viernes, 26 de marzo de 2010

Domingo de Ramos (C)

28-3-2010 DOMINGO DE RAMOS (C)

Is. 50, 4-7; Slm. 21; Flp. 2, 6-11; Lc. 22, 14-23, 56



Homilía de audio en MP3

Queridos hermanos:

Desde el Domingo de Ramos hasta el Sábado Santo por la tarde hemos de mirar a Jesús Nazareno. En esta semana Jesús hace su camino de agonía, de pasión y de muerte. Cuando tanta gente muere y sufre, preguntamos: ¿dónde está Dios? (Hace un tiempo estuve con una familia. Su hijo se dedica por el verano a atender volun­tariamente a niños subnormales profundos o paralíticos. En uno de esos veranos cogió una enfermedad a consecuencia de esos cuidados que debía hacer y casi se muere. Estuvo varios días en la UVI. Él preguntaba: “¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí, si yo estaba haciendo bien a los demás?”) Sí, la pregunta de este joven vale perfectamente también para Jesús: ¿Por qué tuvo que padecer y morir injustamente Jesús, si El sólo hizo el bien a los demás en todo momento?

Acompañemos a este Nazareno en su recorrido. Nosotros hoy, 2000 años después, sabemos lo que le espera:

- Cristo va a pasar por la TRISTEZA, tristeza de muerte, no por una nimiedad. Pasará por la tristeza experimentada por una persona con una sensibilidad tan profunda como Jesús tenía.

- Cristo va a pasar por el MIEDO y el TERROR. No podía controlarlo, no podía hacer nada. Era algo que se adueñaba de El. Intuía lo que le iba a suceder.

- Cristo va a pasar por el ASCO. Repugnancia espiritual a causa del mal que se acerca y toma posesión de Él. El pecado se posó sobre El y lo sobó. Repugnancia material a causa de los escupitajos, la suciedad física, la sangre reseca, el polvo mezclado con sangre, los orines, la sudoración.

- Cristo va a pasar por la AUSENCIA de Dios: 1) en Getsemaní (“Padre, que pase de mí este cáliz” [¿por qué el Padre, si es tan bueno, no ahorró tanto sufrimiento gratuito a su Hijo único?]), y 2) en la cruz (“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”).

Además, Cristo va a pasar por cinco tribunales:

- Cristo va a pasar por el TRIBUNAL DE LA ENVIDIA ante el sanedrín de fariseos y sumos sacerdotes, que veían cómo la gente del pueblo se iba con Jesús y los dejaba a ellos, pues ellos estaban vacíos y sólo querían subir a costa de la gente, mientras que el Nazareno se entregaba por entero a ellos y los amaba a ellos.

- Cristo va a pasar por el TRIBUNAL DE LA SOLEDAD, pues Pedro y los apóstoles le niegan, le traicionan, le abandonan…

- Cristo va a pasar por el TRIBUNAL DEL EGOISMO, pues Pilato no quiere comprometerse por un galileo, al que sabe inocente. No quiere involucrarse en algo que ni le va ni le viene, no sea que luego, si se mete, le salpique a él. Bastantes problemas tiene ya, como para buscarse otro más.

- Cristo va a pasar por el TRIBUNAL DE LA FRIVOLIDAD. Herodes no busca la verdad, ni siquiera martirizar o matar a Jesús. Sólo quiere que éste le divierta un rato y haga un milagro, como si fuera un mago, un malabarista o un payaso.

- Cristo va a pasar por el TRIBUNAL DE LA INGRATITUD. El pueblo al que Jesús curó, enseñó, dio de comer… prefiere liberar a Barrabás y que Jesús sea asesinado de mala manera. ¡Qué fácil resulta manipular a la gente!

En estos cinco tribunales hemos estado en algún momento; estamos ahora o estaremos en algún momento de nuestras vidas y desde estos tribunales juzgaremos a Jesús y a los demás, pero también, desde estos tribunales, hemos sido juzgados algún día, o quizás lo estamos siendo o lo seremos. Y es que el camino recorrido por Jesús en su Vía Crucis no es distinto del que recorren los seres humanos en su vida. Aprendamos de Él para cuando nos toque a nosotros.

8 comentarios:

Any dijo...

Excelente tu homilia¡¡ me has dejado sin palabras ..pues no encuentro nada para decir¡¡ Si ¡¡ para sentir ¡¡¡¡ reflexionar .. y continuar pensando en tus palabras ... Me has llegado al corazon Gracias ¡¡¡

Pepitina dijo...

Hoy Domingo de Ramos, la salud no me permitió ir a Misa y tuve que conformarme con unirme al Pueblo de Dios a través de la Misa de TV.Fue muy bonita. Al término de este día que he intentado vivir recogida, me quedan tres rostros frescos en el corazón y que llevaré a mi oración cuando termine el comentario. Primeramente el del Papa; ha sido un rostro claro, sereno y triste; la pasión que vive en estos momentos tras los comentarios de la prensa, intentando ensuciar su imagen de Pastor y la de la Iglesia tras los abusos sexuales de algunos sacerdotes, no ha podido borrar, sin embargo la Paz que siempre nos trasmite su rostro.¡¡Cuánto he pedido por él, por Pedro, estos dias!!Al ver su imagen en la televisión agradecí tanto al Señor ese rostro amable de Benedicto XVI.."Bendito el que viene en nombre del Señor", aquel que el día que comenzó su Papado, nos dijo desde la Plaza de S. Pedro, que contaba con nuestra oración como uno de sus apoyos ante tanta responsabilidad. No lo olvidé.¿Se salva el Papa de los Tribunales tan reales que vivió entonces -y sigue viviendo en nosotros - Jesús? No me parece.
Esta tarde pusieron en TV la película de San Francisco de Asís. Francisco encontró la Felicidad en la Pobreza, pero esta felicidad llegó a su culmen cuando recibió el don de los estigmas de la pasión de Jesús. "Ahora sí, decía a un amigo,soy feliz. Hasta ahora no sabía de sufrimiento realmente." Para llegar a recibir tal Don, debió de pasar Francisco varios Tribunales que como a Jesús, le fueron preparando, para vivir la dureza de la Soledad de los santos.
El último rostro es el del P. Andrés en el video, que hoy mostraba la luz serena de la tristeza, de quien está acompañando a Jesús, el Nazareno; porque no se quiere acostumbrar a leer la Pasión, y quedar como si nada, ni que lo hagamos nosotros.. porque no quiere que contemplemos tal historia de dolor y sufrimiento, como algo del pasado...porque ni él ni nosotros podemos quejarnos ante el sufrimiento y el dolor, cuando lleguen, ya que el Justo, el Santo, no lo hizo. No se quejó pero si acompañó a muchos en ese camino. Si nuestros sufrimientos van acompañados de las actitudes que Jesús vivió ante ellos, será la forma de Resucitar con Él. "Jesús echó a andar delante subiendo hacia Jerusalén.", Él va por delante y eso nos consuela porque la subida es difícil.. El mayor consuelo será saber que todo ello fue por Mi,que en tantas ocasiones he sido culpable de su sufrimiento.
Santa semana amigos.

Chony dijo...

A mi me resulta muy difícil hacer un comentario sobre la Pasión de Nuestro Señor; es algo tan fuerte, tan inhumano, tan injusto, que en mi "razón" me cuesta trabajo entender; por eso solo puedo aceptarlo desde la fe; y desde la fe solo puedo decir: perdón Señor, porque mis pecados han manchado tu pureza, se convirtieron en escupitajos, en azotes, en burlas, en abandono, olvido y tanto tanto dolor y sufrimiento; que solo puedo decir GRACIAS, GRACIAS SEÑOR, muy importante soy para ti, ya que Dios mismo ha querido rescatarme.
Es verdad lo que dice D. Andrés, tantas veces también he participado de esa "pasión" sabiendo lo que es la profunda tristeza, el miedo, el abandono, etc, pero lo peor de todo es el sentir la ausencia de Dios; esa profunda soledad que no ve ninguna salida, porque parece que Dios te ha abandonado, que no te escucha, y estás totalmente solo. Cuando esto sucede, el sufrimiento es insoportable.
Por todo esto, de nuevo quiero pedir perdón a mi Señor, e igualmente darle las gracias; y aunque a mi esta frase del pregón pascual, me resulta muy fuerte, digo: ¡Oh feliz culpa! que mereció tan grande redentor. Mas que pesada es la Cruz Señor, que te precipita al suelo, y te aplasta al caer sobre Ti; pero en tu tremenda debilidad, encuentras fuerzas para levantarte y seguir adelante; has de cumplir tu misión hasta el final, "Conviene que uno muera , para que no perezcan todos".
Gracias Andrés.
Queridos hermanos, os deseo una santa semana, y una feliz Pascua de resurrección.
BENDITO SEA DIOS
chony

Violeta dijo...

Querido Andrés y demás amigos:

La homilía de hoy no tiene desperdicio, es un buen espejo dónde mirarse, desde dónde tenemos que mirar, evitando los reflejos que puedan interferir con sus rayos, para ver la verdad de nuestra miseria y mezquindad.

Me fijé en el últimos párrafo que transcribo literalmente:

“En estos cinco tribunales hemos estado en algún momento; estamos ahora o estaremos en algún momento de nuestras vidas y desde estos tribunales juzgaremos a Jesús y a los demás, pero también, desde estos tribunales, hemos sido juzgados algún día, o quizás lo estamos siendo o lo seremos. Y es que el camino recorrido por Jesús en su Vía Crucis no es distinto del que recorren los seres humanos en su vida. Aprendamos de Él para cuando nos toque a nosotros”.

¡Qué impacto me causó la homilía de este domingo…! y es que me encuentro involucrada en casi todos los tribunales, me duele mucho la expresión de “juzgar a Jesús”, ¡Qué atrevimiento!. Ahora me queda el reflexionar en los distintos momentos de mi vida en los que pude obrar así…Que el Señor perdone nuevamente mi osadía.

De lo que soy más consciente es del juicio hacia los demás, también desde esos u otros tribunales…, que el Señor desde la Cruz, altar de dolor, me ilumine y transforme de manera que sólo prevalezca en mí el tribunal del AMOR.

Que María, en su profundo dolor me vaya conduciendo hacia la verdad plena, hacia el amor verdadero a Dios y a los demás, acompañando mi caminar y el de tantos hijos suyos que la queremos con locura, pero no sabemos corresponderle como se merece. Ella sabe de qué carezco, por eso confío plenamente en su maternal protección.

Que vivamos con intensidad la Semana Santa, para poder gozar de una Pascua Feliz.

Eso deseo para mí y para los simpatizantes del blog.

Anónimo dijo...

Lo que Jesús sufrió durante su Calvario, ningún hombre sería capaz de soportar. A nosotros nos envía pruebas, que como nos conoce, sabe cual es nuestro límite. Solo que a veces nos quejamos pensando que lo que nos envía es duro y no queremos ver verdaderas desgracias muy cerca de nosotros.
Un penitente agradecido

Pepitina dijo...

Termina la homilía diciendo el P. Andrés: “Y es que el camino recorrido por Jesús en su Vía Crucis no es distinto del que recorren los seres humanos en su vida. Aprendamos de Él para cuando nos toque a nosotros.”
Y para aprender nos da la clave Isaías en las lecturas primeras de ayer Domingo de ramos y en la de hoy:
“El mismo Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que yo sepa reconfortar al fatigado con una palabra de aliento. Cada mañana, él despierta mi oído para que yo escuche como un discípulo.
El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás. (Libro de Isaías 50,4-7).”
De nuestra escucha a Su Palabra surgirán cada día para nosotros, aquellas actitudes vividas por Jesús durante su vida que perseveraron durante Su pasión y se nos dan como huellas a seguir. Vuelve a ser Isaías nuevamente quien nos da claves:
(Libro de Isaías 42,1-7. )
“Este es mi Servidor, a quien yo sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma. Yo he puesto mi espíritu sobre él para que lleve el derecho a las naciones.
El no gritará, no levantará la voz ni la hará resonar por las calles.
No romperá la caña quebrada ni apagará la mecha que arde débilmente. Expondrá el derecho con fidelidad;
no desfallecerá ni se desalentará hasta implantar el derecho en la tierra, y las costas lejanas esperarán su Ley.
Así habla Dios, el Señor, ...el que da el aliento al pueblo que la habita y el espíritu a los que caminan por ella.
Yo, el Señor, te llamé en la justicia, te sostuve de la mano, te formé y te destiné a ser la alianza del pueblo, la luz de las naciones,
para abrir los ojos de los ciegos, para hacer salir de la prisión a los cautivos y de la cárcel a los que habitan en las tinieblas. “
No solo nos muestra actitudes para vivir cada uno sino también como debemos ayudar a otros a vivir su cruz.
Ayer murió Diego. A sus veinticinco años, dos de ellos luchando con un tumor en la cabeza, queda su familia destrozada….Os pido una oración por él y por sus padres, ante la Virgen Dolorosa, que de forma tan cruenta vivió ese momento angustioso, teniendo a Su hijo en brazos, con Fe y Esperanza; porque solo la experiencia de haber vivido una situación así nos pone en el lugar del otro. Ella sea consuelo para ellos.
Santa semana amigos

Anónimo dijo...

Hoy quiero compartir con vosotros, los hermanos del blog unos sentimientos que este domingo, en la procesión de ramos y luego en la Eucaristía me surgían.
En mi pueblo, como en muchos, el día de ramos es un acontecimiento. Los niños y también los mayores estrenan ropa, se ponen de las mejores galas. Aprovechan la procesión para lucirse y charlar con los que van a su lado de temas de lo mas variopinto. Luego los pocos que se quedan a la Eucaristía escuchan el relato de pasión, mejor dicho lo oyen.
Por todo ello creo que el Señor hoy sigue pasando por el tribunal de la tristeza profunda de vernos a tantos, en tantas cosas frívolas, mientras Él se nos da con su vida, por Amor a cada uno de nosotros.
¡ Señor te pido me ayudes para que a través de mi y los míos podamos trasmitir un poco de ti a todas estas personas que todavía no te conocen, para que el año que viene, te acompañemos de veras en la entrada a Jerusalén y en la pasión ¡
Un abrazo a todos y que vivamos estos días santos junto a Jesús.

Anónimo dijo...

El penoso recorrido de Jesús que nos describe D. Andrés, es un reflejo en muchas ocasiones de nuestras vidas. Nos muestra nuestras debilidades, hoy ensalzamos a una persona, y mañana, sin criterio, la hundimos, la vilipendiamos, y nos quedamos tan panchos. Lo de hoy, no sirve para mañana. La temida adulación, es la antesala casi siempre de la traición, o de la indiferencia. Cuando socialmente estás reconocido por algún cargo o prebenda, hay que temblar, pues en cuanto estas situaciones desaparezcan, el olvido llega rapidamente, no queda nada, terreno yermo. Jesús experimentó el recibimiento jubiloso de la multitud que le aclamaba, y el desprecio en la misma semana, de los mismos que le tendían sus mantos al paso de su montura. Nada ha cambiado en los seres humanos, hoy cuando esto sucede, hemos acuñado una frase muy curiosa, les llamamos "juguetes rotos", ayer brillaban en el firmamenteo social, hoy mendigan en las calles, ante la indiferencia de todos.
Señor Jesús, yo te ruego me permitas acomparte desde la lealtad, aunque sea muy débil, no dejes que hoy te alabe, y mañana te ignore.
Gracias D. Andrés, por esta mangnífica descripción del camino angustioso de Jesús hacia su muerte, sin la ayuda de nadie, ni siquiera de su Padre Dios, solo, frente a su durísimo destino,que su ejemplo nos ayude en los momentos difíciles de nuestras vidas, porque nosotros llevamos ventaja, caminamos a su lado, en su compañía, no estamos núnca solos.
Un fuerte abrazo a los Hermanos del Blog.