viernes, 24 de octubre de 2008

Domingo XXX del Tiempo Ordinario (A)

26-10-08 DOMINGO XXX TIEMPO ORDINARIO (A)
Ex. 22, 20-26; Slm. 17; 1 Tes. 1, 5c-10; Mt. 22, 34-40



Homilía de audio en MP3
Homilía de audio en WAV
Queridos hermanos:
- El otro domingo os decía que sólo podrá ser misionero y anunciar el mensaje de Dios aquel que haya tenido un encuentro personal con Jesús, como la tuvo S. Pablo. Y sólo quien haya tenido esta experiencia personal podrá amar a Jesús y a Dios. Así ha sucedido en los casos de los santos, como S. Francisco de Asís, y de tantas otras personas a lo largo de la historia. Sólo podemos amar lo que conocemos y, para amar a Dios como Cristo nos pide en el evangelio de hoy (“’Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.’ Este mandamiento es el principal y primero”), hemos de conocerlo de una manera muy intensa. ¡Cuánto más lo conozcamos, más lo amaremos!
En otras homilías ya me he detenido en analizar el amor a Dios, y en el día de hoy voy a fijarme en la segunda parte del evangelio de Jesús, es decir, en el amor al prójimo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Para los santos, el amor al prójimo procede únicamente del amor a Dios. Sólo Dios es la fuente del amor, sólo El puede darnos el verdadero amor, sólo El puede enseñarnos a amar. Y este amor al prójimo debe ser algo concreto: amor son acciones y no buenas razones, dice un refrán.
* En la primera lectura de hoy se nos dicen cuatro modos concretos de amor al prójimo: “No oprimirás ni vejarás al emigrante [...] No explotarás a viudas ni a huérfanos […] Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero, cargándole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tiene otro vestido para cubrir su cuerpo.”
El primer modo está aún vigente hoy día. Ciertamente hay inmigrantes que engañan o roban en España, pero también es cierto que hay inmigrantes que son engañados, robados y estafados en España. Nosotros no podemos hacer esto. Pero no solamente no podemos hacerles daño, sino que Cristo Jesús nos pide que les amemos.
El segundo modo se refiere a los más desvalidos. En tiempos de Jesús eran las personas que no tenían pensiones de orfandad o de viudez; ahora se puede referir a cualquier persona que tenga cualquier tipo de necesidad o que esté en inferioridad.
* Pero el amor concreto no es simplemente dar una limosna o hacer una caridad. También es amor educar a nuestros niños. Y para explicar esto tomaré un decálogo de Emilio Calatayud, un juez famoso en España por sus sentencias con los jóvenes, que más que castigar, busca ayudarlos. Y hacer esto que indica el juez (educar) es más difícil que dar un cachete o que consentir a los niños. El decálogo está redactado de modo sarcástico, pero se entiende perfectamente lo que se quiere decir, o sea, que se actúe al revés de cómo aquí se dice: “1) Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pide. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece. 2) No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente. 3) Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas. 4) No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad. 5) Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatillas, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás. 6) Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura. 7) Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño. Así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por culpa del propio niño, quede destrozada para siempre. 8) Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar. 9) Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustración. 10) Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarle. Y cuando su hijo sea ya un delincuente, proclamad que nunca pudisteis hacer nada por él.” Cuando transcribía todo esto me vinieron a la memoria los tres jóvenes que en Cataluña fueron juzgados por asesinar a una mujer en un cajero prendiéndole fuego. Vi al padre de uno de ellos en Tv diciendo que estaba destrozado. Por todo esto pienso que educar a los niños, adolescentes y jóvenes es una forma sublime hoy día (y siempre) de amar a nuestro prójimo más próximo: a nuestros hijos.
* También se ha de realizar el amor concreto en la vida matrimonial. Seguramente yo tengo una visión sesgada, ya que, como estoy en el Tribunal eclesiástico, veo cada semana muchos matrimonios rotos y no sólo hay matrimonios rotos o fracasados… No obstante, sí que creo que la vida conyugal ha de ser un lugar privilegiado para la expresión máxima del amor humano y… del divino: 1) En el matrimonio ha de existir respeto: respeto a las ideas del otro, a la manera de ver la vida del otro. Un marido no puede pretender imponer sus ideas a su mujer, ni viceversa. El fin del matrimonio no es que el otro se convierte en una fotocopia o en un clon del uno. 2) En el matrimonio debe de existir libertad en el diálogo. Se puede y se debe hablar de todo, y no hay porqué estar de acuerdo en todo. No puede haber temas tabú en el matrimonio de tal manera que no puedan ser tratados, porque hay discusión o riña segura. 3) En el matrimonio debe de existir abundantes expresiones de cariño, tanto de palabra como en los gestos. Cada uno tiene su personalidad y su forma de ser, pero el cariño debe ser expresado. Lo necesita el propio cónyuge y lo necesita el otro cónyuge.
Se podrían decir muchas más cosas, pero lo dejamos aquí para no alargarnos.
- En el día de ayer nuestro Arzobispo, D. Carlos, realizó la consagración de Asturias a la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Covadonga. Para ello la Cruz de la Victoria “viajó” desde la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo hasta Covadonga, en donde tuvo su origen. Ello significó que el Hijo fue a visitar a la Madre. Y allí D. Carlos presentó ante María a todos los hombres y mujeres de Asturias para que los bendijera, los protegiera y quedaran dedicados a Dios.
Como consagrados que estamos a María, a través de su Hijo crucificado, procuremos actuar en nuestra vida diaria como dignos hijos de tal Madre.

10 comentarios:

Any dijo...

Hoy me ha dado una tremenda alegria recibir la homilia ¡¡¡ es que la necesitaba ¡¡¡¡ gracias Andres .. Tus palabras han sido muy buena y llenas de sabiduria .. Hace un tiempo hice un curso de oracion ... del Padre Ignacio Larrañaga .. por cierto muy bueno ¡¡¡y en una de las charlas el Padre que lo guiaba Hablo mucho del amor a Jesus y del amor al projimo .. y algo que me ha quedado grabado en el alma y que dia a dia trato de poner en practica .. es lo siguiente .... Cada persona que se acerca a mi ya sea familiar , conocido ,desconocido .. me inmagino que es Jesus que viene a mi .... y lo trato como lo tararia a El ... desde ya que muchas veces no es facil .. pero es una conducta que aplico desde esa epoca y la cual he tratado de enseñara a mis hijos ..... no es facil .. pero asi seria mejor el mundo si todos nos trataramos con amor y respeto .....Si lo probamos veremos y sentiremos la paz en nuestro corazon
Amigos del blog .. que Dios los bendiga ......

Anónimo dijo...

He sentido una gran pena de no poder asistir a ese bonito acto de la Consagración de Asturias a la Santina.Estuve tan unida espiritualmente a la iglesia de Asturias allí presente, que aquel: Mujer, ahí tienes a tu hijo; Ahí tienes a tu Madre,se hizo oración que subía con fuerza a la Casa de la Madre, en Covadonga.
Buena Salida para los Grupos sinodales que se están constituyendo en las parroquias, esta visita del Hijo a nuestra Madre.En Ella como la mejor discípula, aprenderemos en el trabajo y reflexión de los textos que nos propone la iglesia a saber escuchar la voluntad de Dios para las propuestas que vayan presentándose.
Y siguiendo con el tema de los Grupos sinodales, parece que la Palabra en las lecturas de hoy empiezan a desvelarnos el fondo del primer tema que trataremos: Matrimonio y familia.¡Su providencia nos cuida,no hay duda!
Me fijo en una palabra que utilizas en la homilía Pater, CONCRETO.Sí, el amor concreto..como todo nuestro querer, ayudar, ser mejor, crecer, si no lo concretizamos en obras reales, que se puedan contabilizar ó revisar acaban siendo tan etereas que no sólo no nos permiten aprender y crecer sino que acabamos desanimándonos.
Quizás a muchos nos ha cogido por sorpresa el que nuestros hijos sean nuestros prójimos, están tan próximos que no les consideramos como tales.La educación es dificil, en ella creo que se palpa el amor gratuito de los padres, que es el verdadero y que en tantas ocasiones no obtiene respuesta, al menos de forma visible.
Leía en la carta de Pablo a 1Tes 4,7-Pues no nos llamó Dios a vivir impuramente sino como consagrados a El-es decir en santidad-. A mucho nos ha comprometido a los asturianos esta Consagración a la Virgen; Ella nos bendiga para vivir estos momentos de gracia bajo su protección y en la voluntad del Señor.
un abrazo,
Pepitina

Anónimo dijo...

Hoy me han dicho que los cató licos no debemos ser cristianos de "ritos y de ratos". Es mucho más facil. Es ver que nos ama a todos infinitamente y uno a uno y por igual y así sin esfuerzo seremos capaces de amarnos sin sperar nada a cambio. El premio ya nos lo da Dios permitiéndonos sentir ese amor incondicional. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Estimado D. Andrés y demás hermanos:

Ciertamente amar a Dios es un mandandamiento difícil. Porque todos en mayor o menor medida nos hemos fabricado uno, según nuestros intereses, aunque no lo advirtamos.

Sí se trata de amar al prójimo, pues aún más difícil todavía, aquí también se refleja un amor de intereses, a este sí porque es llevadero, a este otro no, porque me es imposible.

En este mundo cambiante e inseguro donde todos los límites se derrumaban, donde todo se mezcla y pierde una idea definida y sencilla y nos lleva a una situación incierta y caótica, el amor al prójimo sin distinción, se ha convertido en el mandamiento más complicado de llevar a cabo.

Que el Señor en el camono de esta vida nos ilunime con la gracia de la sabiduría y el descernimiento, para que podamos cumplir su santo mandato y a la vez seamos ser justos.

Un abrazo a todos.

Anónimo dijo...

Obras son amores…………y qué difícil es y también soportar que no te traten como tú a ellos. Yo siempre procuro pensar que son oportunidades que Dios me pone delante para ejercitar la paciencia y el amor al prójimo y eso me ayuda a perdonar y olvidar.

Anónimo dijo...

!Cuánto me ha gustado la forma de explicar lo que es el amor! Yo al menos así lo entiendo, especialmente el amor conyugal; el matrimonio así vivido es algo fantástico; amar no es utilizar al otro para la propia satisfacción, amar es morir, es dar la vida, no buscar mi felicidad, mas bien tratar de que el esposo/a se sientan queridos, respetados, escuchados ,importantes para el otro; o sea morir a tus gustos, a tus deseos, a tus comodidades, dar tu vida a cambio de la del ser querido, ponerte a su servicio, y compartir todo, es decir, ser una sola carne para todo, lo que quiere o preocupe a él/ella, es lo que quiero y me preocupa a mi.
En cuanto a los hijos, cuesta mucho trabajo el saber educarlos bien, en primer lugar porque nos surge la fibra sensible, y no nos gusta ver sufrir a nuestros hijos ni en lo más mínimo, y erróneamente tantas veces cedemos a sus caprichos y exigencias, sin darnos cuenta de que luego sufrirán mucho más. Por otra parte educar supone una lucha constante, porque ellos siempre te van a estar exigiendo lo que les apetece y hacer lo que les gusta, que no lo que deben. Esta "guerra" constante nos cansa, nos agota, y tantas veces claudicamos, y ese es nuestro gran error, porque cuando esto ocurre una vez, ellos ya saben que a fuerza de insistir y dar la lata, acabarán consiguiendo lo que quieren. Desde luego es una tarea muy difícil, y que sin embargo es necesaria, es la mejor forma de demostrarles tu amor. A la larga te lo agradecerán, y serán personas responsables, y capaces de hacer algo serio en la vida.
Me alegra esta consagración de Asturias a la Virgen, cuanto necesitamos de una madre. Cierto es que Dios es padre y madre, pero no es menos cierto que parece es mas fácil dirigirse a tu madre, pues parece mas cercana, mas sensible, ella conoce mejor a sus hijos y sus necesidades; la madre siempre intercede ante el padre, y trata de que haya esa armonía familiar, para que todos se sientan a gusto. "MADRE, SANTINA DE COVADONGA, RUEGA POR NOSOTROS" Cuida de esta “tierrina” de sus habitantes de sus familias, de sus jóvenes y niños; haz de nosotros una gran familia en la que reine el amor, protégenos y llévanos al Padre. También Madre, te encomiendo este sínodo, para que la Iglesia en Asturias, esta tu “tierrina”, se renueve y salga fortalecida. Permite que florezca como una nueva primavera. Andrés, gracias siempre; tus reflexiones me ayudan mucho a ver mi realidad y mi vida a la luz del evangelio. "Que el Señor te bendiga".
BENDITO SEA DIOS. CHONY

Anónimo dijo...

Amar al prójimo, a todo el prójimo..., es muy difícil. Amar al que te ofende, al que te hace la vida difícil, al que te difama, al que te roba, al que te hiere, al que te humilla, y en eso consiste el amor. amor = perdón. El perdón es el comienzo del amor en muchas ocasiones, amar al amigo, al que nos ama y corresponde, es lo más fácil del mundo.No tengo problema en amar, en admitir, al emigrante, al necesitado, al débil, al menos agraciado, pero necesito del AMOR de Dios especialmente, para poder amar a mi enemigo, ahí quedo varado muchas veces, ahí está mi fracaso en el amor, vencer esa resistencia natural, y muy humana, es lo que me hace libre, pero es una gran lucha, es un combate vital y permanente.
Creo que es también muy difícil dentro del matrimonio no " herir " al otro con la verdad. Mi verdad no tiene porqué ser su verdad, pero ¿ hasta dónde se puede llegar en esta apuesta, sin que se te rompa un poco el corazón en el intento ?
Me alegra la Consagración de Asturias a la Santina de Covadonga, le ruego que nos ponga bajo su manto amoroso a todos los habitantes de esta tierra y a sus familias.
Preciosa homilía sobre el amor D. Andrés, muchas gracias. Tengo mucho que aprender sobre este aspecto, y poco valor para poner en práctica sus enseñanzas, aunque lo intento. Me acojo como siempre, a la Misericordia Divina.
Un abrazo para los hermanos del blog.

David rico dijo...

Hola a todas las personas que leen este blog.
Yo como ya he dicho en otras ocasiones, soy un proyecto de, cristiano, es decir que no os llego ni a la suela de los zapatos a la mayoría, pero he sentido hace poco la llamada del Señor e intento dar lo máximo por él.
Me he sentido muy identificado con, la homilía de este domingo, porque yo ahora intento, que no siempre lo consigo, dar amor al prójimo. Este fin de semana he estado de retiro espiritual con los chicos que van a hacer la confirmación en la parroquia de San Francisco, y les he intentado hacer ver que tienen una oportunidad impresionante de conocer a Dios, que la aprovechen, que no la desperdicien como yo he hecho, porque desde que he descubierto que es Dios, soy mucho más feliz. La verdad que son niños fantásticos, se apoyan unos a los otros, se dan ánimos, se quieren, en definitiva...se dan amor. Muchos de nosotros, el primero yo, deberíamos aprender de ellos. Rezare por que ninguno de ellos pierda la oportunidad de conocer a Dios.

Anónimo dijo...

Que sinceridad David!!, tienes bastante más que muchos y es el ser consciente de tu búsqueda.
Hay un dicho popular que reza "el que busca, encuentra" y estoy convencida de que es verdad.
En esa misma búsqueda ando yo y te aseguro que el camino es largo pero los descansos son muy gratificantes.
Un abrazo para cada un@.

Anónimo dijo...

Uno de los amigos anónimos dice:
"Creo que es también muy difícil dentro del matrimonio no " herir " al otro con la verdad."Me atrevo a sugerir una frase del P. Andrés que en muchas ocasiones yo me he aplicado y he compartido con otros:"la verdad, si falta a la Caridad deja de ser la Verdad de Jesucristo". Y entonces vale mas callarla o hacer un buén discernimiento; a veces también es cuestión del momento adecuado, las palabras apropiadas y el gesto afable ó al menos abierto al otro.
Amigo David, tu búsqueda lleva un buén ritmo y el Señor nunca deja su labor con nosotros a medias. ¡¡Bueno es Él! además cuentas con la oración de este Blog en el que estoy segura unos oramos por otros siempre.
No sé que ocurre que el blog no me admite mi nombre al hacer el comentario así que he de firmar sólo.
Buén y santo fin de semana para todos.
Pepitina