jueves, 11 de mayo de 2017

Domingo V de Pascua (A)



14-5-17                                   DOMINGO V DE PASCUA (A)

Homilía en vídeo
Homilía de audio
Queridos hermanos:
            El otro domingo examinábamos aquellos derechos y deberes que los fieles, por el hecho de haber sido bautizados, tienen en la Iglesia Católica. Hoy volvemos sobre el mismo tema y seguimos conociendo más…:
- Todos los fieles tienen el derecho de recibir los bienes espirituales de la Iglesia, especialmente los sacramentos y la Palabra de Dios (LG. 37) y, por lo tanto, los pastores tenemos la grave obligación de entregárselos. Hace un tiempo estuvo en Oviedo un sacerdote peruano, que había venido a aprender cómo se llevaban los tribunales eclesiásticos. Me contó que, estando tiempo atrás en una parroquia de Estados Unidos, habiendo celebrado una Misa en dicha parroquia y habiendo predicado en ella, fueron a la sacristía un grupo de fieles al terminar la Misa y le preguntaron que de dónde había sacado las ideas que había dicho en la homilía. Él contestó que del libro de un teólogo que había estado leyendo la semana anterior. A esto le replicaron los fieles que, por favor, otro día no hablase en la Misa de las ideas de ese teólogo o de otro, ni siquiera de sus propias ideas. La gente que iba a la Misa quería escuchar la Palabra de Dios y no ideas u ocurrencias de los hombres, aunque fuesen hombres eclesiásticos. También le dijeron que, si alguna vez querían escuchar esas ideas de teólogos, ya le pedirían que les diera una charla, pero fuera de la Misa. ¿Por qué narro este caso? Pues porque entiendo que nosotros, los que tenemos el sacerdocio ministerial, estamos al servicio de los fieles y sólo somos administradores de la Palabra de Dios, pero nunca somos propietarios de dicha Palabra. Por lo tanto, debemos comunicar a los fieles la Palabra de Dios y no “la nuestra, o a los fieles los sacramentos de Dios y nunca los nuestros, s propietarios de dicha gracia. ”. A veces existe la costumbre de sustituir en las liturgias la Palabra de Dios por poesías o trozos de escritos humanos. Estos podrán estar presentes en la liturgia, pero nunca podrán ni deberán sustituir a la Palabra de Dios. Del mismo modo se ha de afirmar que los ministros sagrados somos administradores de la gracia sacramental, pero nunca propietarios de dicha gracia. Así, debemos entregar a los fieles la gracia de Dios a través de los sacramentos, lo cual no significa que los pastores demos a los fieles todos los sacramentos sin necesidad de una preparación o disposición adecuada. NO. Se trata de un derecho de los fieles, pero no es un derecho absoluto, sino que este derecho está regulado por el Señor y por la experiencia de tantos siglos de la Iglesia. Habría que seguir matizando más cosas sobre este derecho de los fieles, pero creo que la idea central del mismo está clara., o a los fieles los sacramentos de Dios y nunca los nuestros, s propietarios de dicha gracia.
            - Todos los fieles tienen el derecho a elegir libremente su estado de vida (GS 29). El viernes por la mañana me llamó un sacerdote de Gijón para preguntarme cómo debía de hacer ante una mujer que le pedía “darse de baja de la Iglesia” (apostasía, la cual implica el rechazo de Dios y de la Iglesia o, al menos, el rechazo de la Iglesia y del Dios predicado por ésta). La Iglesia no es una secta: uno puede entrar libremente y puede salir libremente. Pero esta libertad exige e implica por parte de los fieles conocimiento, búsqueda, preparación, responsabilidad, coherencia… No puedo entrar en la Iglesia o salirme de ella, si antes no he hecho un proceso de profundización y de búsqueda de la verdad y del sentido de mi vida. Luego he de actuar responsablemente asumiendo las consecuencias. Después tengo que ser coherente con aquello que he decidido y hablado. Por ejemplo, no entiendo cómo unas personas critican la riqueza de la Iglesia y, a la hora de casarse, eligen los edificios más vistosos y “ricos” de la Iglesia para contraer matrimonio. No. Si critican la riqueza de la Iglesia y luego quieren casarse “por la Iglesia”, por favor, que lo hagan en los templos más humildes, pobres y de ladrillo que tiene esa Iglesia, por ejemplo, en el bajo comercial que sirve de templo en un barrio de Avilés  (El Pozón), en el que, cuando tiran de la cadena en el piso de arriba, se oye todo en el templo, en plena Misa.
 
 Bien, una vez que uno ha buscado, ha profundizado, ha decidido… la Iglesia le reconoce la libertad para elegir su estado de vida. Por eso, nadie puede ser coaccionado para casarse o no casarse, para entrar en una congregación religiosa o en el seminario. Nadie debe ni puede coaccionar a los fieles para entrar o para salir de un grupo religioso o una asociación de fieles. Y aquí se han hecho y se hacen auténticas barbaridades. En nombre de Dios o de la dirección espiritual o de la obediencia, y todo ello mal entendido, se puede coaccionar la conciencia de la gente. Podemos y debemos ayudar a que los fieles busquen, profundicen, decidan…; podemos aconsejar, pero siempre, siempre la decisión última ha de quedar en manos de los fieles. Esta es la auténtica libertad que Cristo ha querido para nosotros. Ahí tenemos el ejemplo que nos dejó con la parábola del hijo pródigo: Dios le deja en libertad para marcharse y en libertad para volver. Esta es la manera de actuar de nuestro Dios y nosotros hemos de hacer del mismo modo. 

3 comentarios:

Carmen Viña dijo...

Yo,pienso como esos parroquianos de Estados Unidos...,En la S.Misa, a mi me gusta que me hablen de la palabra de Dios y de la fe en Jesucristo ;cuanto mayor sea la fe,el sentimiento , la luz y la devoción con que lo transmitan mejor;mucho mejor. No se llega a conocer a Jesús lo suficiente nunca,y a Dios Padre mucho menos.Por eso no me canso de oir hablar de Ellos. A las personas(sacerdotes)que llevan a Jesús dentro, que tienen una experiencia de Dios,me encanta escucharlas, me llenan el alma y el corazón... Feliz jueves,un abrazo para todos!!!
P.D. los teólogos para otro momento ...

Feli dijo...

Jesús nos da toda la libertad para poder elegir ,eso es precioso ,porque Jesús es libertad,pero una libertad exigente,"eres o no eres",elige,pero si estás conmigo,ama,ayuda,no te paralices.Respecto,a la riqueza de la iglesia, muchas personas la ven rica. También creo que tenemos que preguntarnos el porqué. Como dijo Jesús,hay que buscar a las ovejas que están fuera del redil,y no ver todo lo malo de ellas.Quizás la iglesia que somos todos,nos falta pobreza ,humildad,caridad, en total amor. Quiero a Jesús mucho,cada vez más,porque sé,que Él,es el camino al Padre.Pidamos para poder ver las cosas claras,y no cegarnos con otras que no son tan claras. También creo que el Papa Francisco,está cambiando muchas cosas.Que Dios le dé mucha salud y fuerza. Un abrazo.

Anonimo dijo...

Despues de escucharle solo me queda dar gracias a Dios por los Pastores valientes,que solo se preocupan de mostrar el camino que nos lleva al Padre,muchas gracias por vivir su vocacion,sin importarle nada mas que Dios,