viernes, 4 de julio de 2008

Domingo XIV del Tiempo Ordinario (A)

6-7-08 DOMINGO XIV TIEMPO ORDINARIO (A)
Zac. 9, 9-10; Slm. 144; Rm. 8, 9.11-13; Mt. 11, 25-30

Queridos hermanos:
- Me encanta este evangelio que acabamos de escuchar. Ya me cautivó siendo yo seminarista. En su parte primera dice Jesús: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor”. A lo largo de mi vida de fe he visto que esto se ha hecho realidad en personas muy diferentes y en los países más distintos y distantes. En efecto, quien está en contacto frecuente con el Señor y se abre humildemente a su presencia empieza a ver la vida y las personas de otra manera: Deja de ser retorcido, de ser desconfiado, ve la parte buena de los demás, se le quita el resentimiento, se vuelve comprensivo con los demás, percibe la presencia de Dios en todo y en todos… Recuerdo que, cuando estaba de párroco en Taramundi, había una señora anciana que vivía con su marido casi inválido, con un hijo soltero mayor y que iba a lo suyo, y con su hija de unos 35 años de edad y que tenía el síndrome de Down. Quisiera que hubierais visto la fe tan grande que esta madre había inculcado a su hija, sobre todo en la Virgen María, quisiera que hubierais visto el amor que se percibía casi sensiblemente de la madre hacia la hija, y la paz y seguridad que la hija tenía al lado de su madre. A mí me llamaba esto la atención y me empecé a fijar en esta anciana porque, cuando yo empezaba la Misa y hacía la señal de la cruz y luego decía “el Señor esté con vosotros”, ella siempre respondía: “y con ‘su’ espíritu”. No decía “y con tu espíritu”, pues al cura no se le podía tratar de tu, pues era un ministro del Señor. En el rostro de esta anciana se reflejaba paz, serenidad, alegría profunda. Siempre he pensado que esta señora estaba más cerca de Dios que el cura párroco y que otras muchas personas. Para mí vivía la santidad ante el desconocimiento de todos, menos de Dios. Dios se reveló a esta señora humilde y sencilla, y me encomiendo a ella, que ya estará en el Reino de los cielos. Ciertamente en ella se cumplía este evangelio de hoy.
En esta misma línea quisiera poneros otros ejemplos de gente que, por su sencillez, humildad y candidez, saborean al Señor y Este les revela su corazón: Hace un tiempo me vino un correo adjunto por Internet en el que se ponían algunas frases de niños entre 4 y 8 años referidas al amor. Las preguntas las hicieron psicólogos y recogieron las que les parecieron más significativas. Vamos a ver qué es el amor a través de los ojos y la experiencia de estos niños, y a través de sus palabras palparemos a Dios y lo que Dios les ha revelado y enseñado:
“Amor es cuando alguien te incomoda, y tú, aunque estés muy enojado, no gritas, porque sabes que hieres sus sentimientos.” Mateo, 6 años.
“Cuando mi abuela se enfermó de artritis, ella no se podía agachar para pintarse las unas de los pies; mi abuelo, desde entonces, pinta las uñas de ella, aunque él también tiene artritis.” Rebeca, 8 años.
Amor es cuando una niña se echa perfume y el niño se echa loción para después de afeitarse; ellos salen juntos y se huelen.” Carlos, 5 años.
“Yo sé que mi hermana mayor me ama, porque ella me dio todas sus ropas viejas y tuvo que salir a comprar ropas nuevas.” Lorena, 4 años.
“Amor es como una viejita y un viejito que son muy amigos todavía, aunque se conocen hace mucho tiempo.” Tomás, 6 años.
“Cuando alguien te ama, la forma de decir tu nombre es diferente.” Patricio, 4 años.
“Amar es cuanto tú sales a comer y ofreces tus patatas fritas sin esperar que la otra persona te ofrezca las patatas fritas de ella.” Cristina, 6 años.
“Amor es lo que sentimos en la Navidad, cuando tú paras de abrir los regalos y los escuchas.” Roberto, 5 años.
“Si tú quieres aprender a amar mejor, debes comenzar con un amigo que a ti no te guste.” Maggie, 6 años.
“Cuando tú hablas con alguien de ti, sobre una cosa mala, aunque sientas miedo de que esta persona no te ame más por este motivo, ahí tú te sorprendes, ya que no sólo te continua amando, como ahora, sino que te ama más todavía.” Quena, 7 años.
“Hay dos tipos de amor: nuestro amor y el amor de Dios, mas el amor de Dios junta los dos.” Jaime, 4 años.
“Amor es cuando la mamá ve al papá sucio y con mal olor, y dice que él es más bonito que Robert Redford.” Cristina, 8 años.
“Durante mi presentación de piano, yo vi a mi papá en la platea levantando su mano y sonriendo. Era la única persona haciendo esto, y yo no sentía miedo.” Marcela, 8 años.
“No deberíamos decir ‘te amo’ sino cuando realmente lo sentimos, y si lo sentimos, deberíamos decirlo muchas veces. Las personas se olvidan de decirlo.” Jessica, 8 años.
“Amor es cuando tu perro te lame la cara, aunque tú lo dejas solo el día entero.” Ana, 4 años.
“Dios debería haber dicho algunas palabras mágicas para que los clavos se cayeran de la cruz, mas El no lo hizo. Esto es amor.” Max, 5 años.
- Finalmente, quisiera decir algunas palabras de las últimas palabras de Jesús en el evangelio de hoy: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.” Hoy en que estamos todos tan estresados, con tantos problemas, con tantas carencias afectivas y de cariño; hoy día en que hay una competitividad exacerbada, que hay codazos para ser los primeros, para que no me quiten mi parte de la herencia, para que se reconozcan mis derechos; hoy día en que tanta gente es pisoteada y despreciada; hoy día en que crece la soberbia, la apariencia, el querer ser más que los demás…; hoy día es más necesario que nunca volver nuestro rostro, nuestro corazón y nuestro espíritu a Jesús, y escuchar sus palabras de paz: “Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y encontraréis vuestro descanso.”
¡Cuántas veces he oído a personas que se ponen ante Jesús o ante Dios o ante la Virgen María y desahogan, y la paz los llena! Sus problemas no se han solucionado, pero ahora están de otra manera. Pues con Dios, todo sigue igual, pero todo es distinto.

8 comentarios:

Mª Vileta dijo...

Querido Andrés y demás lectores del blog:

El Evangelio, mejor dicho, las palabras de Jesús siempre son tan apropiadas y oportunas que, al escucharlas nos causan encanto, admiración… y sobre todo nos mueve por dentro… ¿A qué o para qué? A intentar llevarlas a la práctica, a la vida, a ese día a día que muchas veces se nos hace cansino, rutinario, dificultoso, oscuro…
¡Qué bien resuenan las palabras las palabras del Señor: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y encontraréis vuestro descanso”

Para adentrarnos en el Evangelio, claro, tenemos que tener ese corazón limpio, sencillo, como el de los niños… ¡Qué bien has recogido las respuestas de los niños acerca del amor…! Esas respuestas son el reflejo de la revelación amorosa de Dios, nadie se las fue dictando… las tienen grabadas en su corazón…Son todo un programa de vida… Acojámoslas con humildad.

Se ve bien claro el que Jesús nos dé esa lección magistral: La de alabar y dar gracias a Dios por haber revelado, su proyecto, a los humildes y sencillos, ocultándoselo a los sabios y entendidos. ¡Qué difícil es ser humilde y sencillos…!, al menos para mí.

Sólo me cabe el pedir para mí y para todos los que intentamos vivir el Evangelio, que nos dejemos impregnar por él, que lleguen a calar en nuestro interior esas palabras y deseos de Jesús, para que, siendo un poco egoísta, algún día lleguemos a ser humildes y sencillos a los que se nos pueda revelar el Señor.
Gracias por la oportunidad que nos das semana tras semana de meditar y vivir el Evangelio. Que el Señor te siga ayudando en tu ministerio y te conceda el serle siempre fiel.
Con cariño y agradecimiento.

Anónimo dijo...

El Señor siempre está en el corazón de los niños, siente predilección por ellos " dejad que los niños se acerquen a mí ". Yo soy portador como Vds. de un niño maravilloso dentro de mí, y solo de vez en cuando me doy cuenta de ello, y recurro a él, por que es esa parte de mi ser, incontaminada, ingénua y confiada, y es a través de esa" regresión ", como mejor me pongo en manos del Señor. Es como un diálogo de hijo pequeño en apuros con su Padre, ¡ Ayudame Papá! me suceden tantas cosas..., no tengo capacidad para afrontarlas, tengo miedo de esto..., y aquello..., y muchas veces entre sollozos de niño abrumado, encuentro la paz, el sosiego, siento que cambia mi estado de ánimo, y comienzo de pronto a crecer, a hacerme mayor de nuevo, pero ya con entereza, noto que El me devuelve a la realidad de adulto renovado, y en paz.
Gracias D. Andrés por darnos tantas pistas para llegar a Dios. El hacernos niños, es ver el mundo de una forma limpia, candorosa, confiada,con un corazón tierno, ojalá que nuestros gobernantes y todos los que tienen responsabilidades en la sociedad, puedan experimentar esta vuelta a la niñez, especialmente a la hora de formular los nuevos proyectos para ese futuro incierto y a veces preocupante, donde la amenaza del aborto y la eutanasia, nos parte el corazón, a los que deseamos seguir siendo niños.
Un abrazo para los amigos del blog.

Olga dijo...

Desde el día en que se daba la noticia de la liberación de Ingrid Betancourt, los soldados y policías Colombianos y de los 3 norteamericanos, secuestrados por la guerrilla, quise pedir a todos los amigos del blog, me ayudaran a dar GRACIAS A DIOS por esta profunda alegría que sentíamos no solo los Colombianos sino el mundo entero. Hoy me siento con la necesidad de hacerlo porque me han emocionado mucho las palabras y el gesto de Ingrid inmediatamente se dirigió al país para agradecer su liberación, lo primero que hizo fue pedir que la acompañásemos a DARLE GRACIAS A DIOS Y A LA SANTÍSIMA VIRGEN PORQUE HABÍA SIDO UN MILAGRO, la vimos empuñar en su mano el Rosario y besarlo. También una de las palabras que dijo por los medios de comunicación fue: “Siempre durante el cautiverio mantuve mi espiritualidad, y es que si no hubiese sido así no hubiera resistido”. Si, Andrés, nos los dice hoy claramente en esta bella homilía “Quien está en contacto frecuente con el Señor y se abre humildemente a su presencia…” ve la vida de otra manera, siente esa fuerza de Él para caminar aun en medio del peligro, para no desfallecer, para que como nos decía en la homilía del domingo pasado con las palabras de S.Pablo en el canto a la confianza absoluta ¿Sabemos que, para los que aman a Dios, TODO les sirve para el bien…” o el trozo en el que relata S.Pablo todas las penalidades: “Tres veces fui azotado con varas,… un día y una noche pasé perdido en el mar.. Trabajos y fatigas, noches sin dormir, muchas veces hambre y sed….” Todo esto pudieron haber pasado Ingrid y sus compañeros de cautiverio en las selvas Colombianas y DIOS FUE EL QUE LES AYUDÓ A RESISTIR.
La desconfianza, el miedo, la imposibilidad para SER y Hacer, son consecuencia de un alejamiento, de ausencia de Dios, pero cuando por su GRACIAS le permitimos entrar a nuestras vidas es cuando sentimos el alivio, nos va dando el descanso a tanto sufrimiento que sentimos, vamos aprendiendo de Él su mansedumbre, su humildad, la confianza absoluta, descansamos en su corazón y en sus brazos amorosos, la vida se nos va haciendo mas fácil de llevar.
A pesar de mi debilidad, mi inconstancia, y pecado, anhelo, que el Señor permanezca en mí para poder tener ese contacto frecuente con Él, gustar de su PAZ, SERENIDAD, ALEGRÍA PROFUNDA Y REPOSAR EN ÉL porque con su GRACIA, HE EXPERIMENTADO QUE “CON DIOS, TODO SIGUE IGUAL, PERO TODO ES DISTINTO”. Y como nos dice el salmo “CON DIOS HAREMOS PROEZAS, EL PISOTERÁ A NUESTROS ENEMIGOS”
GRACIAS ANDRÉS.
Gracias y un abrazo para todos los amigos de blog

Olga dijo...

Desde el día en que se daba la noticia de la liberación de Ingrid Betancourt, los soldados y policías Colombianos y de los 3 norteamericanos, secuestrados por la guerrilla, quise pedir a todos los amigos del blog, me ayudaran a dar GRACIAS A DIOS por esta profunda alegría que sentíamos no solo los Colombianos sino el mundo entero. Hoy me siento con la necesidad de hacerlo porque me han emocionado mucho las palabras y el gesto de Ingrid inmediatamente se dirigió al país para agradecer su liberación, lo primero que hizo fue pedir que la acompañásemos a DARLE GRACIAS A DIOS Y A LA SANTÍSIMA VIRGEN PORQUE HABÍA SIDO UN MILAGRO, la vimos empuñar en su mano el Rosario y besarlo. También una de las palabras que dijo por los medios de comunicación fue: “Siempre durante el cautiverio mantuve mi espiritualidad, y es que si no hubiese sido así no hubiera resistido”. Si, Andrés, nos los dice hoy claramente en esta bella homilía “Quien está en contacto frecuente con el Señor y se abre humildemente a su presencia…” ve la vida de otra manera, siente esa fuerza de Él para caminar aun en medio del peligro, para no desfallecer, para que como nos decía en la homilía del domingo pasado con las palabras de S.Pablo en el canto a la confianza absoluta ¿Sabemos que, para los que aman a Dios, TODO les sirve para el bien…” o el trozo en el que relata S.Pablo todas las penalidades: “Tres veces fui azotado con varas,… un día y una noche pasé perdido en el mar.. Trabajos y fatigas, noches sin dormir, muchas veces hambre y sed….” Todo esto pudieron haber pasado Ingrid y sus compañeros de cautiverio en las selvas Colombianas y DIOS FUE EL QUE LES AYUDÓ A RESISTIR.
La desconfianza, el miedo, la imposibilidad para SER y Hacer, son consecuencia de un alejamiento, de ausencia de Dios, pero cuando por su GRACIAS le permitimos entrar a nuestras vidas es cuando sentimos el alivio, nos va dando el descanso a tanto sufrimiento que sentimos, vamos aprendiendo de Él su mansedumbre, su humildad, la confianza absoluta, descansamos en su corazón y en sus brazos amorosos, la vida se nos va haciendo mas fácil de llevar.
A pesar de mi debilidad, mi inconstancia, y pecado, anhelo, que el Señor permanezca en mí para poder tener ese contacto frecuente con Él, gustar de su PAZ, SERENIDAD, ALEGRÍA PROFUNDA Y REPOSAR EN ÉL porque con su GRACIA, HE EXPERIMENTADO QUE “CON DIOS, TODO SIGUE IGUAL, PERO TODO ES DISTINTO”. Y como nos dice el salmo “CON DIOS HAREMOS PROEZAS, EL PISOTERÁ A NUESTROS ENEMIGOS”
GRACIAS ANDRÉS.
Gracias y un abrazo para todos los amigos de blog

Anónimo dijo...

Estimado Don Andrés y demás hermanos:

Esta vez acudo a los escritos de San Agustín para aportar algo a este blog:

Pero el hombre, porción insignificante de tu creación, quiere alabarte. Eres tú mismo quien le empuja a buscar su gozo en tu alabanza, porque tú nos has hecho para ti, y nuestro corazón no descansa hasta que encuentra su descanso en ti...

(San Agustín, Confesiones I)


Un abrazo para todos los hermanos del blog y muy especialmente para las hermanas Olga, Luciola y Cristina, siempre presentes en nuestra memoria.

Que Dios os bendiga a todos.


José Manuel.

Any dijo...

Querido Andres que hermoso lo que nos hasa en ellos hecho llegar ... cuanto amor en las frses de los niños .. Como tu sabes yo soy profesora de niños con capapcidades diferentes .. y cuando trabajaba descubri grandes cosas en ellos y sobre todo paz ... es lo me transmitian .. y encontr en sus familias a Jesus muchas ¡¡¡ veces .....
Ahora que tengo 53 años .. y he vivido de todo en esta vida siempre por consejo de mi abuela me apoyo en Jesus.... pues sino creo que algunas de las cosas que me han pasado no las hubiese podia resolver ... y si es verdad cuando la angustia ,el dolor viuene a mi me acerco a El y a nuetra madre Maria .. y sabes el dolor pesa menos
Gracias por estas hermosas palabras y a todos lo de blog gracias por susu reflexiones ......
Para ustedes ...con todo cariño a mi me ha hecho muy bien
Pisadas en la arena

Anoche tuve un sueño, soñé que estaba caminando en la playa con el Señor, y a través del cielo pasaban escenas de mi vida. Por cada escena que pasaba, percibí que pasaban dos pares de pisadas en la arena. Una era la mía y la otra del Señor. Cuando la última escena de mi vida pasó delante nuestro miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena, y noté que muchas veces en el camino de mi vida había un sólo par de pisadas en la arena. Noté también que esto sucedía en los momentos más difíciles y angustiosos de mi vivir.


Esto realmente me perturbó, y pregunté al Señor, tú me dijiste cuando yo resolví seguirte que andarías siempre conmigo, todo el camino, y sin embargo ví que en los peores momentos de mi vida, había un sólo par de pisadas. No comprendo por qué me abandonaste, Señor, cuando yo más te necesitaba...y el Señor me respondió: Mi querido hijo, yo te amo, y jamás te dejaría en los momentos de sufrimiento. Cuando viste en la arena, sólo un par de pisadas, fue justamente allí cuando yo te cargué en mis brazos.

Feliz semana ¡

Anónimo dijo...

Aunque no pude estar en la eucaristía de las once, por estar ausente, sí he podido leer tu estupenda homilía. Tienes razón, esta evangelio es francamente bonito, y me pone de manifiesto la predileción que tiene Jesús por los humildes, por los que no son, por los que no cuentan para este mundo actual. Me encanta lo que cuentas de esa familia de Taramundi, Y me parece fascinante las respuestas de los niños, sobre el amor. ¡que bién lo entienden! sin duda muchos adultos no sabríamos dar respuestas tan acertadas.
Siempre me ha hecho meditar esa parte del evangelio, en que Jesús nos dice: "Venid a mi todos los que estais cansados y agobiados y yo os aliviaré" "cargad con mi yugo, poque es suave y mi carga ligera, y encontrareis vuestro descanso"
Fíjate que hoy me dí cuenta, de que el descanso está en cargar cada día con mi cruz, y no resistirme a ella. Dejar que mi Señor actúe y lleve mi vida, confiar en Él plenamente y en todo, saber escucharle y seguir sus indicaciones; consultar con Él cada paso que tenga que dar; y saber que lo que Él me indique es lo mejor para mi, y la manera de demostrarle que le quiero. Es algo que le pido cada día, Enséñame a amarte y a descansar en Ti. Quiero ponerlo todo en sus manos; mi vida y la de mis hijos, y nietos. Él sabe mejor que nadie lo que necesitamos.
Gracias por todo Andrés, que Dios te lo pague.
BENDITO SEA DIOS

Pepitina dijo...

Una vez mas el Señor nos confirma que su palabra es viva y eficaz, desde este texto del que tanto habeis sacado entre todos, gracias a esta tierna homilía. Porque ya las palabras de Jesús a su Padre son de una ternura inmensa y se complementan con los testimonios de los niños, traidos tan a propósito.¡qué bien lo haces Pater!
A veces antes de abrir la homilía me digo: a ver por donde nos lleva hoy el Pater; casi siempre me sorprende, como Dios mismo lo va haciendo en mi vida.
"Si no sois como niños..." Muchas veces me viene al recuerdo el ejemplo, que seguramente muchos conoceis, de aquella joven madre que enseñaba a orar a su hijita de 4-5 años, y le ponía su manita en el corazón, pues allí era donde Dios iba a hablarle..me ha valido tanto, que lo utilizo personalmente y para la catequesis de grupos de adultos a quienes les ayuda a silenciarse.
Estos niños desde su inocencia, traen a colación incluso a S. Pablo; como Mateo con sus 6 años, invitándonos a "vencer el mal con el bien"; Rebeca, que con tanta profundidad puede aprender del amor de sus abuelos, que "hemos de olvidarnos de nosotros mismos a favor del otro, de los demás;Y Lorena que con sus ojos limpios nos enseña "a ver lo bueno del otro siempre" ó "la perseverancia del amor/amistad" que le asombra a Tomás en dos viejecitos que siguen queriéndose y acompañándose.
El testimonio de Cristina es precioso: dar el primer paso con generosidad y desde la gratuidad. Son muchas las cualidades del amor que estos niños nos recuerdan: crecer en el amor,"amando mejor"; sabernos amados a pesar de nuestros defectos; no tener respeto humano y decir el Amor de mil formas y maneras. Pero hoy, en estos moemntos de mi vida, las palabras de Patricio con sus 4 años, me llenan el corazón y me hacen sonreir:“Cuando alguien te ama, la forma de decir tu nombre es diferente.” Tienes razón Patricio; experimentar esto desde alguien a nuestro alrededor, nos muestra el rostro tierno y amoroso de Dios. Al menos yo así lo he percibido.
Esta semana la pasaré con mis nietos en Murcia, donde acaban de mudarse, y como llevo dentro esas palabras de S. Pablo que casi queman:¡Ay de mi si no evangelizare..!, pensé que algo les iba a tocar a mis hijos y nietos -allende el mar, casi- pero después de todo lo dicho, estoy pensando en ¡¡cuánto voy a recibir y aprender de ellos, hijo/nuera, nieto(2 años) y nieta(5 meses)!!
Buena semana para todos y que comencemos el verano descansando de verdad--en el Señor--.