viernes, 3 de abril de 2009

Domingo de Ramos (B)

5-4-2009 DOMINGO DE RAMOS (B)
Is. 50, 4-7; Sal. 21; Flp. 2, 6-11; Mc. 14, 1-15, 47
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Queridos hermanos:
La entrada apoteósica de Jesús en Jerusalén, que hoy nos relata el evangelio que hemos leído al principio de la celebración, pudo durar como una hora y media o dos horas. Este tiempo es el que duraron las aclamaciones que el pueblo hizo a Jesús. Le reconocieron como rey, como el que venía en nombre de Dios, como el Mesías, como el Salvador. Parecía que ya todo estaba hecho. Que esta entrada con palmas, vítores y ramas era el reconocimiento a sus palabras, a sus milagros, a sus curaciones. En definitiva, era la respuesta de fe; FE que alegraba a los hombres y mujeres que gritaban y cantaban.
Sin embargo, después del evangelio del principio de la celebración, la Iglesia nos pone para nuestra escucha y reflexión la lectura de la Pasión de Cristo según S. Marcos. Hace un tiempo (durante unos ejercicios espirituales) leí de seguido los cuatro relatos de la Pasión de Jesucristo: el relato según S. Mateo, según S. Marcos, según S. Lucas y según S. Juan. Y, parecerá una tontería, pero me fijé en el siguiente detalle: Resulta que S. Juan no dice en qué hora fue crucificado Jesús ni a qué hora murió. Los evangelios sinópticos, que son el resto, dicen los tres que a las 12 de la mañana del viernes se oscureció el cielo, y que Jesús murió a las 3 de la tarde. Sólo el evangelio de S. Marcos nos dice que Jesús fue crucificado a las 9 de la mañana. Luego Jesús estuvo en total 6 horas en la cruz vivo, desde que lo crucificaron hasta que murió. Seis horas de agonía, seis horas que cambiaron al mundo. Desde que el Señor me hizo fijarme en esto siento en mí mucha más devoción a Cristo crucificado. Sobre todo mi espíritu está más pendiente los viernes por la mañana, de 9 a 3. Oro en esos momentos en instantes sueltos y pienso y siento en mi ser más profundo que Cristo subió a la cruz por mí y por mis pecados.
¿Por qué será que siempre dura más tiempo lo malo que lo bueno? Dos horas de gozo y cantos con la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Seis horas de agonía en la cruz hasta su muerte.
Termino diciéndoos que un cristiano ha de vivir, tanto la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén como su agonía en la cruz, o dicho de otra manera, Jesús vive en nosotros, tanto los momentos alegres y gozosos como aquellos de dolor y sufrimiento sin sentido y sin fin. Una cosa y otra, alegría y dolor, forman parte de la misma moneda, de nuestra vida y Dios está en todo ello.
Que estas sencillas reflexiones nos ayuden a vivir desde El esta Semana Santa, estemos donde estemos sin perder el rumbo arrastrados por la vorágine de vacaciones y desplazamientos.

8 comentarios:

yolanda dijo...

Saludos Andrés y a todos mis hermanos desde el levante español¡¡
Sobre tu homilía de Domingo de Ramos contarte un detalle que me ocurrió justamente ayer.
Mi hija Adriana que con sólo cuatro años me dejó ayer viernes perpleja cuando la fui a buscar al colegio a las cuatro y media como de costumbre;nada mas salir del colegio y darme su beso, me dijo éstas palabras: mamá¡¡ sabes mª José (su profe de religión)me ha dicho hoy que el domingo me pongas mi mejor vestido para recibir a Jesus.Mamá tenemos que ir a La Rambla porque va a pasar montado en una burra Jesusito y tienes que comprarme una palma para gritar su nombre cuando pase.No se te olvide, yo te lo recordaré mami.
En ese momento la besé en la frente y le dije:¿Has visto cuánto nos quiere Jesús hija que va a venir aquí a nuestro pueblo a vernos?
Adriana me lanzó una gran sonrisa que me atravesó el corazón...
Que ejemplo me dió.Jesús actuó a través de ella para estremecerme y recordarme lo agradecidos que debemos estarle porque todos los dias de nuestra vida viene triunfal a vernos porque es nuestro Salvador,el portador de La Buena Nueva,nuestro Redentor.
No hace falta que ni tan siquiera nos gastemos dinero en una palma, porque en todas las parroquias reparten ramas de olivo gratis.Yo todos los años cojo una ramita para que bendiga mi casa y al año siguiente la remplazo por otra nueva.
Que menos que ir a recibir a Cristo con alegría en las calles de nuestros pueblos este Domingo de Ramos para que el Hijo de Dios nos dé su Bendición.Ojalá cumplamos todos con ese insignificante esfuerzo por nuestra parte en agradecimiento para recibir a Nuestro Señor este Domingo de Ramos.Ojalá así sea.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho este relato de la entrada de Jesús en Jerusalen, y me entristece comprobar lo rápido que olvidamos los hombres. Unas horas antes era un Jesús maravilloso que entraba triunfante, aclamado por la gente que en muchos casos habìa sentido en su persona los beneficios de una curaciòn física o moral venida directamente del Señor, y unas horas despues..., olvidado, humillado, flagelado y finalmente, vilmente asesinado, en una soledad casi total, su madre, su discipulo Juan, alguna mujer, ¿ y el resto ?. Así suele pasar alguna vez en la vida, hoy estás lleno de amigos, mañana solo, abandonado. No conviene perder al Señor, El nunca nos falla, El está en la alegría y en los momentos de sufrimiento, El no nos deja, no importa la situación, si le tenemos, si nos fiamos de El, jamás nos sentiremos solos. Esa es la Bendición del Señor.
Me impresiona esa reflexión de D. Andrés sobre las horas de soledad y sufrimiento del Señor en el Viernes Santo. Recuerdo que desde niña con mi madre, a las 3 de la tarde el Viernes de Pasión, rezábamos de rodillas ante una imagen del Sagrado Corazón un padrenuestro, en señal de respeto y reverencia por su muerte, lo que sigo haciendo en la actualidad, solo que voy a intentar hacerlo todos los viernes, como hace D. Andrés, en alguna hora de la mañana, para agradecer al Señor su muerte por la salvación de todos los hombres.
Gracias D. Andrés por abrir caminos en mi vida.
Un abrazo para los hermanos del blog.

JosePesoz dijo...

Hola Andrés y hermanos del Bloc, este año por primera vez en mi vida, espero estar acompañando a Jesús y a su Madre la Virgen María, en estos días de mucho amor que se avecinan, espero poder estar con ellos toda la Semana Santa, tratando de vivirla intensamente, llevo esperando esta Semana bastante tiempo, ya que estoy seguro, que en ella me encontraré con Jesús, y saldré con un corazón más blando y grande donde deje más sitio para el Señor. Espero que todos podamos acompañar a Jesús en estos días que él lo está pasando mal. Saludos José no os olvidaré.
¡DE COLORES!

Sin más

Any dijo...

Buenas y santa semana amigos ¡¡¡¡ que real fueron tus palabras .. es que asi es la vida .. por momentos todo parece sonreir y que estamos en la gloria y luego viene la oscuridad ,la soledad .. pero saben hay algo que siempre recuerdo me dijeron de niña ¡¡¡ como nos quedan esas enseñanzas ¡¡¡ Cuando te duele mucho el alma por la tristeza y el dolor .. es porque en ese momento Jesus te tiene muy apretada a su corazon ¡¡¡ Hagamos como Jesus ¡¡ y tengamoslo siempre apretado en nuestro corazon .. y llevemoslo donde nadie lo conoce o reniegan de El .. Vivamos esta Santa Semana en su Nombre ... Un abrazo hermanod ¡

David rico dijo...

Hola hermanos y querido don Andrés.
Esta homilía de hoy y las lecturas me hacen tener unos sentimientos contrapuestos…la felicidad de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y el hundimiento ante su muerte. Todas las lecturas han sido maravillosas. La de Is y la Flp me llaman a pensar en el prójimo, a ser humilde como lo fue Jesús que aún siendo Dios quiso que le tratasen como a cualquier hombre. Esto es muy difícil, pero Jesús siempre esta con nosotros para ayudarnos.
Me ha estremecido el evangelio según san Marcos, nunca antes lo había oído, y mucho menos recitado como lo he hecho este año en la parroquia, se me ponían los pelos de punta. Espero vivir esta Semana Santa como nunca la he vivido antes, teniendo muy presente a Dios.
Os deseo a todos que disfrutéis de estas maravillosas fechas. Padre le acompañare en sus rezos del viernes por la mañana. Un abrazo para todos.

Pepitina dijo...

Este año por primera vez en muchísimos, no pude asistir a la Procesión parroquial tras el burrito...pues me avisaron para ayudar con las lecturas de la misa de 10am y allí estuve acompañando al Señor de forma mas callada e íntima, imagino que así lo quiso Él. Pero este pasaje de la Pasión, su comienzo, le tengo presente en muchas ocasiones por su humanidad, ya que Jesús por adelantado vivió lo que a nosotros en tantos momentos de la vida nos ocurre:cuántas veces somos acompañados en la alegría, algarabía y buenas noticias y fiestas....pero cuánta soledad, y hasta angustia cuando la enfermedad, una situación bochornosa ó no apetecible es la que nos rodea y nos encontramos solos como Jesús..¿quién no lo ha experimentado? Recuerdo que en una ocasión invité a una persona a ir a Covadonga..y me respondió: Tu avísame cuándo halla fiesta pero a eso no, que me aburre mucho. Ahora, quizás después de vivir el cancer de su marido su respuesta sería otra, pero he perdido contacto con ella. Aunque la recordaré en otra ocasión para volver a proponérselo.
¡¡Cuánto quisiera alabarte, cantarte Señor en todo momento, gozo ó dolor, riqueza ó pobreza, salud ó enfermedad!! como Tu lo hacias con Tu Padre siempre agradeciéndole y agradándole, como Tu me lo pides y deseas de mi. En todo momento y siempre quisiera entonar el Magnificat; como si fuera ese Domingo de Ramos de mi vida.
¡Santa Semana a todos amigos del Blog!
pd. P. Andrés, ¡¡Panes, quedó alucinao!! Creo que llenarás el templo para el Jueves y Viernes Santo. ¡Ojalá sea así!

Anónimo dijo...

Lo primero gracias, porque al igual que una madre de familia, que
cuando se ausenta, se cuida mucho de dejar preparada la comida para
los que quedan, así haces tú siempre que te vas. No quieres que
pasemos hambre en el espíritu, y nos dejas el pan que necesitamos.
¡Que Dios te bendiga!
EScuché tu homilía, y como siempre me gustó mucho. Te agradezco la
reflexión que nos haces, porque la verdad, es que yo nunca habia
reparado en ese importantísimo detalle; seis horas de agonía colgado de una cruz; ¡¡Dios mio, es una eternidad!! seis larguísimas horas. Yo me pregunto ¿que pensaría Jesús en esta terrible situación? Claro que
yo creo que con tanto sufrimiento físico, ademas del moral, no sé si
uno es capaz de pensar.
Hoy cuando subía a misa por la mañana, meditaba sobre esto, en lo que tú reparaste, y lo cierto es que unas lágrimas mojaron mi rostro; pedía perdón al Señor por tantos pecados, porque por mi culpa ha tenido que pasar por tan terribles tormentos y desde luego no podía por menos que darle las gracias una y otra vez; y lo cierto es que, aunque pasara toda una vida dándoselas, sería poco, ante lo que Él hizo por mi.
Por la tarde estuve en las esclavas, y meditaba primero en la entrada triunfal de Jesús en Jerusalen, cuanta aclamación, cuantos vivas y honores, todos rendidos ante Él, que sobre la borrica, observaría todo
aquello, sin duda con tristeza profunda, ya que Él sabía bien, para que subía a Jerusalem, además de comprender que todas aquellas gentes, al cabo de pocas horas, serían las mismas que segurían gritando, pero en esta ocasión, el grito le rompería el alma: ¡¡¡Crucifícale!!!
Parece imposible la capacidad que tenemos los humanos, para cambiar de opinión, y olvidar todo lo bueno que nos han hecho, y
revolvernos en contra de quién solo ha sabido hacer el bien, y curar cuerpos y almas.
¿Sabes? me dá miedo, porque lo mismo puedo hacer yo. Mira que
tengo pruebas a montones del amor de Dios, pués la verdad no me fío ni un pelo de mi; si Dios me retira su gracia, lo mas fácil es que de nuevo le crucifique.

Anónimo dijo...

Feliz Pascua de resurrección para todos y que esta semana santa estemos un poco más cerca de la Cruz, como dice José de Pesoz.
Un abrazo.
Soco