­cia; 2º con prontitud y facilidad; 3º con gozo y alegría. Y no tengo de parar hasta tener gozo y regocijo en ser despreciado y tenido en poco, por parecer e imitar a Cristo nuestro Redentor, que quiso ser despreciado y tenido en poco por mí”.

10 comentarios:

Milagros dijo...

Gracias Andres porque ya mi pregunta queda mas que contestada,ahora solo falta la ayuda del cielo para llevarlo a la practica,porque como dice San Pablo cuando quiero hacer el bien hay dentro de mi otra fuerza que me inclina al mal,

Feli dijo...

Jesús nos dice, quién quiera ser el primero que sea el último,y yo me pregunto,¿cuantos de los que yo conozco es el último?.Todos buscamos un buen puesto de trabajo,tener una buena casa,tener buenas amistades,los que no piensan como yo me estorban,estar demasiado pendientes de lo nuestro,tener fama,muchos diplomas,,tener gente a nuestro servicio como segundos,no pagarles el salario justo,nos cansamos de cuidar a nuestros mayores,enfadarnos por las herencias entonces¿ante los ojos de Dios somos vencedores o vencidos?.Yo ante los ojos de Dios,soy una más, importante como hija,pero no soy la última como Él quiere que sea,¿que me falta?.Un abrazo amig@s espero que seáis mejor que yo,y que seamos humildes a la hora de valorarnos.

Pachin dijo...

En este mundo que nos tocó vivir, nos estamos haciendo la competencia constantemente,porque la sociedad y la inercia de la vida nos lleva, mejor dicho no dejamos llevar. ¿ A dónde nos lleva ?, la verdad es que no sabemos muy bien a donde,pero sobre todo a figurar, a que nos vean, queremos ser famosos, en lo que sea, la cuestión es destacar, Pero... ¿ Cuantos héroes anónimos existen ?, muchos, lo que pasa es que por eso... porque son anónimos no los conocemos, pero estamos a diario encontrándonos con ellos: las madre que cuidan niños, los que cuidan a las personas mayores, a esas personas que su enfermedad les borra la memoria, Esas entran en ese modelo que Jesús nos presenta, han venido como El a servir y no a ser servido. A ti Señor, ayúdanos a ser humildes sin mas.

Ana dijo...

Me quedo con esta palabras tuyas para tener en cuentas..reflexionar sobre ellas y dar lo mejor de mi ante Dios !
la sabiduría de Dios tiene como frutos la paz, la comprensión, la docilidad, nos llena de misericordia y de buenas obras para con los otros, nos otorga la sinceridad en nuestras acciones, en nuestras palabras y en nuestras intenciones.

pachu, dijo...

Ya lo dice El Evangelio, los últimos serán los primeros...Jesús era JESUS, jamás presumió de nada y era el HIJO DE DIOS, Pero en los tiempos que corren nos damos cuenta de la fantasía que hay, la presunción, el figurar, el aparentar, el no saber estar, el estar contra todo y contra nada. ¿ Qué es lo que se quiere ? , a ciencia cierta no lo se´. Pero me fijo en lo siguiente: cuando te encuentras con un personaje, que destaca en la materia que sea,no presume, es sencillo,habla con todo el mundo, en difinitiva se entrega a los demás, ahí tenemos un buen ejemplo a seguir.
Además ahora en los último tiempos, se oye cada cosa que deja a uno con la boca abierta y sin ganas de cerrarla, van quien diga mas barbaridades.

Feli dijo...

Amig@s del blog:Os quiero poner una pequeña redacción ,sobre el inicio del curso 2015 - 2016 de caritas.Fue presidida por el Obispo de Siguenza D. Atilano.
En primer lugar,su gratitud por haber servido a la evangelización de la iglesia,estando al lado de los más necesitados.También nos dijo que era muy importante estar en reflexión y resituar la misión de caritas.Que no vale solo dar comida,pagos de luz,agua etc,que eso está muy bien, pero que hay nuevas necesidades ,y hoy en día la más importante es la SOLEDAD.Tener ardor de nuevos métodos,ponerse en actitud de escuchar a Jesucristo,sino partimos de la escucha,con gozo y alegría el futuro que nos espera ,no sera bueno..hay tres cosas elementales ANUNCIO,CELEBRACIÓN DE LA LITURGIA,TESTIMONIO DE LA CARIDAD.Dentro de la acción evangelizadora de la iglesia.¿ QUIÉN ES DIOS?
AMOR.La caridad demuestra la cara de Dios,significa mostrar el amor a los demás a través de Cristo.
Que los sacerdotes ,laicos ,y personas cristianas, que no vale solo con oír misa.Que necesitamos para ver estás pobrezas,OÍR,ESCUCHAR CON EL CORAZÓN EL CLAMOR DE LOS POBRES,NECESITADOS,Y EXCLUIDOS DE LA SOCIEDAD,QUE ESTÁN TIRADOS EN EL CAMINO,Y PREVENIR PARA NO DEJARLES CAER EN EL CAMINO,Y AYUDAR A RECUPERARSE Y A ENCONTRAR UNA SALIDA.Que tenemos que crear conciencia de cara al futuro,la iglesia tiene que asumir el reto de nuevas pobrezas.
MALTRATO A LAS MUJERES,REFUGIADOS,ANCIANOS,SOLEDAD E INMIGRACIÓN.Aunque quizás no lo explique bien ,lo que quiero es que os llegue al corazón como me llegó a mí.Un abrazo hermanos y a trabajar.Ah,y de pequeña redacción nada.

Milagros dijo...

Gracias feli por darme cuenta de la reunion. Estoy de acuerdo en que tenemos que dedicar una parte de nuestro tiempo a escuchar a los demas.sobre todo a los que estsn solos.aunque te cuenten dos veves seguida lo mismo. A ver si tenemos un rato y nos vemos para que nos pueda contar todo con mas detalle

Feli dijo...

Gracias a ti,y cuando quieras tomamos ese café y hablamos sobre el tema.

Paco dijo...

Que razón teneis, uno de los grandes problemas actuales, es la soledad,y no solo de los mayores hay muchas personas, jóvenes, solas por el " mundo " y lo peor es que no se dan cuenta,
Mas que una " pastoral de enfermos " había que crear una de " acompañar ",de acompañar a esos que están solos,Tiene razón D. Atilano, a veces la comida les sobra, pero falta la compañía, Pensar en crear algo así. MUchas veces no hace falta ni hablar, con escuchar es suficiente.

Feli dijo...

Paco, y tod@s los que queráis,podemos hablar con D.Andrés,para reunirnos,y hacer un grupo para acompañar un rato a las personas que D. Andrés sepa que quieren compañia,yo estoy dispuesta y ya sé de alguna persona más.Un abrazo.