jueves, 23 de julio de 2015

Domingo XVII del Tiempo Ordinario (B)



26-7-2015                              DOMINGO XVII TIEMPO ORDINARIO (B)
VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS (I)
Homilía en vídeoHAY QUE PINCHAR EN EL ENLACE ANTERIOR PARA VER EL VIDEO.
Homilía de audio en MP3
Queridos hermanos:
            En el curso 1993-1994 estuve de formador del Seminario de Oviedo. Al inicio de mi tarea pensaba que ésta consistía en hacer buenos seminaristas para que fueran buenos sacerdotes. Enseguida me di cuenta que no puede haber buenos seminaristas ni buenos sacerdotes si no hay primero buenos cristianos. Avanzado el curso descubrí otra cosa que, para mí, fue muy importante en lo sucesivo: Nadie puede ser buen cristiano si antes no es buena persona. Es decir, los pilares sacerdotales y cristianos se fundamental en los humanos. Pues bien, en varias homilías voy a intentar desgranar algunos valores humanos que sostendrán el evangelio que Jesús siembra en nosotros.
            Al predicar esto lo hago desde la experiencia de la Sagrada Escritura, desde la experiencia de tantos santos y santas, canonizados o no, desde lo que Dios muestra a otras personas, sean creyentes o no, desde lo que a mí me vale, desde lo que percibo que Dios me pide, desde… Lo que yo diré a continuación no es exhaustivo, no es completo. Faltan muchas cosas, pues también es verdad que Dios mismo nos irá diciendo en nuestra conciencia y a través de las circunstancias particulares por las que uno pasa, qué es lo que Él quiere en nosotros. Habrá cosas con las que no estaréis de acuerdo, pero es lo que yo vivo y, sobre todo, es lo que quiero vivir, y os lo propongo por si sirve de ayuda para alguien, aunque sea para una sola persona.
            1) Austeridad. El consumismo nos invade: anuncios en la TV, en los periódicos, en las paredes, en la radio, en las carreteras. Y esto, el hecho de que haya tanta publicidad, es signo de que funciona, de que vende, pues, si no fuera así, no se gastaría en ello:
+ Compramos y tenemos más ropa de la que necesitamos. Las modas se suceden año tras año y se venden las novedades que se producen.
+ Entramos en cafeterías y bares (deben ser de los pocos negocios que no cierran e invariablemente hay gente en ellos) y siempre tomamos algo, aunque no tengamos sed o hambre, pues de otro modo quedamos como los “raros”.
+ Se impone el día del padre, el día de la madre como días de regalos; los regalos de Santa Claus, de los Reyes Magos, de San Valentín, de fin de curso… Nos estrujamos el cerebro para ver qué regalamos: cosas que no se necesitan y/o que se amontonan en nuestras casas, en las repisas de nuestros armarios…
+ Hemos de probar, saborear, conocer comidas, restaurantes, bebidas…
+ En un anuncio comercial que leí hace tiempo se aludía a un informe de la OCU (organización de consumidores): “Planificar la compra nos puede ahorrar 634 € al año”. Se refería a la diferencia de precios en distintos supermercados. Sin embargo, yo entiendo que se puede ahorrar de tres maneras: 1) Comparando en los lugares más baratos y adquiriendo lo más barato. 2) Comprando cosas de calidad que duran más y nos hacen mejor servicio. 3) COMPRANDO SOLO LO QUE UNO NECESITA. Esto que parece tan obvio, sin embargo, es lo menos aplicado en tantos casos. Una vez escuché a una persona, que miraba unas hojas de propaganda, exclamar: “¡Dios mío, cuántas cosas no necesito!”
Por lo tanto, PROCLAMO que tenemos que comer y beber cuando tengamos hambre o sed, y no por mero convencionalismo social. PROCLAMO que no hay que hacer regalos, ningún tipo de regalo a no ser que se necesite realmente (muy pocos estaréis de acuerdo con esta aseveración). PROCLAMO QUE EL CRISTIANO HA DE VIVIR AUSTERAMENTE; sólo con lo necesario. Dice S. Pablo: “Vivamos sobriamente” (1 Tes. 5, 6.8). “Teniendo qué comer y qué vestir, es suficiente” (1 Tim. 6, 8). Dice S. Pedro: “Vivid sobriamente” (1 Pe. 4, 7; 5, 8).
Recuerdo que una vez vino una niña de unos 8 años de Rusia a pasar un verano en España con una familia; los pañuelos de papel que usaba durante el día los lavaba por la noche y los tendía para que se secaran a fin de poder utilizarlos (¡los mismos!) al día siguiente. Tardó un tiempo en acostumbrarse a… que podía tirar los pañuelos de papel una vez usados. Recuerdo también que una familia lo estaba pasando mal económicamente hablando y tenía perspectivas de que su situación iba a mejorar, y yo siempre les decía: “¡Atención! Debéis vivir siempre del mismo modo, tengáis más dinero o menos”; es decir, vivir en austeridad, que no es lo mismo que vivir en miseria. Si uno gana 1800 € al mes y se puede arreglar con 900 €, no tiene ‘obligación’ de gastar el resto durante el mes.
            2) Ecología. Hace muy poco tiempo el Papa Francisco ha publicado la encíclica “Laudato si”[1] sobre la ecología desde una perspectiva cristiana. Os recomiendo su lectura. Es obligación del cristiano proteger la Tierra y no desperdiciar sus recursos:
+ El cristiano reutiliza el papel y lo recicla. No compra mercancías que tengan demasiado papel innecesario (pienso en regalos de niños bien presentados con mucho plástico y papel que hay que tirar inmediatamente; pienso en la Telepizza que hay que tirar el envase; pienso en tantos ejemplos).
+ El cristiano procura gastar sólo el agua que necesita, no dejando correr innecesariamente el agua del grifo mientras se enjabona al ducharse, o mientras enjabona los cacharros que friega.
+ El cristiano procura coger vehículos de motor cuando lo necesita, porque a veces cogemos el coche hasta para ir a la calle de enfrente.
+ El cristiano joven y/o que puede procura no coger el ascensor y hacer pierna para no gastar luz innecesariamente.
+ El cristiano procura no dejar las luces encendidas innecesariamente, o la TV si no la ve, o la radio si no la oye, o el ordenador si no lo utiliza.
            + El cristiano procura no ensuciar el suelo con papeles, botellas, colillas…, en las calles de su pueblo o ciudad, o en las carreteras arrojando objetos, o en los prados y montes, cuando hace excursión. Recuerdo que hacia 1986 un emigrante de Taramundi que trabajaba en Suiza me contó el siguiente caso: estaba él un parque de allá y compró un paquete de cigarrillos. Desenvolvió el paquete para coger un cigarrillo y tiró al suelo el plástico que lo envolvía y el trozo de papel plata que cubre los cigarrillos por dentro de la cajetilla. A dos metros de él estaba una señora con su hijo. El hijo tendría unos 4 ó 5 años. Al ver aquello que hizo el emigrante el niño, sin que la madre le dijera nada, se desprendió de la mano de su madre, se acercó al emigrante, se agachó y cogió lo que había tirado éste y fue hasta una papelera, que estaba distante como unos cuatro metros, y allí depositó los desechos volviéndose después para con su madre. Me decía el emigrante que nunca más tiró nada al suelo, ni en Suiza ni en España… Os invito a pasear por Oviedo antiguo las mañanas (hacia las 7 u 8) de los sábados y de los domingos para que veáis la pocilga en que convertimos todos esto… Recuerdo también  que el último año que vino el Papa Juan Pablo II a España para encontrarse con los jóvenes, se reunieron unos 700.000 en Madrid y tenían miedo los servicios de seguridad de lo que pudiera pasar ante tanta avalancha de gente. Todo el mundo reconoció después que no había habido alteraciones del orden público, ni basura, sino que todo se desarrolló con mucho respeto y orden. Los vecinos y los policías y los barrenderos se hacían lenguas de los jóvenes cristianos. Al fin de semana siguiente hubo un concierto de música rock en Madrid y asistieron unos 70.000 jóvenes. Hubo muchos altercados, destrozos, basura, ruidos. Notemos la diferencia entre unos jóvenes y otros.
            PROSEGUIRÁ...

[1] http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"Nadie puede ser buen cristiano si antes no es buena persona." La primera vez que le escuché estas palabras, me dieron mucha tranquilidad respecto a la educación de mis hijos. Yo he formado buenas personas, y así, les he dado la base para que el día tengan su encuentro personal con Dios, puedan llegar a ser buenos cristianos.
Gracias. Un abrazo.

Feli dijo...

Yo tengo que decir que también hay muy buenas personas y no son cristianas,tengo el gusto de conocerlas.En cambio yo,con lo que tu pones de ejemplos,tengo muchas faltas,compro cosas,me gusta hacer regalos,voy en coche a la tienda del pueblo,me gustan los envoltorios guapos,Dios mío,tengo que llamar a D.Andrés y confesarme,y hacer lo posible para cambiar,que esa es otra.También pienso,que si no compramos regalos ,ropa etc,la gente,no tendrá trabajo,y se ira para sus casas sin un sueldo.Una obra buena,sería comprar al que le va regular en el negocio,para ayudarle a salir del pozo.
Ay Dios mío,ayudame a hacer sacrificios,y mejorar en muchas cosas,te lo pido, y con todos mis fallos quiéreme igual, o más,yo a Tí te quiero mucho ,aunque muchas veces sea débil.Un abrazo y que Dios nos bendiga a tod@s

Pepitina dijo...

Esta homilía no cabe duda que pertenece a la Pastoral de verano, también para los que no salimos fuera del entorno estos dias, pero deseamos que nuestra fe y trato con Dios no se tome vacaciones...Estoy deseosa de que continuen las homilías que resumen la encíclica del Papa, ¡qué bien me vienen como complemento a su lectura!Voy a acabar en el Grupo de los Verdes....de los Cristianos verdes.
Buen descanso a todos, amigos!

Milagros dijo...

!ay cuanto me da que pensar esta homilia!.Nada mas leerla me vino a la mente el encuentro de Jesus con el joven rico y la pregunta de este,la contestacion de Jesusy la reaccion del joven y yo no quisiera reaccionar asi yle digo en la intimidad del corazon que me ayude a quitar poco a poco tantas cosas innecesarias alas que estoy atada y que tendre que ir descubriendo porque se que existen y a veces no me doy cuenta de ello,
.que Diosle siga dando esa libertad para decirnos lo que es justo sin miedo a quedar mal.

MARY dijo...

VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS :
Nosotros a nuestros hijos les hemos inculcado mucho en el ser buenas personas y creo que gracias a DIOS lo conseguimos ,y lo de ser buen cristiano ,tambien se hizo lo que se pudo y como nos enseñaron anosotros .Referente a esta homilia estoy de acuerdo que el consumismo nos invade y el caso es que está muy arraigado ,los mayores cuánto tenemos que cambiar para ser buenos cristianos,pero en lo que mas pienso , es en la juventud porque han nacido con este mundo así ,es lo que conocen y ahora quien los cambia ,esto es muy fuerte .Tenemos que pedir al SEÑOR que nos ayude ,debemos dar ejemplo ,hablar mucho con ellos ,que sepan la situación de la familia para que sepan si se puede comprar todo lo que piden , y que tambien se puede ser muy feliz sin tener tanto que lo mas bello tiene que ir por dentro .bueno hermanos ya me enrrollé mucho .Que el SEÑOR nos guie que nos hace mucha falta

Anónimo dijo...


Querido Andrés,

Lo has vuelto a hacer. Has conseguido que esté atento a la pantalla. Atento a tu mensaje que es el del Evangelio sólo que a veces lo olvido.

Un saludo cordial.