jueves, 3 de septiembre de 2015

Domingo XXIII del Tiempo Ordinario (B)



6-9-2015                                 DOMINGO XXIII TIEMPO ORDINARIO (B)
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Homilía de audio en MP3
Queridos hermanos:
En las lecturas de hoy se nos presenta un Dios que tiene entrañas de misericordia y que no puede pasar al lado de la gente que sufre sin conmoverse, sin hacer algo por aliviar el mal que sufren, sea del tipo que sea dicho mal.
            En la 1ª lectura se nos dice de parte de Dios: “Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios […], viene en persona, resarcirá y os salvará. Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará.” En el salmo 145 leemos: “Alaba, alma mía, al Señor […] que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. El Señor abre los ojos del ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos…” También en el evangelio de hoy se leen cosas en el mismo estilo, pero con un dato nuevo. Veréis, en todos los relatos evangélicos (Mateo, Marcos, Lucas, Juan) existen narraciones de curación por parte de Jesús, pero en Marcos tienen una particularidad: Mientras que en los otros evangelistas Jesús cura por la palabra, en Marcos cura por la palabra y, además, tocando a los que cura y sana. Así, en el evangelio de hoy a Jesús le piden que le imponga las manos al sordomudo. Esta imposición de manos se puede hacer sin tocar el pelo o la cabeza del hombre, pero Jesús aparta al sordomudo de la gente con un gesto natural: (primer toque) agarrándolo del brazo o pasándole la mano por el hombro. Luego (segundo toque) “le metió los dedos en los oídos”. Después (tercer toque) con su propia saliva (la de Jesús) le tocó la lengua al sordomudo, seguramente a través también de los dedos.
Leíamos el domingo pasado cómo los fariseos se lavaban, a sí mismos y sus ropas, al volver de la plaza, pues no soportaban que los tocasen otros hombres y mujeres, y los contagiaran de sus pecados e impurezas. No se trataba pues, como una lectura superficial del evangelio del domingo anterior pudiera sugerir, de que los fariseos fueran muy limpios, sino que no querían ser contagiados por los que en la calle les hubieran tocado de algún modo. Los otros eran inferiores y pecadores; los fariseos eran superiores y puros. Por eso se lavaban; para quitar todo vestigio de la basura y del pecado de los demás (¿nunca os ha tocado besar a un niño de un conocido y que el niño se ‘limpiase’ la cara de nuestro beso?). Vemos, sin embargo, cómo Jesús no se echa atrás a la hora de ser tocado y de tocar, incluso en cosas que hoy nos daría asco: a través de la saliva y en la lengua del otro. Hoy tenemos más higiene, pero entonces debía de ser todo inmundicia y porquería. ¿Por qué actuó y actúa hoy día Jesús-Dios así?
Ante la pobreza y el sufrimiento se pueden dar varias posturas:
            - La de aquellos que se encierran en su egoísmo y dicen que cada uno aguante lo suyo. “Mientras a mí y a los míos no nos toque. Si a los demás les toca… ¡mala suerte!”
            - La de aquellos que están resentidos contra todo y contra todos, incluso contra Dios. “¿Por qué me tiene que pasar a mí todo y de todo? ¿Por qué, si dicen que Dios es tan bueno y todopoderoso, no reparte el dolor un poco con otra gente, a la que todo le va bien?”
            - La de aquellos que adoptan una actitud resignada y pasiva ante el mal…, sobre todo a la hora de aconsejar a los otros. “¡Ten paciencia! Dios te recompensará en la otra vida… Estamos en un valle de lágrimas… Es que Dios te quiere mucho”.
            - La de aquellos que tienen una actitud revolucionaria y se oponen al mal de este mundo con agresividad, con manifestaciones ofensivas, con las armas, con los insultos. Para estos Jesús está de parte del pobre y se enfrenta al rico. Machaca a éste para que aquél salga arriba. Así, en los Kyries de la Misa nicaragüense, famosa hace tres décadas, se cantaba algo así como: “¡Señor, Señor, mi Dios, identifícate con nosotros! ¡Cristo, Cristo Jesús, identifícate con nosotros! ¡Señor, Señor, mi Dios, solidarízate! No con la clase opresora, que oprime y devora la comunidad. Sino con el oprimido, con el pueblo amigo, que busca la paz”[1].
            Pero, ¿cuál es la postura que adopta Jesús ante el mal del mundo, ante el sufrimiento de tanta gente? Sin duda alguna, Jesús tiene una actitud revolucionaria, pero no con armas y agresividad, e insultos, sino que su revolución es la del amor. Sólo el amor puede transformar de verdad las relaciones humanas, tanto externa como internamente. Jesús no suprimió de una vez por todas la enfermedad, aunque curó a muchísima gente; Jesús no suprimió de una vez por todas el hambre, aunque alimentó a miles; Jesús no suprimió de una vez por todas la incultura y el analfabetismo, aunque dedicó años a instruir a la gente. Más todavía, a Judas le dice que siempre van a existir los pobres; y a todos nos advierte que la cizaña va a seguir creciendo junto al trigo inevitablemente hasta el final. Sí, hasta el final, porque el mal está en el mundo fruto del pecado de cada hombre. Y Dios quiere curar y sanar todo esto, no a base de palos, de castigos, de muertes, de epidemias…, sino a base del amor. ¿De qué sirve que estemos sanos, si no nos amamos y somos incapaces de amar? ¿De qué sirve que tengamos lo necesario para vivir o incluso más, si no nos amamos y somos incapaces de amar? ¿De qué sirve que tengamos todos una carrera universitaria y conozcamos todos los secretos del universo, si no nos amamos y somos incapaces de amar?
            Por eso, en el evangelio de hoy me fijo en los gestos concretos de amor de Jesús para con el sordomudo. Éste vivía apartado de los demás; no se le hacía caso; no podía participar en la vida de los demás: ni podía escuchar, ni podía hablar, y seguramente era blanco de las bromas pesadas de los demás. Sin embargo, Jesús lo toca, intima con él, no le tiene asco. No quiere hacer un milagro a la vista de todos para “crecer” Él ante los demás, sino que lo que le importa a Jesús es únicamente el sordomudo. Todo esto son gestos de amor, y lo más importante que Jesús entregó al sordomudo, no fue la salud física, sino el amor concreto.

[1] Se puede oír la canción en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=OifGk4m3kQ0&list=PLBF8D39BFD6B172B0&index=2

8 comentarios:

Ana dijo...

Buenos días .... Tu palabra me ha llegado al corazón mas al escuchar a este niño de 10 años de Siria ...que decía no queremos irnos ayúdennos a que la guerra termine ... Dios mío que esta haciendo el hombre .... Da escalofrío ...
Recuerdo las palabras de mi abuela que me decía en cada situación que se presente antes d actuar piensa como haría o que haría Jesus ante esto ... Y luego actúa ....
Todos tendríamos que hacer esto el mundo estaría mejor...

Pepitina dijo...

Sí, la Palabra de Dios destila Misericordia este domingo, esa misma que nos acerca más aún la homilía. Preciosa y ¡qué actual! Cuánto necesitamos de la curación de Jesús, cuánto de buenos amigos que viendo nuestro dolor nos acerquen al Señor,como ocurre en el evangelio de hoy, cuánto que alguien nos diga con fuerza y sinceridad: "Effetá"...y cuánto, amigos, necesitamos de ese amor concreto que nuestro Dios nos desea hacer llegar a través de otras personas más o menos cercanas, que se hacen las sordas a su petición en ocasiones.
Sí, decimos tener fe, recibimos los sacramentos y..seguimos sordos a Su Palabra y mudos, para dar la cara por Jesús, por el prójimo. Cuántas veces hemos oido, palabras parecidas de Jesús en el evangelio y sin embargo, debemos vivirlas muy poco, pues si no, los medios de comunicación no nos hubieran acercado como lo hicieron ayer a la fotografías duras y realistas de tantos hermanos inmigrantes, tengan la edad que tengan.Al cerrar el corazón a ese mensaje, apagamos la TV, quitamos la radio y damos la espalda a Dios y al hermano que grita desde su dolor.
Y seguimos como si nada. Ni dejamos que Jesús nos sane, ni ayudamos que otros reciban su curación.
Ven, Señor Jesús, ábrenos a Tu Palabra y haz que tenga fruto en nuestra vida!Oremos unos por otros,¡qué importante es!

Milagros dijo...

Al leer su homilia acude a mi mente el drama de todos estos que emigran de sus paises buscando un futuro mejor, de esta tragedia humana que como minimo golpea nuestras conciencias. Yo hoy estoy abrumada.se agolpan en mi pensamiento tantas y tantas escenas que no se si sabre hilvanar lo que quiero decir. Acuden a mi mente escenas del Evangelio.trozos de sus homilias que me hacen sentirme culpable por un lado y por otro siento pena.tristeza.en definitiva me siento mal. Que puedo hacer yo ante este drama? El otro dia se me caia la cara de verguenza al ver a esa gente pelearse por un platano!Dios mio y a mi que a veces se me pudre la fruta en el frutero! Pienso una y otra vez en las palabras de Jesus dadles vosotros de comer y en la coletilla del cuento chino buena suerte.mala suerte.quien lo sabe. Igual todo esto lo permite el Senor para que salgamos de nuestra modorra.de nuestras comodidades.

Nombre dijo...

Queridos amig@s,me siento impotente a tanto dolor que están pasando hermanos nuestros,pero con el dolor solo,no se ayuda,no se comparte, no se escuchan,los gritos las voces,suplicándonos ayuda.Ayer las imágenes de un niñito Sirio,en la orilla del mar,mi corazón se detuvo por unos instantes,y me pregunté,Feli que haces tu?.y la verdad nada,bueno algo si,hablar con D. Andrés y decirle,que podemos hacer, y movernos.Ana y Pepitina,lo explican de maravilla,yo quizás no sepa decirlo tan claro,pero mis sentimientos son los mismos.Un abrazo y que Jesús,nos haga ver con claridad,lo que podemos hacer.Jesús que siempre ayudaba a los más desfavorecidos,creo que no estará satisfecho con nuestros hechos.

Feli dijo...

Milagros ,me siento igual que tú.Un abrazo.

pachu dijo...

Ante la foto de Ayllan, un inocente niño de 3 años, sirio,me saltaron las lágrimas, me quedé de una pieza.¿ Qué hacen los políticos,¿ Cuántos inocentes tienen que morir mas ,para que tomen medidas?. ¿ Está el mundo tan deshumanizado, qué no somos capaces de ponernos de acuerdo de una vez?. Mi corazón sufre por ver a ese inocente niño, que venía huyendo de la guerra, una guerra como todas, injusta, en busca de una vida mejor, y allí en la mar traidora se quedan él, su hermano y su madre.¿ Será esta criatura inocente el último?. Dios mío machácales el corazón a esos político, que sólo hablan, pero son incapaces de llegar a ningún acuerdo, Europa está mal. Pero...¿ Está tan mal que no es capaz de dar un techo y una sopa caliente a tanto inocente que es maltratado por la chulería de los gobernantes de turno?. ¡Dios mío,pónlos en el buen camino, que " parloteen " menos y hagan algo práctico,Amén.

Paco dijo...

ESTA CLARO, hay una falta de amor de los unos para cono los otros, el padre del niño, pagó dos veces el viaje hacia Europa, las mafias en origen lo timaron, egoismo, enriquecerse a costa de la desgracia ajena,exceso de amor al dinero.En Europa, los gobierno llevan no sé cuantos meses reuniéndose para solucionar el problema, pero hay acuerdos. Si vemos la TV, nos cae la cara de pena y de vergüenza, ¿ Cómo puede suceder eso en Europa, a dos horas de avión desde Madrid?. No se nos rompe el corazón, viedo aquellas criaturas de meses, agarradas a sus padres con cara de terror, que no saben, no compredenden que es lo que pasa, que nadie los ayuda, sin agua, sin comida, sin calor y menos mal que es verano, que si viene el crudo invierno del Este europeo, muchos se conjelarían.Tambien es verdad, que entre tanta crueladad, surge la mano amiga del " Buen Samaritano" de turno y reparte agua y algo de comida, ahí está la mano de Dios, ahí está el AMOR, ese amor que tan poco surge en estos tiempo, el AMOR, parece que ahora perdió espontaneidad. En estos casos, el amor tenía que ser un flechazo,sé que no puede esperar mas. Europa se juega mucho, pero esta gente se juega la vida, Como el niño, cuya foto, me conmovió en lo mas profundo, ayer, se lo pedí a la " SAntina " que ya está con Ella,pero la mayoría de esos inocentes, no deben de irse de este mundo de esa forma, negándoselo todo.. y eso es FALTA DE AMOR. Santina querida, ayúdalos,que se ablanden corazones, que sean capaz de amar, por encima de los egoismos.

Mary dijo...

Preciosa homilia Padre,este evangelio parece que lo dijo JESÚS para estos días y para estas tragedias que están pasando en el mundo. Nos quedamos fríos e impotentes, pero el SEÑOR nos dice: sed fuertes no temáis. Pero yo anoche le preguntaba: ¿Qué puedo hacer SEÑOR, desde mi realidad? Le pido que nos ilumine a todos los cristianos, la unión hace la fuerza, tiene que oírse nuestro rechazo. Yo pienso en todos vosotros que escribís en este blog que estais tan preparados. A ver qué se os puede ocurrir, que se oigan nuestras voces. No podemos callar tanta injusticia, yo estoy aquí para todo lo que pueda contar conmigo. También vamos a unirnos en la oración, para que el SEÑOR saque de su sordera a todos los que de verdad pueden y deben hacer, para que de una vez por todas acabe todo esto. Que el SEÑOR NOS AYUDE NOS HACE FALTA.