viernes, 17 de abril de 2009

Domingo II de Pascua (B)

19-4-2009 DOMINGO II DE PASCUA (B)
Hch. 4, 32-35; Sal. 117; 1 Jn. 5, 1-6; Jn. 20, 19-31
Homilía de audio en MP3
Homilía de audio en WAV

Queridos hermanos:
A finales del siglo XX el Papa Juan Pablo II instituyó el segundo domingo de Pascua como DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA. ¿De dónde viene esto? Una joven monja polaca, María Faustina Kowalska, que fue canonizada en abril de 2000, escribió un diario por indicación de su director espiritual en el que narraba las revelaciones que Cristo Jesús le hizo. Esta religiosa no tenía estudios primarios y falleció en 1938. Lo que ella escribió en el diario y que le fue revelado por Jesús es lo que ya se contiene en el evangelio: Dios es misericordioso y nos perdona, también nosotros debemos ser misericordiosos con los demás y perdonar. No importa lo grandes que hayan sido nuestras faltas, el mucho tiempo durante el cual hayamos pecado. Su Misericordia es más grande que nuestros pecados y todos ellos han sido borrados por la sangre derramada por Cristo en la cruz.
La Misericordia de Dios, por lo que he visto siempre, no se derramada sólo sobre los pecadores. También Dios la entrega a raudales a los niños, a los enfermos, a los ancianos, a las familias, a todos los hombres. Pues todos necesitamos esta Misericordia divina. Voy a contaros algunos ejemplos de esto:
- El Sábado Santo, estando en Panes, para celebrar los oficios de Semana Santa me trasladé a Cantabria para dar algunas charlas a unas personas que decidieron reunirse esos días para orar al Señor. Empezábamos a las 10 de la mañana con una oración en la que estábamos alrededor de unas imágenes sagradas con velas y se hacían algunos cantos. Luego se hacía un momento de silencio para que quien quisiera expresara en voz alta lo que su espíritu sentía. Había allí una mujer con su hija de unos 3 ó 4 años. La niña estaba sentada en las rodillas de su madre. Resultó que la niña estornudó y cayó al suelo algo que salió de su boca o de su nariz. Entonces la madre rápidamente se levantó, sentó a la niña en la silla, cogió un pañuelo de papel y se puso a recoger aquello que había caído al suelo para que nadie lo pisara. A ella no le daba asco recoger aquello, y luego coger el pañuelo sucio y metérselo en el bolsillo para tirarlo después. Mientras yo veía esto, a mi espíritu vino enseguida que aquella acción tan sencilla era imagen y reflejo de la acción misericordiosa de Dios con cada uno de nosotros: También El nos tiene en sus rodillas y nos rodea con sus brazos para que no nos caigamos y nos besa. También El se da cuenta cuando tiramos o escupimos algo al suelo y se levanta a recogerlo, a limpiarlo, y a guardarlo en su bolsillo. Tampoco El siente asco de lo nuestro. También El nos vuelve a coger y a sentar en su regazo.
- El Domingo de Pascua vino Luz, de 23 años, a nuestra Misa de 11. Ella tiene un problema de movilidad y su madre pensó que sería bueno que recibiera la Unción de Enfermos. Ella aceptó y la recibió al finalizar la Misa. Antes de recibirla quiso leer una carta, que yo transcribo parcialmente: “Hola Padre (Dios): Voy a recibir la Unción de Enfermos. Me pareció como que me iba a morir enseguida, ¿qué tontería verdad? Bueno, pues yo quiero curarme, claro que quiero, ¡como no! La vida es tan dura y pienso que nadie puede entenderme. Sólo Tú no me dejas. Tendré muchos hermanos y gente que me quiere, pero considero que la sociedad no quiere ayudar, se cansa y te hacen sentir fatal. Odio pedir ayuda y más aún con malas caras. Pues bien, me dirijo a Ti, porque quiero recibir este sacramento con total afirmación y, pese a no tener suficiente fe, quiero que me cures. Quiero que me cures y que nunca olvide lo duro que es mover un pie, lo cansado que es acostarse o lo terrible que es ducharse. Quiero recordarlo todo para ser buena con los demás. Señor, esto es porque tú lo permites y tiene que ser bueno. Yo no me enfado contigo, pero siempre te pregunto por qué. Sé que no consigo saberlo; sé que ahora mismo estoy muy dudosa y me gustaría que me dijeras qué camino tomar. Quiero que me cures, pero si no lo haces, que esta Unción sea para que me des una vista inteligente en mi camino. Señor, no quiero ser cobarde; quiero luchar. Señor, gracias por estar conmigo y no dejarme a pesar de tener estas incomodidades. No me gusta ser calificada de ‘enferma’, pues mi cabeza creo que está bien y mi energía es vitalidad, pero bueno…, si la gente quiere decir ‘enferma’, yo no puedo cambiarlo. Por favor, Señor, que la Unción unja a toda mi familia y a los de mi alrededor. Llénales de vida y nunca les permitas sufrir tanto, que sean tan inteligentes de comprender el sufrimiento sin poder tenerlo. No quiero que lo pasen mal, pero que entiendan y que tengan paciencia conmigo. Dame esa casita, dame ese trabajo para verme profesionalmente capaz, y dame una persona con la que compartir mi vida, pero que sea super paciente y comprensiva viendo que la felicidad se puede conseguir si uno quiere y yo sí quiero. Señor, guíame, por favor, y que nunca vuelva a ser esa niña que no tenía problemas; quiero tenerlos, porque he visto que estoy más y más cerca de Ti”.
Que Dios derrame amor sobre todos y cada uno de nosotros como lo hizo sobre aquella madre y su hija, y sobre Luz y su familia.

10 comentarios:

Any dijo...

Dios mio .. se me pueso la piel de gallina al leer tu homilia .. y ver estos casos que nos cuentas .. Cuanta enseñanzas Andres ¡¡¡Poruqe los hombres seremos tan ciegos .. que no sabemos ver con los ojos del corazon .. y con lo ojos de los que sufren ... Gracias por tus palabras

yolanda dijo...

Mi querido Andrés y a todos los que compartimos tus homilias un saludo¡¡¡
No he podido evitar estremecerme con el coraje,fe,aceptación y agradecimiento de Luz y su familia hacia Dios...Ha sido precioso...
En estos momentos estoy escribiendo sobre una vivencia personal en la que quien guia mis escritos con el ejemplo de como fue su vida es la Venerable Madre Teresa Gallifa Palmarola fundadora de las Siervas de la Pasión. Actualmente está en proceso de beatificación.
Os explico ésto porque con la homilia de hoy me ha recordado como fue su vida.
Ella también acogió en sus brazos a muchos niños y a muchas jóvenes en momentos de mucha dificultad para ellas.
Conocida por su virtud el Sr. Obispo le encomienda a la acogida
de jóvenes gestantes, la cual desarrolla con eficacia y esmero, evitando el aborto y procurando el Bautismo de los niños.Empieza así su Obra a favor de las madres y sus hijos.
MUJER FUERTE, LLENA DE FE, DE HEROICA ESPERANZA Y DE ABNEGADA CARIDAD,su vida constituye un ejemplo de cómo se ama a Dios y al prójimo, y un testimonio de que el cristiano puede y debe hacerse presente en el mundo para el servicio de los necesitados.
Doy a Dios las gracias por haberme hecho llegar a mis manos un dia por casualidad su novena y poder haber conocido la vida de ésta Gran mujer.
Glorifica Señor a tu sierva Teresa para que el mundo admire su santidad, imite su amor a la Pasión de Cristo, y se comprometa como ella, en la defensa de los valores de la mujer, de los derechos humanos y divinos del niño, y la entrega a los mas necesitados...Que así sea...De colores¡¡¡

Pepitina dijo...

Cuántas veces en mi oración pido al Señor que me cubra con Su Misericordia, tanta miseria, infidelidad como veo en mi. Y siempre acude en mi auxilio; esa petición mia siempre le llega al corazón y cuánto la agradezco.
Hace tiempo encontré una definición a la Misericordia que me llegó muy adentro:es la capacidad de entregar algo de mi mismo a la pobreza del corazón de mi hermano. Y continua el texto:-Así actúa siempre Jesús: al corazón pobre de la pecadora, Jesús le entrega el perdón; a la mirada deshecha de Pedro en las negaciones, Jesús le llena con el consuelo;el sufrimiento desesperado del buén ladrón en la cruz lo colma el Señor con la certeza del Reino.La misericordia pasa siempre por el esfuerzo de arrancar algo de mi, para que sirva al crecimiento humano del otro.- Ciertamente de que maneras tan distintas no enseña Jesús a imitarle actuando con misericordia; ahí tenemos además las Obras de Misericordia..porque un día nos "examinarán del Amor", y de ello tratan todas ellas.
"Bienventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán Misericordia", nos dice Jesús, mas yo pienso si estará invertido el orden, ya que sólo seré misericordiosa -ó bien la sabré realizar con los demás- cuando reconociéndome antes pecadora, enferma, sóla,con hambre ó sed, abandonada del mundo...
sienta y viva, como Él mismo Jesús cubre mi pobreza con Su tierna, bendita y maravillosa Misericordia. Es entonces cuando, recibiéndola como Don suyo, seré capaz de entregarla a mis hermanos, siendo instrumento de Dios, para hacerles llegar Su Amor. Porque realmente el Amor de Dios se llama así: Misericordia.
Como nos recuerda la homilía, podemos pensar que Su Misericordia es sólo para los pecadores, pero...qué hermosos testimonios.¡cuánta ternura y fortaleza derrama Dios sobre su hijos! niños, adultos, enfermos... a todos desea cubrirnos con Su Amor misericordioso. Pidámoselo. No tardará en regalársenos. Lo está deseando.
Que paseis una feliz semana, rodeado por Sus brazos y sobre Sus rodillas..como la niña de la historia y como Luz, "sanos ó enfermos" tengamos la fortaleza de decirle ante cualquier situación: "Señor, esto es porque tú lo permites y tiene que ser bueno." Fe.

Anónimo dijo...

Luz, ya lleva inscrito en su nombre el mensaje que hoy nos da su testimonio, es una verdadera LUZ que nos regala La Divina Misericordia, para que tengamos firmes las virtudes de la Esperanza, la Fe y la Caridad. Bellísimo testimonio y aleccionador, para seguir caminando en el Señor, poniendo nuestra mirada en el prójimo, siendo su hombro, su muleta, su sustento, la sonrisa que espera al final del pasillo.
Tengo la plena seguridad, de que " todo lo que quiere el Señor para nosotros es bueno ".
Gracias D. Andrés por contar estas experiencias que tanto me han conmovido, y que me ayudan a comprender que el Señor, siempre va a estar ahí, pendiente de nosotros, solo tenemos que confiar, El hará el resto.
Un abrazo para todos los hermanos del blog.

María Cristina dijo...

La Palabra de Dios nos habla muchas veces de la “MISERICORDIA DE DIOS” y estoy tan acostumbrada a la actitud de Dios Padre para conmigo que me hace falta profundizar más en ello. Andrés en tu homilía de este II Domingo de Pascua me ayuda a profundizar en este regalo maravilloso que me concede Dios “Su Misericordia”, dicho con otras palabras su Ternura, su compasión, su cercanía ante mi pecado, ante mi infidelidad. Es muy sencillo y significativo el ejemplo que nos has contado de la actitud de la madre ante su niña. Si, Dios no tiene asco de mis pecados, me acoge en sus brazos y como dice la escritura me aropa con sus alas como la gallina aropa a sus polluelos.
Ante la Misericordia de Dios se me ofrece la invitación para caminar cada día hacia la santidad y hoy me motivó mucho un E-mail que me enviaron y que os lo comparto:
"He profundizado mucho más en lo que es algo tan incomprensible como que Jesús, el Maestro, el Señor, Dios, Él, haya muerto así, como el peor de los bandidos... y que haya implorado el perdón para nosotros con el dolor más grande... Todo... Ufff... Qué pobres se quedan mis palabras!!!! Cuánto Amor... Ese Amor que nosotros no tenemos cuando nos quejamos, cuando nos molesta un poco el de al lado y gruñimos.
[...]...jajaja... De verdad, quiero ser santa, quiero amar como Jesús.
De repente la vida me hace más ilusión, como cuando era pequeña. La vida, mejorar, crecer, amar y dejarme amar... Y lo guay es que no es una cosa de un momento. Sé que se me pasarán las ganas, que vendrá la oscuridad... pero "¡En las batallas se muestra el valor del hombre!" Y yo estoy dispuesta.
[...] Y lo que me hace ilusión es eso... Luchar, amar hasta que duela."
En mi oración pido a Dios esto para mi y para toda la “Comunidad de las once y los del blog”. Aunque muchas veces o todos los días en nuestra oración tengamos que pedir a nuestro “Amado” que nos aumente la fe porque como Tomás yo muchas veces dudo.
Un abrazo para todos y que disfrutemos de esta Pascua de Resurrección.

María Cristina

Anónimo dijo...

Estimado D. Andrés y demás hermanos:

Seguramente nos preguntaremos porque Dios permite limitaciones físicas como la de Luz u otras más importantes, las mentales. Y sin emabrgo la respuesta quizás sea es que les hace más inocentes y nobles, más adorables a los ojos del Señor, son esos hijos los que en su sufrimiento se unen a El en un abrazo en el cual El Padre(Dios), les consuela con una misericordia inmensa y todas las personas cercanas puedan unirse con ellos en ese abrazo de amor absoluto.

D. Andrés, nos gustaría saber más de Luz y como le van las cosas, y volverla a ver por la Misa de 11:00.

Si hablas con ella le pudes decir que rezamos para que Dios le conceda lo que le pide.


Un abrazo a todos.

¡Bendito sea Dios!

Chony dijo...

Dia de la Divina Misericordia: Andrés yo creo que este no es un
dia al año,sinó todos los dias, ya que cada dia de nuestra vida,
podemos percibir esa misericordia de Dios, no solo sobre nuestros
pecados, sinó sobre cada uno de nuestros actos y movimientos diarios.
En las grandes cosas y en las pequeñas. Yo me doy cuenta, de la
cantidad de cosas que me ocurren a lo largo del dia, por ejemplo: un
resbalón en el portal, pienso. por misericordia de Dios, no he tenido
una mala caída, ni me he roto nada. Cuantas veces dejo la comida en el fuego, y "algo me avisa de que la mire" cuando me acerco, puedo darme cuenta de que estaba a punto de pegarse, me agacho para limpiar el suelo o a recoger algo, me levanto rápida, y veo que gracias a Dios, no me he dado un fuerte golpe con la ventana abierta.
Esto parecen tonterias, pero si te paras a pensar, al final del dia te
das cuenta de que el Señor te ha protegido de un montón de posibles
acidentes.
Y qué decir de mis multiples pecados. Ciertamente que a mi me queda muy grande este amor sin límites que Dios nos regala, sin pedirnos nada a cambio; porque si bién es cierto que Él quiere que demos aquello que recibimos, no lo es menos que aún cuando no seamos fieles a Su amor, no por eso deja de querernos y perdonarnos.
Hubo un tiempo, hace varios años, en que yo andaba bastante perdida, y hasta parecía que me olvidaba del Señor; pero si recuerdo que cada dia al acostarme, besaba el crucufijo y repetia esa frase que supongo todos conocéis: Señor, ten misericordia de mi que soy un pecador.
Está claro que ninguna oración por simple que sea, queda sin
respuesta, porque el Señor sí que tubo misericordia de mi, me cogió de la mano y con energía me sacó a flote.
Hoy sigo siendo infiel a mi Dios, que no se cansa de mi, y me ha
regalado entre otras cosas la comunidad de las once, en donde yo veo que se va dando la comunión de los santos, y se prodiga la
misericordia.
Gracias Luz por tu precioso testimonio; ¡claro que quieres curarte, como no! pero me impresiona ver que aceptas tu situación como algo bueno, ya que Dios lo permite; y eso es una gran misericordia de Dios hacia a ti, y hacia los que podemos ser iluminados con tu fé.
¡Que Dios te bendiga! rezaré por ti,
Andrés, gracias, sigue iluminando nuestras vidas, para que seamos
conscientes de ese amor que no tiene límites.
BENDITO SEA DIOS
chony

David rico dijo...

Buenas queridos hermanos y querido Don Andrés.
Que decir ante esta homilía y esta carta maravillosa. Me he quedado sin palabras, me ha maravillado la fuerza de Luz, me ha maravillado con la fuerza interior con la que habla. Luz, ánimo, tranquila, el Señor esta contigo y ya veras como te ayuda a ser feliz, el esta supercontento de que hables con el, sigue así, háblale, ya veras como Él te responde antes de lo que crees.
Quiero decirte Luz que te tendré presente en mis oraciones.
Un enorme abrazo a todos y que tengáis muy buena semana.

Pepitina dijo...

Querida Luz, no te va a quedar mas remedio que respondernos a nuestro Blog, después de los sentimientos y actitudes que tu hermosa carta ha despertado en esta Comunidad de las Once. Ánimo, seguro que si nos escribes unas letras te encantará luego, seguir compartiendo esa Fe recia que nuestro Dios hace crecer en ti desde tu enfermedad.
Estás en mi oración. Dios te siga bendiciendo.
Feliz semana para todos amigos.

carlos roces dijo...

Muy bien

http://www.megavideo.com/?v=M4BNAOXW&setlang=en

Procuraremos difundir la palabra de Dios a través de todos los MEDIOS
Es el único encargo que recibimos los cristianos.
"Id y predicad a todas las gentes".
Con Internet lo tenemos más fácil que los Apóstoles.