viernes, 19 de junio de 2015

Homilías semanales EN AUDIO: semana XI del Tiempo Ordinario











7 comentarios:

Anónimo dijo...

Padre nuestro. Padre mío y Padre vuestro, Padre bueno, Padre creador, Padre lleno de amor... ¡Señor que amas la vida!
Padre que estás en el cielo y en la tierra, en lo grande y en lo pequeño, en mi alegría y mi soledad. ¡En toda mi vida! En el Sagrario, y dentro de mí... tan dentro, que a veces no te encuentro. Inúndame con tu fuerza y tu amor, para que pueda sentirte. Desbórdame, para que los demás puedan notarte en mí.
Padre Santo, deja que te alabe, de bendiga, te adore, te glorifique. Que nunca deje de hacerlo con mis palabras, mis obras y mis pensamientos. Sántifícame Tú a mí, para que a través de tu santidad, yo pueda santificarte.
Haz que viva tu reino aquí en la tierra. Que viva en el amor, la alegría, la paz, la bondad y la emoción de ser hija tuya. Que me levante y me acueste pensando en Ti. Que cuando te contemple, me desborden las lágrimas, al sentir la certeza de saberte ahí.
Hazme vivir siempre en tu voluntad. Que toda mi vida y mis actos sean tuyos. Llévame y tráeme; condúceme, guíame, Me dejo hacer. Que ya nos sea yo, que seas Tú quien vive en mí.
Dame mi pan de cada día, porque tengo hambre y sed de Ti, porque cada día te busco desesperadamente... Pero no me sacies, dame sólo lo justo, lo imprescindible. Dame pan para mi hambre, y hambre para tu pan, porque no quiero dejar nunca de buscarte ni de necesitarte.
Perdona mis ofensas, para que en tu perdón, pueda encontrar el mío. No me perdones como yo perdono, porque entonces no me perdonarías nunca. Enséñame a perdonar, quita de mi los odios, rencores, resentimientos, envidias. Muéstrame tu misericordia, para que tu amor en mí, sea más grande que mi falta de amor a los demás.
No me dejes caer en la tentación de pensar que ya no te necesito; de buscar una vida cómoda y fácil, de pedirte que no me mandes pruebas ni sacrificios, de creer que ya llegué. De dejar para Ti sólo el tiempo que me sobra.
Líbrame de todo lo que me aleje de Ti.

Amén.

Anónimo dijo...

Anónimo

El amor de JESÚS tiene que ser mucho mas grande'`mucho ´mucho mas grande,que el que

nosotros (yo)tenemos al prójimo,JESÚS enséñame ha quererte todas las horas del día

no solo el tiempo que me sobra ·Quiero estar cerca de TI

MARÍA ayúdame

Pepitina dijo...

Me ha encantado la homilía de las Semillas del Reino, del martes..Vamos aprendiendo a hilar los distintos temas que toca Jesús en las Escrituras y llevarlos así al corazón -como semillas- y a la vida, donde irán dando fruto. Gracias, pater.

Anónimo dijo...

QUÉ SEMILLA TAN HERMOSA, POR DIFÍCIL QUE SEA SEMBRARLA EN EL CORAZÓN, ES LA DEL PERDÓN. CUÁNTO GOZO NOS DEJA LUEGO, GOZO Y PAZ.
QUÉ BIEN LA HA EXPLICADO D. ANDRÉS. GRACIAS.

Anónimo dijo...

"Mas Tú todo lo perdonas, porque todo es Tuyo, Señor que amas la vida." (Sab. 11, 26)

Anónimo dijo...

Gracias al comentarista Anónimo por esa preciosidad de comentario sobre el Padre nuestro.. ¡Cómo me ha gustado! Y cómo me gustaría poder vivirlo. De momento lo estoy llevando a la Oración y me conformo con pedir al Señor que me ayude en la tarea de hacer realidad cada una de las peticiones.

Anónimo dijo...

También yo quiero dar las gracias al anónimo que ha comentado el Padre nuestro, es muy bonito, lo guardo para leer más despacio.