miércoles, 16 de marzo de 2016

Domingo de Ramos (C)



20-3-2016                              DOMINGO DE RAMOS (C)

            En el día de hoy celebramos el domingo de Ramos. Hemos acompañado a Cristo en su entrada triunfal en Jerusalén. Asimismo en el evangelio hemos escuchado el relato de la pasión de Jesús: como lo maltrataron, le golpearon, le flagelaron y lo crucificaron. Y todo esto, ¿por qué? Por querer hacer la voluntad de su Padre Dios. Sin embargo, estas muertes violentas y estas persecuciones contra los hombres de fe no son cosas del pasado. Siguen sucediendo hoy en día.
En 2015, más de 7.000 cristianos han sido asesinados por su fe, según datos de la organización Open Doors. Estos datos solo incluyen las muertes que han podido ser verificadas, pero la organización advierte que se conoce que el número de asesinados por el Estado Islámico en países como Siria e Irak es mucho mayor.
Fijaros: estamos hoy a 20 de marzo de 2016. Pues bien, en la mañana del 4 de marzo de 2016 y en un albergue situado en Aden (Yemen), en el que se encontraban ancianos y discapacitados tomando sus desayunos, que les servían unas religiosas Misioneras de la Caridad (fundadas por la beata Teresa de Calcuta), entraron un grupo armado de islamistas radicales. Los atacantes, armados con fusiles automáticos, asesinaron al guardián de la residencia para poder acceder al interior y a todos los que se interpusieron en su camino. Al entrar en la residencia, los yihadistas tranquilizaron a los ancianos y discapacitados y les aseguraron que no les matarían porque sólo buscaban a los cristianos. Durante el ataque asesinaron a cuatro Misioneras de la Caridad y a otras doce personas que salieron en su defensa, ancianos y voluntarios. Las religiosas murieron con los delantales puestos. Eran las hermanas Anselm (57), Reginette (32), Margarita (44) y Judith (41). 

Esa misma mañana las hermanas habían asistido a la Santa Misa como cada día antes de iniciar su labor entre los más pobres. Tras la Santa Misa y apenas unos momentos antes de ser asesinadas, rezaron como cada mañana una oración que se ha podido conocer gracias al Vicario Apostólico de Arabia del Sur, Mons. Paul Hinder: 
Señor, enséñame a ser generoso.
Enséñame a servirte como lo mereces;
a dar y no calcular el costo,
a luchar y no prestar atención a las heridas,
a esforzarme y no buscar descanso,
a trabajar y no pedir recompensa,
excepto saber que hago tu voluntad.
Con esta oración en el corazón, estas religiosas se enfrentaron al odio del fundamentalismo islámico, que terminó con sus vidas sin importar que éstas estuvieran dedicadas a atender a aquellas personas a las que la sociedad margina y que morirían solas y en la calle si no fuera por la caridad y la entrega de las religiosas de la congregación fundada por la Beata Teresa de Calcuta.
Aquella región de Yemen es de mayoría islámica. El Vicario Apostólico declaró que  “hay algunos grupos radicales que simplemente no soportan la presencia de cristianos que sirven a los más pobres de los pobres”. “No hay duda que las hermanas han sido víctimas de odio contra nuestra fe.
Tan sólo una de las hermanas consiguió sobrevivir a la masacre, la superiora del convento, sister Sally, que se refugió en la capilla al oír los gritos de terror provocados por la matanza. La hermana habría tratado de poner a salvo las formas consagradas para que no fueran profanadas, sin ser descubierta por los verdugos de sus compañeras. Parece ser que sister Sally se encuentra físicamente bien, pero en estado de shock y agotada por el calvario vivido. La religiosa tuvo que ser evacuada del país poco después de haber visto los cuerpos sin vida de sus hermanas y trasladada a un lugar seguro. 
Durante el ataque, fue secuestrado el sacerdote indio Tom Uzhunnalil, que atendía espiritualmente a las Misioneras de la Caridad y residía temporalmente con ellas, después de que su parroquia fuera atacada por un grupo de hombres armados el pasado mes de septiembre en el centro de Aden. Todavía se desconoce el paradero de este sacerdote.
El domingo 6 de marzo el Papa Francisco ha comunicado al mundo entero estos hechos ante el silencio de los periódicos y de las televisiones y la indiferencia de la comunidad internacional, que ha ignorado la masacre perpetrada en el nombre del Corán. El Papa denunció que las monjas asesinadas eran víctimas de sus verdugos, pero también de la indiferencia, de esta globalización de la indiferencia, del ‘no importa’”. El pontífice reconoció el martirio de estas cuatro hermanas a las que su fe en Cristo les costó el derramamiento de su propia sangre. 
Por su parte, las Misioneras de la Caridad han mostrado su firme determinación de continuar aliviando el sufrimiento de los más desfavorecidos, sin que las amenazas puedan apartarlas de su labor. “Las Misioneras de la Caridad no van a dejar sus saris y seguirán trabajando como lo han hecho hasta ahora”. Las religiosas nunca han dejado de atender a los más pobres, aunque esa decisión pusiera en riesgo sus vidas. 
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, en declaraciones al diario Avvenire: “Verdaderamente son mártires, porque me contaban que habían recibido amenazas y aun así prefirieron quedarse; algo que les costó la vida.
Anselm, Reginette, Margarita y Judith son los nombres de estas nuevas mártires que pagaron un alto precio por ser cristianas y por su compromiso con los desfavorecidos. De estas cuatro historias que se vieron truncadas por el odio, sólo se ha podido conocer más a fondo en estos días la de Sister Anselm, gracias a las declaraciones de su familia a los medios de comunicación indios. La historia de la hermana Anselm, mártir en Yemen a los 57 años de edad, comenzó en la localidad india de Gumla, donde fue bautizada con el nombre de Cecilia Minj. Su familia, que ha conocido la noticia de su muerte a través de las Misioneras de la Caridad, recuerda a esta religiosa como Cecilia, la chica de 20 años que decidió entregar su vida a Dios y que fue conducida por su hermano hasta el convento de la congregación fundada por la Beata Teresa de Calcuta. Durante cuarenta años, Anselm dedicó su vida a aliviar el sufrimiento de los más pobres de entre los pobres, también en las visitas que realizaba a su familia cada diez años, como es costumbre en la congregación. La última de estas visitas tuvo lugar en el año 2010, cuando Anselm permaneció un mes junto a su familia dedicada a atender a sus vecinos más necesitados. “Ella estuvo ayudando a los pobres y a los ancianos durante toda su vida. Esa fue la razón por la que dejó el hogar a los 20 años”, explica su hermano. Calcuta, Estados Unidos, Irak, Roma, Jordania y Yemen fueron los lugares en los que la hermana Anselm se entregó como Misionera de la Caridad a la tarea de cuidar a los que sufrían las consecuencias del abandono, la soledad, el hambre y la miseria. En el último de estos lugares, en Yemen, fue donde finalmente realizó la entrega más radical, la de su propia vida.
La pasión y muerte de Jesús se sigue haciendo realidad cada día a través de sus discípulos. Aquí tenemos cuatro ejemplos concretos. Os pido que de la mano de Anselm, Reginette, Margarita y Judith celebremos en esta Semana Santa la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

6 comentarios:

Feli dijo...

El que siente ese amor tan grande de Dios,con que fuerza trabaja en muchas personas,que dan la vida por Él,y sienten una felicidad infinita.Yo que fui a los ejercicios espirituales,vine con una fuerza y una paz increíbles. Amig@s no sé ,si a vosotr@s os pasa igual que a mí,pero estoy sufriendo mucho por esas personas que están atrapadas,entre el agua,el frío ,el hambre,y el olvido.¿Me pregunto Dios mío, que puedo hacer?,pasar de todo?,no mirar los medios que me hacen revivir ese sufrimiento?,Que hago?.Esas 4 monjitas de las que habla D. Andrés,sabían lo que les iba a suceder,y no les importó,Él,estaba en su corazón,y estaban llenas de esa fuerza.¿Nosotr@s,realmente no podemos hacer algo?.El que calla, otorga.Y nuestro silencio de cristian@s,nos ahoga,a mi por lo menos.Jesús que murió en la cruz por nosotros,les dirá ,a los que a los que puedan hacer algo,que lo hagan ya.Y dejémonos de que son de otra religión,de otra raza,para Dios ,todos somos personas.Un abrazo amig@s.Y que Dios nos bendiga.Feliz día de Ramos.

Pepitina dijo...

¡Qué idea tan buena ha sido que nos presentases los rostros jóvenes y hermosos de estas Hermanas màrtires!! Gracias Pater.
Me uno a Feli, que continúa agradecida por cuánto recibió como gracia en los Ejercicios espirituales de este mes. Éramos un nutrido grupo... a todos nos gustó poner rostro a nuestros nombres, que nos sonaban, pero no conocíamos. Y esta es una parte importante de cuántos nos reunimos para estar con el Señor, y conocerle mejor a través de D. Andrés.
Yo tuve la suerte de poder quedarme hasta el domingo, y coloqué debajo del Sagrario del Oratorio los nombres escritos en la lista de los que en algún momento nos acercamos "en fila" al director espiritual; tocamos a poco tiempo con D. Andrés, pero el Espíritu Santo actuó e hizo el resto. Creo que son cómplices los dos...
¡¡El Señor estuvo grande con nosotros y estamos alegres!!
Santa semana amigos. Muy muy Santa.

carmen dijo...

Al hilo de la homilía de este domingo, os envío este artículo que circula por las redes:
"Las chicas de lo mandiles
Los mandiles. Llevaban los mandiles puestos. Mandiles manchados de sopa o de verduras, de manos de los niños o de los viejos, manchados ahora de la propia sangre, como un extraño collage de menestra y salsa de tomate, que no es tomate, que es de verdad. Cuatro mujeres que hicieron de su vida dar dignidad y besos a cucharadas, con las caricias y la sonrisa y el trabajo incansable de recoger los platos y hacer las camas y las vendas y los orinales. Monjas, sí, de esas de las que mucha gente se ríe porque piensan que son tontas porque hablan con voz de monja o que se pierden la vida esta loca que llevamos, que igual no tienen movil ni van a los centros comerciales ni ven gran hermano ni practican sexo. Jóvenes mujeres aparentemente frágiles que nunca descansan. Estas si que vivieron el día y el año y la vida de la mujer trabajadora. Estas tontas monjas si que supieron ser felices sin libros de autoayuda del vips. Estas pobres monjas si que fueron valientes, cuidando de los más pobres en una tierra de islamistas fanáticos que van arrasando el mundo como la peste negra. ¿Quien es el heroe que se queda cuidando de cuatro viejos cuando sabes que vienen los demonios a cortarte la cabeza y grabarlo en HD para atemorizar al mundo?. Me río de las tetas al aire de femen o las amigas de la Rita, me parto de los semáforos con falda de valencia y me escojono de tanto progreHippi que no le falta un detalle de sus diseñadas vidas haciendo padrenuestros feministas. Estas chicas muertas les restriegan, nos restriegan, los mandiles ensangrentados en la cara. Servir hasta la muerte. Ayudar hasta el último momento. Y eso porque su fe era su energía y Jesús y su compromiso por un mundo más bueno las hicieron cristianas y monjas, sí; monjas con delantal. Para siempre. Como tantas mujeres que sostienen el mundo. Madres, abuelas, niñas, monjas; asesinadas, golpeadas, violadas, pero fuertes, lo más hermoso de este muchas veces podrido mundo.
Contemplo mi delantal en la cocina y se que ya no volverá a ser el mismo. Ni yo tampoco."
Buena semana a todos los amigos del blog.
Carmen

Carmen dijo...

Gracias D Andrés. La homilía preciosa, y mejor aún la de audio que la escrita (no pude ir a misa). También Muchas gracias por haber explicado, lo del ayuno de la Cuaresma, son ciertos todos los adjetivos ,que dice ,y alguno más; la gente es incapaz de callar ante la postura de otra persona. Un abrazo a todos y feliz S.S

Carmen dijo...

Gracias D Andrés. La homilía preciosa, y mejor aún la de audio que la escrita (no pude ir a misa). También Muchas gracias por haber explicado, lo del ayuno de la Cuaresma, son ciertos todos los adjetivos ,que dice ,y alguno más; la gente es incapaz de callar ante la postura de otra persona. Un abrazo a todos y feliz S.S

Esperanza dijo...

Buenas noches. El domingo en la homilía de D. Andrés me dió mucho que pensar cuando dijo que en España la iglesia católica está perseguida, parece mentira que con la libertad que hay pueda ser eso posible pero es lo cierto y tiene toda la razón, y lo digo por lo siguiente, ya hace tiempo que quitaron los crucifijos de los colegios públicos, de los ayuntamientos etc.etc. Y LOS CRISTIANOS NOS CALLAMOS. Claro que está la IGLESIA CATÓLICA perseguida, hacen o nos dejamos hacer lo que les da la gana y no pasa nada y con lo que se avecina hay que ponerse a temblar. Que el señor nos ayude y no nos abandone, se lo pido a Dios en mis oraciones. Que pasen una Santa Semana. Muchas gracias D. Andrés y que Dios lo bendiga, pero entre nosotros. Un abrazo.