viernes, 30 de mayo de 2008

Domingo IX del Tiempo Ordinario (A)

1-6-2008 DOMINGO IX DEL TIEMPO ORDINARIO (A)
Dt. 11, 18.26-28.32; Slm. 30; Rm. 3, 21-25a.28; Mt. 7, 21-27




Este domingo predicaré la segunda parte de la homilía del Corpus Christi, sobre la explicación de las partes de la Misa. Creo que es interesante y el otro día no me dio tiempo a acabar lo que había preparado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo la suerte de acudir a la Misa de las 11 en la Catedral que preside D. Andrés. Sigo aprendiendo mucho en esta catequesis extraordinaria sobre las diferentes partes de la Misa.
Siempre que comienzo el día agradezco y bendigo al Señor, por estar vivo y tener salud, tener una familia, vivir bajo un techo, tener comida, y especialmente tener personas que me quieren, y a las que querer, pero he comprobado que es muy poco o casi nada, para lo que se merece Dios. Al fin y al cabo estoy agradeciendo por "tener", y lo hago en primera persona. Hoy he aprendido a alabar al Señor y darle gracias de otra forma, más amenudo, y sin que haya motivos que a mí parezcan especiales, debo de agradecer TODO y cuantas veces pueda, a Dios Padre,a Dios Hijo, y a Dios Espíritu Santo.
También D. Andrés nos refrescó la memoria, para que no nos pasemos pidiendo en primera persona, sino todo lo contrario, haciendo de nuestra súplica un canto colectivo, pues nadie mejor que el Señor, sabe lo que necesitamos cada uno, así que también el dejar en sus manos nuestro devenir, es al fin y al cabo un acto de fe.
Me he sentido como los niños que tienen siempre la curiosidad en máxima alerta, para indagar y aprender cosas nuevas, yo también he aprendido a valorar gestos y diálogos que dice el Sacerdote en la Misa, de una forma diferente y mucho más intensa.
Le deseo a D. Andrés que se mejore de su garganta, hoy no ha podido cantar,y nuevamente le doy las gracias, pues me ha hecho reflexionar, y ver, al menos en mi caso, que hay una explicación lógica para todo, y que nada es por nada, o por un mero capricho protocolario,sino que cada vez que asisto a la Santa Misa, estoy realmente en aquel Jueves Santo, donde el Señor la instauró, única y para siempre.
Un abrazo para todos los hermanos del blog.

Anónimo dijo...

Esto que hoy he escuchado, unido a lo del día anterior, me trae a la mente una frase que me gustó mucho, que tú nos dijiste el dia de la Ascensión. Es la historia de una AMOR, así, con mayúsculas.
Lo que yo puedo percibir en la celebración de la eucaristía,
es que este acontecimiento, es ni más ni menos, que celebrar la historia de nuestra salvación. que de principio a fin, el Señor a través de su palabra, y de toda la liturgia eucarística, nos pone delante todo lo que nos enseñó en el sermón de la montaña.
El perdón y amor al enemigo, el compartir nuestros bienes, nos enseña a orar, nos recuerda la oración por escelencia que Jesús nos enseñó, así cómo a pedir unos por otros, incluídos los difuntos.
En la consagración, se realiza lo que tantas veces Jesús había anunciado a sus apóstoles; la noche de Jueves Santo.
El E. S. desciende a través de las manos del sacerdote, para que el pan y el vino, se conviertan en el cuerpo y sangre de Cristo, que luego repartirá entre todos los fieles, para fortalecernos en nuestro caminar. Cristo se partirá, y repartirá, para que nadie se quede sin alimento, cómo hizo en la multiplicación de los dos panes y cinco peces. Nadie quedó sin alimento, y aún sobró. Tambien en la misa sobra, y queda reservado, por si algún enfermo lo necesita.
También nos dá Su paz, invitándonos con ello, a compartirla con los demás.
En resumen, exultamos, por esa demostración de amor de Dios Padre, a través del Hijo, con el E.S.
Ese amor que es paciente,es servicial,no es envidioso, es decoroso, no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal, se alegra con la verdad. Todo lo cree, todo lo escusa, todo lo espera. Esto es que nos dice S. Pablo.
Amar, es dar la vida por el amado. Eso es lo que ha hecho Jesús, y lo que celebramos un la eucaristía.
ES LA HISTORIA DE UN AMOR
Gracias por todo, D. Andrés.
BENDITO SEA DIOS

María Cristina dijo...

Después de escuchar el “2º capítulo de la telenovela Venezolana” como dices Andrés me quedo casi sin palabras, no solo nos has ayudado para VIVIR Y CELEBRAR MEJOR LA EUCARIASTÍA, sino que nos has vuelto a dar elementos muy profundos para orar.

Que bonita y profunda es la oración del “Santo, Santo, Santo” si hoy le he dicho al Señor “Chorréame tu Santidad...”, empápame de ella para amarte y amar a mis hermanos.

Somos Sagrarios vivientes y ambulantes de Jesús, igual que lo fue María cuando fue a visitar a su prima Isabel.

A veces soy “Sagrario” poco consciente de la presencia del Señor. Que acompañados y ayudados por María seamos Sagrarios ambulantes dispuestos a entregarlo para que todos seamos felices con su Presencia.

Andrés gracias porque los que no podemos estar en la catedral, disfrutamos de lo que el Señor nos regala por tu medio. Mi deseo para todos: Que disfrutemos de la Santidad de Dios para contagiarnos de Él. Feliz día para todos.

Cristina