viernes, 7 de septiembre de 2007

Santina de Covadonga

8-9-2007 SANTINA DE COVADONGA (C)
Cant. 2, 10-14; Lc. 1, 46-55; Ap. 11, 19°; 12, 1.3-6°.10ab; Lc. 1, 39-47
Queridos hermanos:
Del 11 al 14 de agosto estuve en Fátima (Portugal). Fui con otro sacerdote y con un seminarista. Os voy a contar lo que vi allí:
- Vi una gran explanada con un pasillo de mármol en medio. Este pasillo iba hasta la capilla de las apariciones de la Virgen. Fuera de la explanada había hoteles, tiendas de recuerdos… Dentro de la explanada había y se percibía paz, fe, serenidad. Fuera había ruido, comercio, trasiego de gentes. Dentro había oración, peticiones, agradecimiento.
- Vi a hombres y mujeres de rodillas por la alfombra de mármol. Eran gente joven, de media edad y a mayores. Cumplían una promesa a la Virgen. Unos iban preparados con rodilleras acolchadas. Otros sin ellas y, ante las heridas en sus rodillas, se ponían a gatas. Quienes cumplían sus promesas estaban acompañados por sus familiares o iban solos.
Me quedó grabada la imagen de un hombre de unos 55 años. Iba con su hijo de unos 20 años. El hombre de rodillas, el hijo a su lado. Este con la vista baja, como avergonzado. El padre mirando de frente, como sin ver a nadie, ni fijándose en nadie en concreto y con el rostro transfigurado. Este hombre debía de estar cumpliendo una promesa la Virgen; quizás a favor de su hijo.
El sacerdote con el que fui a Fátima me comentó que quizás la gente no supiera que nosotros, los curas, podíamos cambiar las penitencias duras o las promesas duras que ellos mismos se autoimponían. Yo le contesté que la gente que le hizo una promesa a la Virgen ante un favor, normalmente no quería “rebajas”.
- Vi familias enteras con niños, abuelos…, que aparcaban sus coches detrás del santuario y que, como no tendrían para pagar una pensión o un hotel, ponían una tienda de campaña o simplemente unos trapos para acotar un trozo de terreno y allí dormían y comían. Estas familias no iban a Torremolinos, o a Marbella, o a Cancún. Iban a ver a la Virgen, a estar con la Virgen.
- Oí como un cura español (que vive en Fátima y está encargado de los peregrinos de habla castellana en Fátima) decía en la Misa en español que la gente que llegaba a Fátima experimentaba paz y serenidad. También comentaba que los que vivían en Fátima, si marchaban por unos días, al regresar notaban que necesitaban de esa paz y de esa serenidad que allí había.
- Vi que había un lugar, en la explanada, que ponía “Confesioes”. Y yo me puse a confesar y la gente venía en oleadas. Gente que iba a Fátima sin ánimo de confesarse y aparecía allí y llevaba años sin confesarse y salía en paz.
- Por la noche había multitud de gente. A pesar de que estábamos en agosto, hacía frío. La gente estaba con mantas, y rezaba el rosario y sostenía una vela. Hubo gente que se quedó toda la noche en vigilia y en oración ante la Virgen.
- Pregunté por qué había tanta gente en aquel tiempo y me contestaron que los 13 de cada mes se reúne mucha gente en Fátima, pues el 13 de mayo de 1917 fue la primera aparición de la Virgen a los pastores. Ahora se cumplen los 90 años de las apariciones. Pregunté qué tenía de especial el 13 de agosto. Me contestaron que en esta fecha los 3 pastores (Jacinta, Francisco y Lucía) estaban en la cárcel. Algunos pensaban que mentían y que querían notoriedad al decir que se les aparecía una Señora. Para meterles miedo, los metieron en la cárcel. A Francisco le instaron a que dijese la verdad, o en caso contrario le matarían –le dijeron- como ya habían matado a Jacinta, pero los pastores se mantuvieron en su primera versión: en que se les había aparecido una Señora. Finalmente, tuvieron que soltarlos libres. Bien es verdad que, cuando metieron a Jacinta (la más pequeña de los tres) en la cárcel, ella lloraba mucho, pues nunca se había separado de su madre. Para darle más miedo la metieron en una celda con hombres, reos de algún delito. Jacinta lloraba. Uno de los encarcelados, movido a compasión, la cogió en brazos y le preguntó qué baile quería que hiciese para ella. Jacinta contestó que un fandango, y el preso bailó un fandango con Jacinta en sus brazos, y ésta se reía. De repente Jacinta se fijó en que en la celda había un crucifijo y quiso depositar sobre él su rosario y le preso la alzó en brazos para que lo hiciera. Luego ella empezó a rezar el rosario y todos los presos de aquella celda la siguieron en el rezo. La Virgen entró en la cárcel por una niña asustada y llorosa, y la Virgen ablandó el corazón de aquellos hombres endurecidos por la vida y por los delitos.
- Todo esto lo hizo y lo hace María. Ella eligió a 3 niños incultos y sin importancia a los ojos del mundo y de la sociedad. Si hoy quisiera aparecerse María a uno de nosotros, ¿a quién de nosotros elegiría? Pues a aquel que no tiene soberbia. Elegiría a aquel que no tiene orgullo, ni amor propio, ni rencor, ni doblez, sino un corazón noble y sensible.
Celebramos hoy en toda la Iglesia el nacimiento de María Virgen, y en Asturias celebramos a nuestra Patrona: la Santina de Covadonga. Fátima, Covadonga, Lourdes, Guadalupe, Pilar, Rocío… son distintos apellidos de una misma mujer, de la Virgen María. Ella quiere acercarse hoy y siempre a nosotros. Ella nos da su paz y alegría. Ella nos lleva a su Hijo, Jesucristo. Ella es la hija más amantísimo de Dios Padre. Ella es intercesora ante Dios de todas nuestras peticiones, dolores, soledades, anhelos y deseos.
En este día acerquémonos a ella con humildad, con confianza y con amor. Depositemos un beso en su mejilla y sintamos (en la fe) como ella nos abraza y pone nuestras cabezas en su corazón.

3 comentarios:

Aloya dijo...

María, Reina de la Paz. Yo encuentro sosiego en los Santuarios Marianos.
Cuando D. Andrés describe su estancia en Fátima, estoy evocando recuerdos de mi nacimiento en el Baixo Miño, Tuy. Allí Sor Lucia, una de las tres videntes de Fátima, era monja Dorotea, y ejerció de catequista en la Parroquia del Angel. Hay documentadas varias apariciones de la Virgen en el Convento de Tuy, en estas apariciones, la Virgen estaba siempre vestida de carmelita, claro mensaje de su futuro de vida consagrada en Portugal. Para los niños de Tuy, la historia de las apariciones tenía una gran actualidad, y nuestros padres, nos contaban estos hechos y todo lo extraordinario que sucedió en Cova, como una historia maravillosa
de la Virgen María. Siendo aún muy niños, todavía conocí a algunas personas que presenciaron el " baile del sol ".
Sor Lucia, era muy visitada en el convento de Tuy, y ella tenía mucho trabajo, la anéctota es que,
una día fue a ValenÇa do Minho, caminando por el antiguo puente internacional de Tuy, el puente se dividía en dos mitades virtuales, una era España y otra Portugal, así que unos visitantes de Madrid, preguntaron a una monjita que iba muy cargada caminando por el puente, si sabría decirles, si Sor Lucía estaba en Tuy, a lo que la encantadora monjita respondió, pasándose a la línea portuguesa del puente de un saltito, " en estos momentos, no está en Tuy, está en Portugal ". Alguien de Tuy que la conocía, presenció este hecho, que demuestra el carácter simpático de nuestra querida protagonista.
La Virgen está en todas partes, bajo advocaciones maravillosas, ( Covadonga, Fátima, Lourdes, Cébrano, Olvido ).. detrás de las cuales se esconden historias humanas impresionantes, conmovedoras, de fe, de hechos extraordinarios, de encuentro con Dios, y es que la Virgen María, es la mejor Anfitriona del Universo, la que nos recibe siempre con la sonrisa, la que nos acoge, la que nos consuela, la que nos lleva al Hijo. A Jesús por María.
Un abrazo para todos los amigos del Blog.
Gracias D. Andrés por su precioso relato.
Aloya.

Olga dijo...

¡Que preciosa Homilía. ¡Como se manifiesta Dios a través de las personas! mucho quisiera expresar pero solo en mi mente desde esta mañana resonó: "unos iban de rodillas, ante las heridas de sus rodillas, se ponían a gatas…"De rodillas o a gatas muchas veces por las circunstancias de la vida, pero lo importante es ir hasta donde ELLA, porque ELLA NOS LLEVA HASTA SU HIJO. Cuánta paz se experimenta a su lado, y cuánto nos dice Ella, allí si que se cumple lo que sucedió en las Bodas de Canaán:”Haced lo que Él os diga”. A su lado lo escuchamos a Él
Si hoy por nuestro orgullo, por nuestro pecado… no nos elige como eligió a estos 3 niños incultos, que poco a poco vaya preparando nuestra vida y cambie nuestras actitudes para ser LOS GRANDES AMIGOS SUYOS Y DE SU HIJO.
Gracias a Aloya y a todos los que no solo en esta Homilía sino también en la del domingo pasado me ayudaron en mi oración con sus comentarios.
FELICIDADES A LOS ASTURIANOS HOY DÍA DE ASTTURIAS. ME ENCANTA ESTE PIROPO DE LA VIRGEN Y LO QUIERO REPETIR “LA CHIQUITINA Y GALANA”
Olga

Nora Hurtado dijo...

Oh Sagrada Maria!
Vuestra esclava soy.
Por vuestra licencia a la casa voy.
No permitas Madre mia,
por tu inmaculada concepcion
que caiga en pecado mortal
o muera sin confesion.
Oh mi buena Madre,
dame Tu Santa Bendicion.